La nueva ley de urbanismo
Con sigilo y sin previa consulta con todos los sectores nacionales, excepto con la industria de la construcción, fue presentada a segundo debate la nueva ley de urbanismo que pretende normar la actividad. Lamentable error, el mismo que durante el gobierno de Pérez Balladares se cometió con la actual Ley de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, con desastrosos resultados. En ambos casos se consultó e hizo participar sólo a los agentes que lucran del negocio, con total ignorancia de los usuarios del servicio, es decir, del resto de los ciudadanos, que es la mayoría.
No hay normas de control de calidad, no hay garantías para el caso de vicios o defectos de construcción, no hay consideración alguna sobre la capacidad de los servicios con que debe contar toda vivienda y demás edificaciones, no hay armonía ni respeto por el entorno ambiental ni urbano, no hay garantías sobre fraudes -se cobra por aire y se entrega nada o algo distinto a lo ofrecido-, no hay dónde reclamar; en fin, un desastre más.
Todos nos regocijamos por la próxima construcción del rascacielos más grande de Latinoamérica. Pero, nos preguntamos, ¿quién va a exigir que se cumplan las normas mínimas de desalojo en caso de siniestro? Porque una escalera de incendios de metro y medio para una población de seis mil personas, harán de la tragedia de las Torres Gemelas un detalle, con la gente lanzándose como lluvia humana al vacío ante el congestionamiento. ¿Se asegura la suficiente provisión de agua? ¿Cómo hacer para que los condominios respeten el reglamento y no modifiquen individualmente la fachada? ¿Qué hacer frente a los abusos de las juntas administrativas de los PH? ¿Hay suficientes elevadores y estacionamientos cómodos? ¿Y las visitas, van a seguir matando de rabia a los vecinos? ¿Qué se dice de la necesidad de construir y ensanchar las vías de acceso y desalojo? ¿Qué de la obligación de indemnizar y comprar a precio justo las viviendas de menor densidad del entorno? ¿Cuál es la locura de fijar la densidad o tamaño del edificio por lote y no por barrio o vecindario? ¿Qué clase de anarquía y desorden anti estético, inhumano y anti funcional se aprueba con esa ley? ¿Cómo sanear la Bahía y condenar a los tanques sépticos perpetuos a los barrios periféricos? ¿Qué de la conservación del estilo de los barrios históricos? ¿Por qué el IDAAN no asume su responsabilidad de proveer y disponer del servicios de alcantarillados? En esas condiciones, con nosotros no cuenten.
No hay normas de control de calidad, no hay garantías para el caso de vicios o defectos de construcción, no hay consideración alguna sobre la capacidad de los servicios con que debe contar toda vivienda y demás edificaciones, no hay armonía ni respeto por el entorno ambiental ni urbano, no hay garantías sobre fraudes -se cobra por aire y se entrega nada o algo distinto a lo ofrecido-, no hay dónde reclamar; en fin, un desastre más.
Todos nos regocijamos por la próxima construcción del rascacielos más grande de Latinoamérica. Pero, nos preguntamos, ¿quién va a exigir que se cumplan las normas mínimas de desalojo en caso de siniestro? Porque una escalera de incendios de metro y medio para una población de seis mil personas, harán de la tragedia de las Torres Gemelas un detalle, con la gente lanzándose como lluvia humana al vacío ante el congestionamiento. ¿Se asegura la suficiente provisión de agua? ¿Cómo hacer para que los condominios respeten el reglamento y no modifiquen individualmente la fachada? ¿Qué hacer frente a los abusos de las juntas administrativas de los PH? ¿Hay suficientes elevadores y estacionamientos cómodos? ¿Y las visitas, van a seguir matando de rabia a los vecinos? ¿Qué se dice de la necesidad de construir y ensanchar las vías de acceso y desalojo? ¿Qué de la obligación de indemnizar y comprar a precio justo las viviendas de menor densidad del entorno? ¿Cuál es la locura de fijar la densidad o tamaño del edificio por lote y no por barrio o vecindario? ¿Qué clase de anarquía y desorden anti estético, inhumano y anti funcional se aprueba con esa ley? ¿Cómo sanear la Bahía y condenar a los tanques sépticos perpetuos a los barrios periféricos? ¿Qué de la conservación del estilo de los barrios históricos? ¿Por qué el IDAAN no asume su responsabilidad de proveer y disponer del servicios de alcantarillados? En esas condiciones, con nosotros no cuenten.