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La Mayín que Bedoya no conoce


Un "comunicador social" llamado Max Bedoya R. publicó el día 25 de febrero en El Panamá América, una crónica titulada "La alcaldesa del pueblo". Bien por el título. Muy bien puesto. Pero, todo lo que Bedoya dijo debajo del encabezado pareciera ser el producto de una inquietante obsesión. De Bedoya, por supuesto.
Porque el "comunicador" de marras confiesa a partir del comienzo de la misma, que Mayín Correa, le preocupaba desde que era niño, "cuando le resultaba muy simpática, pintoresca y casi sin mayores atractivos que el ser una mujer campechana y locuaz a quien podía ver en la televisión, sobre todo, cada ocho de diciembre".
O sea que este prodigioso "comunicador" del futuro admiró, en silencio, a Mayín, desde que tuvo uso de razón y la admiraba tanto, que no sólo seguía su trayectoria en "Edición Especial", sino también en sus programas del "Día de las Madres" en que ella rendía homenaje anual a las más humildes madres de todo el país.
A partir de entonces, se aventura por los intrincados vericuetos investigativos sobre los quehaceres políticos y profesionales de la Alcaldesa, con la voracidad de quien ve en ella la imagen perfecta de lo que él quisiera ser, "cuando estuviera grande".
No se comprende, entonces, cómo es que si el "comunicador" Bedoya reconoce que, gracias a la participación de Mayín en la Cruzada Civilista, "se logró el objetivo prefijado, la salida del poder del entonces hombre fuerte del país" (Noriega) se embarque entonces en una retrospectiva histórica, para caer en un insólito análisis de la actuación de Mayín como Alcaldesa, pues por su incoherencia lo que logra es demostrar que Bedoya ha debido estar oculto en lo más selvático del Darién o en cualquier isla del planeta, para no darse cuenta de que, las críticas que le hace ferozmente a Mayín, como Alcaldesa, carecen totalmente de fundamento pues, si por algo ella se ha mantenido cinco años en el primer lugar de todas las encuestas que registran su legítima popularidad y reconocen que ella es la funcionaria más trabajadora del engranaje gubernamental nacional, es precisamente por las virtudes que Bedoya pretende negarle en una atrabiliaria hemorragia de insultos que recorren toda la gama del despecho y la envidia.
¡Porque este ilustre comunicador desconocido no se dio cuenta, ni siquiera, de que una prestigiosa Asociación Internacional, calificó a Mayín como el Alcalde que más positiva gestión ha desarrollado en su gobierno municipal, entre todos los Alcaldes Iberoamericanos y que, al mismo tiempo, superó en esa consulta el porcentaje de gestión de los presidentes de esos mismos países!
Por supuesto que aquí cabe aquello de que "nadie es profeta en su tierra", pero lo más inconcebible es que este amargado aprendiz de mayinólogo, diga que "por estar ocupada y enredada en sus continuos devaneos políticos y por atender a los procesos establecidos en su contra, se ha olvidado de las comunidades que la eligieron, a quien precisamente se debe".
Precisamente son los espontáneos sin oficios, como Bedoya, los que distraen, en el camino a los funcionarios que sí trabajan como Mayín. Señal de que cabalguemos...
Habrá que preguntarle a este admirador secreto de Mayin en qué paraje de la luna estaría cuando ella ha estado desarrollando programas como La hora de la Alcaldesa, visitando corregimiento tras corregimiento (no precisamente de Bella Vista o San Francisco) llevando grupos médicos y medicinas para dar atención a los habitantes de esos sectores. Dónde estaba cuando ella trabajaba en la letrinación de esos apartados corregimientos y brindaba todo tipo de ayuda a las comunidades a las cuales, acudía acompañada de todo su equipo de trabajo, recorriendo sus predios, bajo el sol y bajo la lluvia, arriesgando a veces su integridad física, como ocurrió en algunos sectores.
¿Cómo se atreve este comunicador (sic) a hablar de "falta de sensibilidad hacia los niños" con una Alcaldesa que ha creado 14 centros parvularios, ha abierto otras tantas bibliotecas en otros tantos sectores populares; ha repartido religiosamente becas y subsidios; ha creado Centros de Servicios Múltiples para comunidades como El Chorrillo, Santa Ana, y San Felipe (y ahora va a abrir el de Calidonia), para llevar a través de esos centros, servicios médicos, bibliotecas, educación para adultos a quienes se entrena en ocupaciones diversas; comedores para niños pobres y muchos otros servicios más, incluyendo los de tipo cultural... ?
Pasando por alto sus irrespetuosas ironías insultativas, nos preguntamos si sabrá el Señor Bedoya que el caudal político electoral a que él se refiere, ha crecido en favor a Mayín, precisamente porque ella es la Alcaldesa que más en contacto directo ha estado con su pueblo y no nos referimos a través de los desfiles navideños, a los programas de la Cabellera Blanca, sino a través de sus permanentes contactos con los sectores citadinos más necesitados y golpeados por los embates de la naturaleza, siniestros, inundaciones y otros tipos de calamidades. Y todo esto muy a pesar de la oposición e indiferencia de los propios representantes.
Habla Bedoya de la falta de interés en los parques, sin fijarse en que la Alcaldesa ha construido algunos como el Medio Baluarte, el de la Presidencia, el integrado por el monumental Encuentro de las Tres Culturas en Ancón; la rehabilitación de Benito Juárez y otros más, pero sería interesante también, que este caballero se enterara de que precisamente por querer dotar la ciudad de pulmones, que tanta falta le hacen, es que el Gobierno Central la ha amenazado con multas hasta de 8 millones de balboas, "por construir y por trabajar".
Y todo esto, sin la colaboración de la mayoría de los representantes, a quienes ha tratado en vano de imponer una mística de trabajo y dedicación, creando un gobierno municipal prístino, mientras éstos lo que hacían era precisamente lo contrario apoyando y apadrinando a un Tesorero al que se ha acusado infinidad de manejos nada positivos y maliciosos.
De la nota de Bedoya, sacamos en conclusión que este señor debe haberse visto frustrado en su afán de ser como Mayín "cuando estuviera grande" y que él mismo, siente por ella una gran dosis de envidia como mujer y como funcionaria. En cuanto a su interrogante sobre si el pueblo la respaldará o no, en las elecciones, sólo tiene que esperar ocho semanas para obtener su respuesta. Entonces verá que sí hay un pueblo que le reconoce sus méritos y que se mantiene en comunicación directa con ella, en todo momento. Y por eso es que pensamos que, lo único cierto del artículo del "comunicador" Bedoya, es el título, porque Mayín Correa sí es "la Alcaldesa del Pueblo", y seguirá siéndolo por cinco años más, gústele o no le guste al hombre que la admiró desde que era un niño y soñó ser como ella, algún día.
Desgraciadamente su frustración es mayor tal vez, porque reconoce que ni siquiera puede compararse con la Mayín periodista- en su afán de "comunicar" el trauma que el éxito de ésta le causa.

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