La opinión del profesor
En innumerables ocasiones Fidel Castro negó rotundamente que fuese comunista. El 13/1/1959 declaró: “Yo no soy comunista ni tampoco el Movimiento”. El 15/1/1959 dijo: “yo no soy comunista; estoy diciendo la verdad” (http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f150159e.html). El 8/5/1959 ratificó: “nuestra revolución no es comunista” (http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f080559e.html). Otras declaraciones similares de Fidel pueden verse en los siguientes vídeos (http://www.youtube.com/watch?v=a0Q6pOfwMFw) y (http://www.youtube.com/watch?v=Wtpw-kXJo-w&NR=1).
Según el comunista Martín Medem, ex corresponsal de RTVE en Cuba: “Raúl no puede perfeccionar el socialismo porque en la isla no lo hay: el autoritarismo de Fidel impidió el establecimiento de un socialismo cubano”.
El marxista más ortodoxo de la academia norteamericana, James Petras, reconoce que: “Mientras que la mayoría de los países asiáticos y latinoamericanos iban a la zaga de Cuba en los años sesenta, hoy han superado a Cuba en la diversificación de sus economías, el desarrollo de sectores competitivos de fabricación para la exportación y la disminución de su dependencia de un grupo limitado de productos de exportación”.
En 1961, Fidel proclamó “dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada” (http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f300661e.html). Con esas palabras desapareció la libertad de expresión en todos los sectores de la sociedad cubana y dio inicio al culto a la personalidad de Fidel. Aumentó la represión contra todo aquel que no se expresara como él lo decidiese, incluyendo a sus antiguos compañeros, a los izquierdistas, a los comunistas –entre ellos, Aníbal Escalante y el escritor negro Walterio Carbonell-, a los católicos, etc.
Al continuar haciéndole una tenaz resistencia al cambio político inevitable, Fidel le causa un daño enorme a los izquierdistas del mundo que aspiramos a lograr sociedades donde se satisfagan plenamente los derechos sociales básicos, se eliminen todo tipo de discriminación y se respeten los derechos humanos.
Aunque somos el país latinoamericano con mayor índice de suicidios y de que continúa el éxodo de las generaciones que nacieron bajo el castrismo, Fidel no permite iniciar la transformación de la otrora Perla del Caribe.
Los que aspiramos a que la verdadera izquierda cubana sea una opción de gobierno, nos preguntamos: ¿Por qué Fidel se niega a dialogar con el pueblo cubano? ¿Hasta cuándo, Fidel? castroeducacion@yahoo.es