La nómina del continuismo
Las soluciones a los problemas nacionales que no se dieron en 4 años de gobierno perredista, no podrán darse en 8 meses que faltan para que termine un régimen que ha causado tantos males al pueblo panameño y menos, en un período de intensa campaña política en donde prevalecen los intereses partidistas y las ambiciones desbordadas de poder.
Pero este viacrucis que vive el país no puede ser por siempre, porque las fuerzas vivas de la nación : estudiantes, educadores, obreros, trabajadores del agro y de la construcción, profesionales y el pueblo consciente, sabrán decir, en poco tiempo, ¡Basta ya! a un partido que se empeña en permanecer en el poder más allá del año 2000; a una clase política engreída que fuera brazo derecho de la dictadura y como tal, sueña con los 21 años durante los cuales, gobernaron para la quiebra de nuestros valores éticos y morales que han llevado a la nación a un estado de crisis generalizada.
Esas fuerzas vivas e independientes que aspiran mejores días para Panamá han comenzado a comprender que es necesario echar por la borda las aspiraciones de una nómina perredista que, sin lugar a dudas, será la continuación de un régimen que no ha dado respuesta a los panameños, a un continuismo de políticas neoliberales que mantienen al país en un estado de ondas preocupaciones, que han dado margen para el aumento del desempleo, del hambre, de la pobreza; el continuismo de un gobierno que, frente al clamor de justas demandas, ha utilizado los antimotines para acallar la verdad del pueblo, hasta el punto de violar de manera flagrante la autonomía de la Casa de Méndez Pereira, forjadora de las presentes y futuras generaciones del país.
Pero esta lucha contra la permanencia del Partido Revolucionario Democrático en el poder no debe ser para los partidos de oposición un "Quítate tú para ponerme yo"; esa lucha para que sea eficaz necesita de propuestas de gobierno, de candidatos que no rompan la unidad tan necesaria para derrotar al PRD como lo ha hecho el ingeniero Alberto Vallarino al separarse del arnulfismo para formar una tercera fuerza que no irá muy lejos ; -candidatos que se despojen de sus intereses partidistas y ambiciones para dar paso al bienestar de la Patria, a la honestidad, a los deseos de trabajar por la solución de los grandes problemas nacionales ; candidatos que estén pensando, muy seriamente, en los retos del nuevo milenio y en la reversión del canal, en el problema de las privatizaciones, en el alto costo de la vida, en la salud del pueblo, en la educación, en el problema de tierra y de vivienda.
Esas fuerzas vivas e independientes rechazaron el proyecto de reelección del Presidente Pérez Balladares y con ello dieron el mejor mensaje para los partidos políticos de oposición se decidan, definitivamente, a la formación de un frente de lucha nacional, alrededor de la mejor bandera para derrotar la nómina del continuismo.
Pero este viacrucis que vive el país no puede ser por siempre, porque las fuerzas vivas de la nación : estudiantes, educadores, obreros, trabajadores del agro y de la construcción, profesionales y el pueblo consciente, sabrán decir, en poco tiempo, ¡Basta ya! a un partido que se empeña en permanecer en el poder más allá del año 2000; a una clase política engreída que fuera brazo derecho de la dictadura y como tal, sueña con los 21 años durante los cuales, gobernaron para la quiebra de nuestros valores éticos y morales que han llevado a la nación a un estado de crisis generalizada.
Esas fuerzas vivas e independientes que aspiran mejores días para Panamá han comenzado a comprender que es necesario echar por la borda las aspiraciones de una nómina perredista que, sin lugar a dudas, será la continuación de un régimen que no ha dado respuesta a los panameños, a un continuismo de políticas neoliberales que mantienen al país en un estado de ondas preocupaciones, que han dado margen para el aumento del desempleo, del hambre, de la pobreza; el continuismo de un gobierno que, frente al clamor de justas demandas, ha utilizado los antimotines para acallar la verdad del pueblo, hasta el punto de violar de manera flagrante la autonomía de la Casa de Méndez Pereira, forjadora de las presentes y futuras generaciones del país.
Pero esta lucha contra la permanencia del Partido Revolucionario Democrático en el poder no debe ser para los partidos de oposición un "Quítate tú para ponerme yo"; esa lucha para que sea eficaz necesita de propuestas de gobierno, de candidatos que no rompan la unidad tan necesaria para derrotar al PRD como lo ha hecho el ingeniero Alberto Vallarino al separarse del arnulfismo para formar una tercera fuerza que no irá muy lejos ; -candidatos que se despojen de sus intereses partidistas y ambiciones para dar paso al bienestar de la Patria, a la honestidad, a los deseos de trabajar por la solución de los grandes problemas nacionales ; candidatos que estén pensando, muy seriamente, en los retos del nuevo milenio y en la reversión del canal, en el problema de las privatizaciones, en el alto costo de la vida, en la salud del pueblo, en la educación, en el problema de tierra y de vivienda.
Esas fuerzas vivas e independientes rechazaron el proyecto de reelección del Presidente Pérez Balladares y con ello dieron el mejor mensaje para los partidos políticos de oposición se decidan, definitivamente, a la formación de un frente de lucha nacional, alrededor de la mejor bandera para derrotar la nómina del continuismo.