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La Nación descarrilada


LA semana pasada escribimos un artículo en el que plasmamos nuestras serias preocupaciones tras la carencia o ausencia de un catálogo o estatuto que recoja la filosofía, las reglas y los principios rectores que permitan enrumbar a nuestro Estado por los derroteros del progreso y el desarrollo nacional y así, de una vez por todas, poner coto final a eso que hemos llamado y calificado como el síndrome político del "Tumbo en tumbo". A raíz de esa entrega, el Dr. Fernando Manfredo, inveterado e incuestionable hombre público y dedicado a las cuestiones propias del acontecer administrativo propio al Estado moderno, nos escribió algunas letras que, estimo, debo compartir con nuestros lectores merced al enjundioso contenido de su pensar así como también del claro pragmatismo que encierra en cada uno de sus contenidos o puntos que nos expone. Expone Manfredo: "Estimado Silvio: Estoy totalmente de acuerdo con tu planteamiento. Lo que denominas "Plan del País" es lo que se conoce como "Estrategia Nacional de Desarrollo Socio Económico", que contiene las políticas de largo plazo tanto globales como específicas para los distintos sectores de las actividades de la actividad nacional. Esa estrategia constituye la base para una correcta orientación de las políticas sectoriales de mediano y corto plazo. En su elaboración participan los distintos ministerios y sectores involucrados, públicos y privados, coordinados por la entidad planificadora Estatal, de manera de obtener un conjunto de políticas coherentes y armoniosas. Concibo la Estrategia inspirada en una concepción humanista de la Sociedad que tiene a la persona como el motor e impulsador fundamental y a su bienestar material y espiritual como su principal finalidad. Una Estrategia, donde el desarrollo se entiende no solo como un proceso de crecimiento económico sino, además, como un proceso que se traduzca en una efectiva mejoría social que posibilite el perfeccionamiento personal de cada habitante del país y, según esta concepción de la persona y de la sociedad, es el Estado el que debe estar al servicio de la persona y no al revés. Finalmente, cuando dictaba el curso de Planificación, Producción y Control en la USMA, le decía a mis alumnos que la planificación sin la acción es un engaño, pero, recíprocamente, la acción sin la planificación eso es una barbarie. Eso sigue siendo una verdad, el no hacerlo es lo que nos lleva a nadar de tumbo en tumbo, con grave desperdicio de nuestros escasos recursos y sin tener puerto conocido donde arribar. El envío de este correo tiene como único propósito, intentar aportar algunos elementos de juicio para futuros escritos tuyos, porque considero que no debes abandonar el tema. Un abrazo, Fernando".
Al leer los comentarios que en torno a nuestro artículo nos hacía tan prestante figura de la vida nacional, le escribí requiriendo su autorización para insertarlos en esta entrega. El Dr. Manfredo nos contestó de la siguiente manera: "Estimado Silvio: Me complace saber que encuentras de interés mis planteamientos. Les puedes dar el uso que te plazca y hacerlos tuyos porque advierto que coincidimos. Cuando se anunció la denominada Concertación Nacional, esperaba que tendría como producto final una Estrategia Nacional para el Desarrollo, pero cuando me enteré cómo se había estructurado y la metodología que se utilizaría, le advertía a varios de los que participarían, que terminarían con una colcha de retazos, una serie de conclusiones y recomendaciones, sin consistencia ni coherencia. Con base a mi experiencia, les proporcioné un esquema que podrían proponer, donde se comenzaba por concertar el Objetivo Nacional, se continuaba con las Políticas Globales y terminaba con los Sectores Sociales, que incluían: educación, cultura, salud, seguridad social, vivienda y urbanismo, empleo y laboral, ciencias y tecnología y deportes. Los sectores productivos, incluían agricultura, política marítima, el Canal de Panamá, minería, industria. Los sectores de servicio incluían: transportes, telecomunicaciones, energía y turismo. El estudio de cada uno de los subsectores, incluía: el diagnóstico; los objetivos generales; los objetivos específicos y las políticas específicas. En el caso de Salud, se incluía dentro de las políticas: la estructuración del área de salud, desarrollo de recursos, prestación de servicios y protección y control del medio ambiente. En materia de seguridad social, se incluía dentro de las políticas: el esquema institucional, el esquema financiero y la cobertura de las contingencias básicas. En cuanto a la minería, se incluía dentro de las políticas: la prospección y concesiones mineras y la protección y conservación del medio ambiente. En el subsector industrias, se incluía dentro de las políticas: las conducentes a permitir un crecimiento acelerado de la industria y una buena asignación de recursos; permitir una mayor absorción de mano de obra; permitir la incorporación al mercado mundial y las destinadas a consolidar el desarrollo nacional. No tuve éxito, no había un entendimiento entre los actores sobre lo que se buscaba, algunos decían que eran medidas concretas para resolver el problema de la pobreza y de la salud. Se discutía a base de planes de acción, sin pasar por la etapa de planificación y había quienes señalaban que lo que debía acordarse era la forma de distribuir los 25,000 millones de dólares que va a dejar como excedente la ampliación del Canal al año 2025. Consideró que se perdió una magnífica oportunidad. Saludos, Fernando".
Dejo pues, a la inteligente consideración de nuestros lectores, las propuestas de sumo interesantes que, personalmente, creo, contienen la base de eso que yo llamo Plan de País pero que técnicamente, como advierte Manfredo, se trata de una Estrategia Nacional de Desarrollo Socio Económico.
abog27172010@hotmail.com
Otros tanques sépticos se tapan porque las personas y comercios arrojan todo al sistema sanitario, hasta preservativos.
La Ley No. 77 de 28 de diciembre de 2001, que reorganiza y moderniza la entidad, señala que el ámbito de responsabilidad del IDAAN es el tratamiento, recolección o disposición final y todo lo relacionado a aguas negras.
El artículo 40 del Decreto Ejecutivo No. 36 de 31 de agosto de 1998, que establece el procedimiento de aprobación de los proyectos de urbanizaciones, señala que los constructores deben ceder al IDAAN los bienes para que los administre una vez finalizada la construcción.
Sin embargo, muchas barriadas no lo entregan en 10 años y el tanque séptico es usado por años sin limpiar.
Debido a la desesperación, la esposa de Jaime Moreno y otros vecinos, residentes en la urbanización Parque Real, en Las Mañanitas, presentaron ante la Defensoría del Pueblo, el pasado mes, la queja del desborde del tanque séptico en la barriada.
Ante los motivos expuestos, la institución procedió a la apertura de la queja ante la posible violación del derecho a un ambiente sano.
Moreno indicó que en 8 años de vivir en el lugar no ha tenido tranquilidad y teme que sus dos hijas puedan afectarse por una epidemia.
Él vive en la casa H-69 avenida Florencia, donde las heces fecales suben por los inodoros de cuatro viviendas.
Mientras en el corregimiento de Ancón, las heces fecales suben por los inodoros en áreas como Cárdenas, Paraíso, Balboa, Clayton, Albrook, Altos de Diablo, Corozal.
El representante Joaquín Vásquez comentó que en un área verde de Albrook veían que salía un flujo líquido del césped, de pronto venían los gallotes y se convirtió en una quebrada de aguas negras.
"Adentro de las áreas residenciales las tuberías están colapsando", lamentó.
Gilberto Pinto y Luis Alberto Camín, residentes de Balboa, dijeron que las aguas servidas han sido "sus eternas compañeras".
En varias barriadas de Don Bosco y en Los Nogales, han tenido desbordes de tanques sépticos. En La Riviera de Don Bosco los olores abundan y las quejas han ido hasta la Asamblea Nacional, por lo que Mayanín Rodríguez, del Ministerio de Salud (MINSA) se comprometió a buscar respuestas.
José Batista, director de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda, señaló al IDAAN y al MINSA les corresponde el tema de las aguas servidas mediante plantas de tratamiento o sistemas de tanques sépticos.
Pero, si la idea de estos tanques es evitar que los desechos orgánicos lleguen a la bahía, el costo de limpieza es costoso.
La limpieza le cuesta al Estado aproximadamente B/.35 por metro cúbico.
Abraham Goti, director municipal de Aseo, señaló que cuando los camiones entran para depositar en Cerro Patacón, se les pesa y cobra igual que el camión de basura.
La diferencia es que pagan B/. 8 por tonelada y los de basura B/. 14. En cada camión caben 9 toneladas de materia orgánica.
Esto indica que el Estado gasta B/.72 cada vez que un carro descarga en el vertedero.
Goti dijo que durante el proceso de tratamiento en el vertedero se le echa cal cada cierto tiempo.

101 años de Panamá América

 
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