La Policía en El Chorrillo
La semana pasada, el país fue testigo de un despliegue, al estilo cinematográfico, de fuerza policial en la parte más violenta y populosa del barrio de El Chorrillo. Según se informó, la acción de los uniformados continuaría hasta que fuese necesario. Lo trágico es que a los pocos días, la Policía se retiró del área, y como por encanto, la muerte hizo su aparición: una mujer fue baleada en la cabeza, lo que le causó la muerte.
Entendemos que la Policía requiera de mejorar su imagen, y por eso sirve de mucho que las cámaras de televisión y de los periódicos estén por todos lados cuando ellos hacen esos aparatosos operativos, ahora ataviados con el intimidante uniforme negro de las fuerzas especiales (grupo al que ellos mismos llaman SWAT). Pero de nada sirve la parafernalia si se reduce a eso y nada más, es decir, a puro fuego de artificio. De la Policía se espera menos “show”y más efectividad. Que cuando se toman un barrio como El Chorrillo, el saldo sean los cientos de pistolas, revólveres y rifles de asalto, además de la cocaína, marihuana, crack y éxtasis que se consume y se trafica.
Importa poco si nuestra Policía hace las cosas al estilo Hollywood, después que los resultados traigan consigo a las decenas de pandilleros y sus cabecillas; a todos aquellos que están haciendo lo que se conoce como tumbe de drogas; a quienes dirigen la entrada al país, y su paso por nuestras calles y mares, de toneladas de droga.
El país espera eso, acción efectiva, sea ruidosa o no. Las cámaras seguirán ahí, viendo cómo se pone orden; pero cuando las cámaras se van, por favor que no salgan también los policías.