La memoria
Es un sistema que recibe, procesa, archiva y recupera información.
A diferencia de la memoria mecánica de la PC, la memoria humana está encarnada en un sujeto que tiene conciencia, emociones, intenciones y voluntad. La memoria humana cambia continuamente al exponerse a los estímulos. Por eso es difícil medirla mediante un "test" o prueba de memoria.
Otra dificultad para realizar una prueba de memoria es que si bien deberíamos administrar el tiempo "on line", el interés dirige y condiciona la atención, y se pierde la objetividad. La mente selecciona y filtra, no es una pasiva receptora, sino la activa generadora del recuerdo.
Sin memoria seríamos vegetales; incapacitados para ver, oír o actuar. Porque somos lo que recordamos, la memoria es la palanca de nuestro desarrollo personal. Por eso un "test" de memoria debería incluir:
1) ¿Cuáles son las causas de la disminución o pérdida de memoria? El sistema educativo no enseña a construir una memoria activa. El principio básico de la inteligencia emocional es saber lo que uno quiere: conocerse a sí mismo. Dijo Séneca "no existen vientos favorables para quien no sabe a qué puerto quiere llegar".
Tampoco se aprende cómo administrar el tiempo y observar. Entonces se culpa injustamente a la memoria; cuando el culpable es quien actúa en piloto automático. Ante la carencia de métodos se aplica la fuerza bruta, pero se recuerda tan sólo el 5% de lo que se escucha, el 15% de lo que se ve y el 90% de lo que se hace. Por lo tanto, hay que convertir la percepción en acto.
Otra falla es no coordinar la memoria sensorial que se borra al instante, la de corto plazo, que dura un minuto y la de largo plazo que es para toda la vida. La clave es saber guardar, la persona desordenada nunca encuentra lo que busca.
2) ¿Qué se puede hacer para recuperarla y qué para evitar perderla antes de tiempo? Conviene realizar junto con el "test" de memoria otro que mida su potencial de desarrollo. No existen buenas y malas memorias sino buenas y malas técnicas de memorización. Para generar buenas “huellas mnémicas” hay que captar con los dos hemisferios cerebrales, transformar la percepción en una acción meditada y perfeccionar el registro con actos físicos, como dibujar, fotografiar, o filmar.
En la modalidad artística -típica del hemisferio derecho-, el cerebro se potencia. Y como dijo Einstein, el arte permite llegar a las verdades más profundas de la manera más sencilla.