La nueva constitución
La mayoría de los panameños estamos de acuerdo en que se necesita una nueva constitución, por varias razones. Una es que la vigente fue creada por un sistema dictatorial, confeccionada para ese tipo de régimen y eliminó la mejor constitución democrática que hemos tenido, la de 1946. Otra es que, sencillamente, la Constitución de 1972 está obsoleta y no sólo debe modernizarse sino democratizarse. El problema ha estribado en cómo debemos hacer esa nueva constitución. Algunos esgrimen la tesis de que los métodos señalados por la actual Constitución no son los más convenientes, otros temen que una Asamblea Constituyente resulte peligrosa para la estabilidad política. Otro sector aboga por una representatividad amplia, y por esas y otras razones más, hasta el día de hoy no se llegan a acuerdos.
Antes de plantear mi sugerencia, deseo dejar claro que la nueva constitución no resolverá por sí sola los problemas económicos, políticos y sociales que nos agobian, pero sí ayudará a encontrar los caminos para sus soluciones y nos facilitará vivir en democracia, eliminando una constitución nacida en los cuarteles.
Indudablemente debemos encontrar la fórmula para realizar este cambio, sin traumas económicos ni políticos para el país. La representación debe ser la más amplia posible, sin llegar a crear un monstruo, que probablemente perjudicaría más que lo que solucionaría. Realizar una elección para escoger a los constitucionalistas no nos resulta factible por el tiempo y no nos garantiza una verdadera representatividad. Mi sugerencia está basada en la intervención representativa de los sectores políticos, gremiales, productivos y profesionales, así:
Este esquema puede ser complementado por otros grupos, siempre y cuando no sobrepase de cuarenta personas, una cifra que llenando el requisito de representación; a su vez es razonable para que se trabaje de manera eficiente. Así participarán todos los sectores de la sociedad, y en un tiempo de tres meses pueden presentarle a la Nación una nueva constitución. Esta propuesta probablemente será rechazada por algunos, pero la presento con la intención de que tengamos alternativas sobre la mesa para ponernos de acuerdo en la forma en que debemos crear una nueva constitución.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella, y los decentes tendrán que callar." Ghandi.
(cdaa@sinfo.net)
Antes de plantear mi sugerencia, deseo dejar claro que la nueva constitución no resolverá por sí sola los problemas económicos, políticos y sociales que nos agobian, pero sí ayudará a encontrar los caminos para sus soluciones y nos facilitará vivir en democracia, eliminando una constitución nacida en los cuarteles.
Indudablemente debemos encontrar la fórmula para realizar este cambio, sin traumas económicos ni políticos para el país. La representación debe ser la más amplia posible, sin llegar a crear un monstruo, que probablemente perjudicaría más que lo que solucionaría. Realizar una elección para escoger a los constitucionalistas no nos resulta factible por el tiempo y no nos garantiza una verdadera representatividad. Mi sugerencia está basada en la intervención representativa de los sectores políticos, gremiales, productivos y profesionales, así:
Un representante por los gremios de los trabajadores, construcción, comercio, industria y agro. (Cuatro en total)
Un representante por los sectores productivos, construcción, comercio, industria y agro. (Cuatro en total)
Un representante por los profesionales, abogados, médicos, ingenieros y arquitectos, enfermeras y maestros. (Seis en total)
Un representante por los partidos políticos. (Siete en total)
Un representante por cada provincia. Se debería determinar su elección (Nueve en total)
Un representante por los pueblos indígenas. (Cuatro en total)
Este esquema puede ser complementado por otros grupos, siempre y cuando no sobrepase de cuarenta personas, una cifra que llenando el requisito de representación; a su vez es razonable para que se trabaje de manera eficiente. Así participarán todos los sectores de la sociedad, y en un tiempo de tres meses pueden presentarle a la Nación una nueva constitución. Esta propuesta probablemente será rechazada por algunos, pero la presento con la intención de que tengamos alternativas sobre la mesa para ponernos de acuerdo en la forma en que debemos crear una nueva constitución.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella, y los decentes tendrán que callar." Ghandi.
(cdaa@sinfo.net)