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La paz maniatada por el crimen


En las últimas semanas la violencia ha recrudecido en diversos sectores de la ciudad de Panamá. Muertes, heridos de bala, apuñalados, robos, ha sido la tónica en los diferentes medios de comunicación social.
Los sitios más comunes donde ocurren estos hechos son: Curundú, San Felipe, Calidonia, San Miguelito y El Chorrillo. Y es precisamente en este último lugar donde la violencia ha rebasado ciertos parámetros dejando atónita a la población.
Situaciones como una balacera en medio de un acto público donde participaba el alcalde capitalino, Juan Carlos Navarro, actividad que se caracteriza por contar con autoridades policiales y municipales, sin embargo, esto no representó el mínimo detalle para que un sujeto hiriera de bala a otro.
En este hecho también resultó herida de bala una funcionaria municipal.
A escasos días de este acontecimiento, una joven resulta impactada por una bala perdida producto de un tiroteo entre bandas. La víctima resultó ser la hija de la funcionaria municipal herida en el acto donde participaba el alcalde Navarro.
Otro hecho que recibió la repulsa popular fue el hurto del que fue objeto el legislador del lugar, Sergio Gálvez, a quien le sustrajeron decenas de quintales de arroz, latas de tunas, sardinas, entre otros productos, los que vende a precio popular en diferentes puntos de la ciudad.
La ola de criminalidad en El Chorrillo no se detiene, y los tres casos mencionados son una pequeña muestra de lo que acontece en este populoso corregimiento.

Después de tanto insistir, El Panamá América conversó con un grupo de jóvenes de este corregimiento, quienes señalaron que en El Chorrillo, si eres de arriba (inmediaciones de la antigua Cárcel Modelo), no puedes andar por abajo (cercanías de la Iglesia de Fátima) porque les disparan y viceversa.
En el relato los jóvenes que por razones obvias aceptaron hablar sin revelar sus nombres ni sus apodos, revelaron que el problema era territorial, por la venta de drogas y hegemonía de sus nombres.
"Si camino por allá abajo y uno de ellos me ve, me dispara, por eso es que nosotros tenemos que hacer lo mismo, porque nadie se va a dejar", dijo uno en un tono muy particular.
Acerca de cómo hacen para conseguir las armas, dijo que las compran en el mercado negro. "En las calles hay más armas de las que te puedas imaginar, nada más tienes que tener el contacto y te consiguen la que quieras", agregaron.
Al preguntársele si son conscientes de que con las balaceras hieren a personas que nada tienen que ver con sus diferencias, manifestaron que era mala suerte, porque no quieren herir a nadie en particular que no tenga disputas con ellos.
Aseguraron que los policías cuando andan en rondas de dos no pueden hacer nada, porque los transgresores de la ley los aventajan en números más. "Ellos actúan cuando hacen los operativos", acotaron.
Luego de estas declaraciones, de manera abrupta y sin mayores explicaciones, decidieron que no hablarían más.

A juicio del dirigente Héctor Avila, el problema de los robos y asaltos en El Chorrillo se debe principalmente a la falta de empleo y a la labor deficiente que desarrolla la Policía Nacional.
Avila agregó que la demora en el refrendo para la construcción de los proyectos habitacionales en el lugar, por parte del contralor Alvin Weeden, es otro hecho que colabora con la delincuencia en el lugar, puesto que muchos de los chorrilleros que hoy delinquen estarían trabajando en estas obras y no andarían de ociosos por las calles.
"El contralor debe dejar de pelear con el director de la Caja de Seguro Social, Juan Jované y dedicarse a refrendar los proyectos que en Contraloría mantiene detenidos, para que haya empleos, que tanta falta hace en el país", dijo.
"El dilema de la delincuencia debe ser visto como un problema de Estado y no como un hecho aislado, sobre todo porque de una forma u otra nos afectan a todos", señaló.

A juicio del investigador social, Gilberto Toro, las agrupaciones organizadas para delinquir están integradas por individuos que presentan ciertas cualidades, entre éstas: lealtad, seguridad, confianza, solidaridad, decisión, unidad, osadía y capacidad de asumir las misiones que se les exige, sea cual sea.
"Muchos quieren formar parte de una banda debidamente instituida, sin embargo, pocos son los que logran entrar. Los que llegan a formar una de estas asociaciones reciben diferentes protección, defensa, control, incentivos (dinero, bienes)", dijo.
Estos individuos presentan características comunes, entre las que se destacan la deserción escolar; en caso de cursar estudios presentan promedio bajo.
Para el investigador social, el problema de las bandas y agrupaciones con estas características es de todos, puesto que afecta a la sociedad por igual y no puede ser visto como algo aislado. Y su génesis radica en factores económicos, sociales, políticos, educativos.

Marta de Moscoso. "El problema de la delincuencia no se limita a El Chorrillo, sino que es un problema nacional y se debe a la falta de seguridad. Pagamos impuestos y los policías nunca llega cuando se le necesita".
Luciano González. "No creo que El Chorrillo sea más seguro ahora que en otra época, por el contrario, la violencia es mayor. Ahora roban de día, de noche, sin ningún temor y la excusa que más se utiliza es la falta de empleo".
José Artola. "Yo vivo en El Chorrillo y la verdad es que eso no se aguanta. Lo peor es que antes le robaban sólo a turistas, pero ya el descaro es tan grande que no sabemos si quienes te saludan son los te roban”.
Julio Ruíz. "Cada vez se pone más caliente, lo que aumenta el temor incluso de quienes viven en El Chorrillo. No todas los que allí viven son malos, hay muchas familias humildes que quieren mejorar su situación".
Ariel Rodríguez. "La delincuencia no ha bajado. Antes los maleantes asaltaban a gente que no era del sector, pero ahora no discriminan. Pero la verdadera violencia de El Chorrillo son las guerras entre las pandillas".
Rogelio Nix. "Yo sí creo que en alguna medida ha bajado la criminalidad, ya que allí se ha mudado gente que viene de otros sectores. El nivel de delincuencia siempre va a mantenerse en el lugar que sea".

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