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La ONU y los Derechos Humanos


El año pasado se celebraron 50 años de haberse aprobado la Declaración Universal de los Derechos Humanos por la Organización de las Naciones Unidas. Desde 1948, unos 60 tratados y declaraciones sobre derechos humanos han sido negociados en la ONU, inspirados en su mayoría en la Declaración, incluyendo la Convención sobre la Prevención y Pena del Crimen de Genocidio (1948), Convención relativa al Estatus de los Refugiados (1961), Convención para la Eliminación de la Discriminación Racial (1965) y de la Discriminación en contra de la Mujer (1979), y la Convención sobre los Derechos de los Niños (1989).
Para conmemorar este importante aniversario, la ONU y el Centro de los Derechos Humanos en Ginebra ejecutaron una serie de iniciativas, todas dirigidas a divulgar y crear conciencia sobre la existencia de la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 y los derechos en ella consagrados. Se preparó un logo especial para celebrar el aniversario, se imprimieron estampillas, postales especiales, se pusieron a disposición de millones de personas copias de la Declaración en oficinas de correos, escuelas, bibliotecas y otras oficinas públicas, se publicaron en diversos medios escritos artículos de opinión para resaltar el tema, se instituyó un premio de los derechos humanos, y se designó el 10 de diciembre de 1998 como el día en que todo el mundo honraría la Declaración, entre muchos otros.
Es indudable que los avances en esta materia en el último medio siglo han sido significativos. No obstante, dichos avances han beneficiado a menos de la mitad de los casi seis mil millones de personas que habitan este planeta Tierra. En Panamá, todavía persisten situaciones incompatibles con los más elementales principios sobre esta materia: un importante segmento de la población vive en extrema pobreza; miles de niños no cuentan con las necesidades más básicas; las minorías siguen siendo discriminadas y las mujeres no son todavía consideradas a la par con los hombres; existen condiciones infrahumanas en el sistema carcelario nacional; y el sistema de salud pública no es capaz de atender las necesidades de una población creciente. Al menos, ya no estamos enfrentando abusos institucionales contra la vida, la libertad, esclavitud y torturas. No obstante, nos falta mucho por avanzar, por lo cual no debemos contentarnos con los logros alcanzados y tenemos que esmerarnos más para mejorar las condiciones de vida de todos.


101 años de Panamá América

 
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