La otra cara de la moneda
La Caja de Ahorros se le conoce como "el Banco de la Familia Panameña". Recuerdo cuando llegó al poder el presidente Guillermo Endara en 1990, fueron varios de sus mas allegados los que opinaron que se debía privatizar o cerrar la Caja de Ahorros. La idea era que el Banco Nacional comprara su cartera y se encargara de sus depósitos, mientras que el mercado hipotecario se dejaba en manos de la banca privada. Recuerdo que con esas directrices se nombró a Carlos García de Paredes como su gerente, auditor de experiencia, podría establecer rápidamente los valores y forma para proceder a la privatización o liquidación.
Hoy, doce años después, lo último en la mente del actual gobierno arnulfista es cerrar o privatizar la Caja de Ahorros. Con mas de 400,000 cuentahabientes, la Caja, bajo la dirección de licenciado Carlos Raúl Piad, secretario general, de paso, del Partido Arnulfista, y con Wilber Bazán de subdirector, ha aumentado de 650 millones de balboas en activos el 1 de septiembre de 1999 a poco más de 1,000 millones en activos al 1 de septiembre de 2002. El crecimiento de la Caja no es accidental, es producto de una política agresiva competitiva de la institución en el mercado financiero, tras la reforma a su ley orgánica que le permite ahora competir con la banca comercial privada. El 60% de los préstamos de la Caja de Ahorros continúa en el mercado hipotecario, mientras que hoy día mantiene cuentas corrientes, tarjetas de crédito, cartas de crédito y financiamientos interinos así como préstamos personales.
La nueva política de la Caja le hizo inaugurar la Caja de los Niños, que tiene ya en ahorros mas del millón de balboas. La confianza de los panameños, grandes y chicos en la Caja de Ahorros es muestra inequívoca de la política de los gobiernos de no politizar y mantener profesionalmente la administración de la institución. Orgullosamente el banco de la familia panameña, la Caja mantiene sucursales en todas las provincias y ciudades importantes. Para Piad lo importante es brindar un servicio eficiente y esmerado, atendiendo todas las necesidades de una clientela exigente en medio de un centro bancario competitivo.
El programa de adiestramiento de la Caja mantiene al personal al tanto de las últimas tecnologías bancarias y las inversiones en equipo y mobiliario se hacen para mantener la institución a la altura de la última tecnología. Con un sistema computarizado completo la Caja mantiene a sus clientes totalmente al día en sus saldos y operaciones bancarias. Para la actual administración la Caja de Ahorros es mas que un banco del estado, es el primer banco en la vida de los panameños, quienes que han aprendido a ahorrar gracias a los incentivos y motivaciones que la Caja desde edad escolar influye en los niños. Para muchos clientes de la caja, allí tuvieron su primera cuenta de navidad, su primera cuenta de ahorros y hoy tienen su hipoteca de su primer hogar propio. El crecimiento de la Caja de Ahorros, mas que un reconocimiento a la administración Piad-Bazan, es indudablemente un mérito a todos los cuentahabientes.
El genio del chileno Neruda lo sintetiza en unas cortas palabras: "Estos, los conquistadores, andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas"; "todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, etc". Según Neruda, lo único bueno que dejaron fue la Palabra; "las palabras que se quedaron aquí resplandecientes..." El idioma (hoy agónico). Y concluye, "se llevaron el oro y nos dejaron el oro. Nos dejaron el idioma".
Fueron hombres de carne y hueso con todo lo bueno y lo malo inmanente al ser humano. Ni la Odisea, ni la Ilíada tienen héroes como éstos. Son hombres, seres humanos. No son hijos de Marte ni de Neptuno, ni como Aquiles, descendiente de Nereo, dios marino. O como Sigfrido casi inmortal por bañarse con la sangre de un dragón, salvo que una hoja le cayó en la espalda, y dejó un punto débil, un punto humano, o como Ulises descendiente del dios Mercurio con su talón débil de ser humano.
Para el año de 1510, 18 años después del descubrimiento, ya el nuevo continente bullía, hormigueaba de hombres, caminaban a "zancadas" en todas direcciones, sin saber a dónde iban, pero llegaban, fundaban poblaciones, y continuaban adelante sin que nada los detuviera y dejaron todo un continente abierto a la esperanza, que, desgraciadamente, palidecería con el tiempo.
Casi doscientos años más tarde, aparecen los anglosajones, el camino ya está allanado, desde la Florida en diagonal a Seatle en el noroeste del continente ya habían caminado los hombres de las grandes zancadas. Los ingleses se establecen y detrás de ellos, media Europa empieza a mudarse, se organizan, prosperan, la tierra les favorece, se parece mucho a la Europa que dejaron, solamente que no había fronteras; todo era inmenso, extenso, infinito. Los indios, los aborígenes, les impiden en cierta forma la marcha hacia el Oeste. Con características disciplina sajona, cálculo frío y organización, se disponen a eliminarlos y lo logran. "El único bueno, es el indio muerto" y pusieron manos a la obra. El exterminio fue metódico y eficiente, siempre lo fue en todo. Es por mucho tiempo, un grupo con un solo propósito y un destino manifiesto. En 200 años lograron lo que no se pudo en los 16 millones de años anteriores.
La leyenda negra, la que culpa los españoles de todos nuestros males y convierte a los conquistadores en los más crueles jamás vistos, le vino a esta pujante nación, muy a tiempo. El floreciente arte de la cinematografía les da la oportunidad de convertir en héroes a asesinos y villanos, y a justificar la metódica matanza de los indios.
La humanidad solamente ha conocido un conquistador y revolucionario que llevó a cabo el único cambio y la única conquista que logró alterar para siempre y para beneficio de la humanidad, el curso de la historia "por los siglos de los siglos" sin derramar una sola gota de sangre que no fuera su propia sangre, en el momento de su muerte. No dejó libro alguno alabándose; las alabanzas vinieron después y de quienes jamás lo conocieron. No tuvo generales de brillantes uniformes ni políticos de enardecedora elocuencia. Tuvo amigos pobres que evitarían que al morir él, terminaran su conquista y su revolución. Su conquista benefició a todo el género humano, inclusive a sus más encarnizados enemigos religiosos. Este conquistador excepcional y único se llamó: ¡Jesús de Nazaret!.
Hoy, doce años después, lo último en la mente del actual gobierno arnulfista es cerrar o privatizar la Caja de Ahorros. Con mas de 400,000 cuentahabientes, la Caja, bajo la dirección de licenciado Carlos Raúl Piad, secretario general, de paso, del Partido Arnulfista, y con Wilber Bazán de subdirector, ha aumentado de 650 millones de balboas en activos el 1 de septiembre de 1999 a poco más de 1,000 millones en activos al 1 de septiembre de 2002. El crecimiento de la Caja no es accidental, es producto de una política agresiva competitiva de la institución en el mercado financiero, tras la reforma a su ley orgánica que le permite ahora competir con la banca comercial privada. El 60% de los préstamos de la Caja de Ahorros continúa en el mercado hipotecario, mientras que hoy día mantiene cuentas corrientes, tarjetas de crédito, cartas de crédito y financiamientos interinos así como préstamos personales.
La nueva política de la Caja le hizo inaugurar la Caja de los Niños, que tiene ya en ahorros mas del millón de balboas. La confianza de los panameños, grandes y chicos en la Caja de Ahorros es muestra inequívoca de la política de los gobiernos de no politizar y mantener profesionalmente la administración de la institución. Orgullosamente el banco de la familia panameña, la Caja mantiene sucursales en todas las provincias y ciudades importantes. Para Piad lo importante es brindar un servicio eficiente y esmerado, atendiendo todas las necesidades de una clientela exigente en medio de un centro bancario competitivo.
El programa de adiestramiento de la Caja mantiene al personal al tanto de las últimas tecnologías bancarias y las inversiones en equipo y mobiliario se hacen para mantener la institución a la altura de la última tecnología. Con un sistema computarizado completo la Caja mantiene a sus clientes totalmente al día en sus saldos y operaciones bancarias. Para la actual administración la Caja de Ahorros es mas que un banco del estado, es el primer banco en la vida de los panameños, quienes que han aprendido a ahorrar gracias a los incentivos y motivaciones que la Caja desde edad escolar influye en los niños. Para muchos clientes de la caja, allí tuvieron su primera cuenta de navidad, su primera cuenta de ahorros y hoy tienen su hipoteca de su primer hogar propio. El crecimiento de la Caja de Ahorros, mas que un reconocimiento a la administración Piad-Bazan, es indudablemente un mérito a todos los cuentahabientes.
El genio del chileno Neruda lo sintetiza en unas cortas palabras: "Estos, los conquistadores, andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas"; "todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, etc". Según Neruda, lo único bueno que dejaron fue la Palabra; "las palabras que se quedaron aquí resplandecientes..." El idioma (hoy agónico). Y concluye, "se llevaron el oro y nos dejaron el oro. Nos dejaron el idioma".
Fueron hombres de carne y hueso con todo lo bueno y lo malo inmanente al ser humano. Ni la Odisea, ni la Ilíada tienen héroes como éstos. Son hombres, seres humanos. No son hijos de Marte ni de Neptuno, ni como Aquiles, descendiente de Nereo, dios marino. O como Sigfrido casi inmortal por bañarse con la sangre de un dragón, salvo que una hoja le cayó en la espalda, y dejó un punto débil, un punto humano, o como Ulises descendiente del dios Mercurio con su talón débil de ser humano.
Para el año de 1510, 18 años después del descubrimiento, ya el nuevo continente bullía, hormigueaba de hombres, caminaban a "zancadas" en todas direcciones, sin saber a dónde iban, pero llegaban, fundaban poblaciones, y continuaban adelante sin que nada los detuviera y dejaron todo un continente abierto a la esperanza, que, desgraciadamente, palidecería con el tiempo.
Casi doscientos años más tarde, aparecen los anglosajones, el camino ya está allanado, desde la Florida en diagonal a Seatle en el noroeste del continente ya habían caminado los hombres de las grandes zancadas. Los ingleses se establecen y detrás de ellos, media Europa empieza a mudarse, se organizan, prosperan, la tierra les favorece, se parece mucho a la Europa que dejaron, solamente que no había fronteras; todo era inmenso, extenso, infinito. Los indios, los aborígenes, les impiden en cierta forma la marcha hacia el Oeste. Con características disciplina sajona, cálculo frío y organización, se disponen a eliminarlos y lo logran. "El único bueno, es el indio muerto" y pusieron manos a la obra. El exterminio fue metódico y eficiente, siempre lo fue en todo. Es por mucho tiempo, un grupo con un solo propósito y un destino manifiesto. En 200 años lograron lo que no se pudo en los 16 millones de años anteriores.
La leyenda negra, la que culpa los españoles de todos nuestros males y convierte a los conquistadores en los más crueles jamás vistos, le vino a esta pujante nación, muy a tiempo. El floreciente arte de la cinematografía les da la oportunidad de convertir en héroes a asesinos y villanos, y a justificar la metódica matanza de los indios.
La humanidad solamente ha conocido un conquistador y revolucionario que llevó a cabo el único cambio y la única conquista que logró alterar para siempre y para beneficio de la humanidad, el curso de la historia "por los siglos de los siglos" sin derramar una sola gota de sangre que no fuera su propia sangre, en el momento de su muerte. No dejó libro alguno alabándose; las alabanzas vinieron después y de quienes jamás lo conocieron. No tuvo generales de brillantes uniformes ni políticos de enardecedora elocuencia. Tuvo amigos pobres que evitarían que al morir él, terminaran su conquista y su revolución. Su conquista benefició a todo el género humano, inclusive a sus más encarnizados enemigos religiosos. Este conquistador excepcional y único se llamó: ¡Jesús de Nazaret!.