La promoción de los superdotados
Se pudiera decir, que en Panamá, los niños y jóvenes superdotados son, en razón del sistema educativo vigente, compelidos a un papel de marginados, no obstante, ellos también tienen derecho a la protección y a la promoción. Es decir, la oferta educativa normal no debería incluir tan sólo tratamiento especial y horas de repaso para los estudiantes de bajo rendimiento, sino también ofertas diferenciadas para niños y jóvenes de alto rendimiento.
Según un criterio bastante generalizado, las personas superdotadas tienen una capacidad de comprensión particularmente rápida, un alto coeficiente de inteligencia, resuelven con facilidad tareas complejas, obtienen altas calificaciones en la escuela y triunfan en la vida profesional. Y en efecto, cuando un niño superdotado es descubierto a tiempo y debidamente promovido, puede adquirir estos rasgos en el curso de su vida. Pero hoy día la mayoría de los psicólogos y científicos de la educación coinciden en que no todos los niños con una predisposición al supertalento logran desarrollarlo.
Para muchas niñas y niños superdotados la ventaja intelectual y motora con respecto a sus coetáneos constituye un handicap tal que ciertamente llaman la atención por su conducta, pero no se les reconoce como especialmente dotados. Y ello porque los niños que se sienten permanentemente subutilizados en su capacidad se tornan apáticos y pierden pronto la motivación. Por tal razón, se ha dado incluso el caso de que un niño superdotado sea evaluado por sus padres y maestros como un niño con trastornos de desarrollo y, por consiguiente, enviado a una escuela especial para niños con trastornos de desarrollo. Tales errores de apreciación del talento infantil pueden tener consecuencias fatales para el desarrollo.
Tanto más importante es, por ende, que los padres observen detenidamente a sus hijos desde la edad preescolar, que conozcan los parámetros aplicados para reconocer un posible supertalento y puedan someterlos a un test correspondiente. Pues sólo así tienen la posibilidad de apoyar a su hijo o hija en centros adecuados o mediante programas especiales de promoción de superdotados, evitándoles con ello frustraciones a causa de una permanente subutilización.
En un prontuario para padres y maestros, el Ministerio Federal de Educación y Ciencia de Alemania, publicó en 1996 un Catálogo de Rasgos de Superdotados que debía servir como una primera orientación. En este catálogo se establecen tres categorías de talento: aprender y pensar, actitud ante el trabajo e interés y conducta social. Según el documento, los niños superdotados poseen, entre otras cosas, un vocabulario inusualmente amplio, analizan rápidamente los hechos, captan al vuelo las relaciones de causa y efecto, leen mucho, se aburren con las tareas rutinarias, se destacan por su afán de perfección, son autocríticos, examinan las opiniones de las autoridades antes de aceptarlas, asumen responsabilidades y suelen preferir compañeros de juego mayores que ellos.
La Asociación para la Promoción de Superdotados, que fue fundada en 1994 y actualmente apoya a 750 niños de nivel preescolar en 18 ciudades alemanas, advierte que, si no se promueve a tiempo a estas personas superdotadas, tales facultades pueden transformarse en lo contrario. "La subutilización intelectual por la mañana en la escuela puede provocar por la tarde considerables tensiones en la casa. La frustración intelectual matutina no se compensa con el juego y el tiempo libre durante la tarde. La paz familiar corre un peligro extremo. Es preciso que padres, educadores y maestros estén conscientes de la existencia de niños superdotados. Habría que crear programas escolares especiales que liberen a los niños superdotados de la desalentadora repetición de la materia ya aprendida. Su capacidad de pensamiento necesita estímulos para su desarrollo", concluye la Asociación para la promoción de Superdotados.
Según nuestra intuición (ya no existe estudio alguno del Ministerio de Educación sobre estadísticas de datos posibles de niños y jóvenes superdotados en Panamá), un considerable número de niños y niñas de superdotados panameños presentan grandes problemas sociales y emocionales, debido a que muy pocos padres y maestros están en condiciones de descubrir y promover adecuadamente un supertalento. ¿Cuántos talentos perdemos por falta de cultivo o de una adecuada formación en Panamá?
Según un criterio bastante generalizado, las personas superdotadas tienen una capacidad de comprensión particularmente rápida, un alto coeficiente de inteligencia, resuelven con facilidad tareas complejas, obtienen altas calificaciones en la escuela y triunfan en la vida profesional. Y en efecto, cuando un niño superdotado es descubierto a tiempo y debidamente promovido, puede adquirir estos rasgos en el curso de su vida. Pero hoy día la mayoría de los psicólogos y científicos de la educación coinciden en que no todos los niños con una predisposición al supertalento logran desarrollarlo.
Para muchas niñas y niños superdotados la ventaja intelectual y motora con respecto a sus coetáneos constituye un handicap tal que ciertamente llaman la atención por su conducta, pero no se les reconoce como especialmente dotados. Y ello porque los niños que se sienten permanentemente subutilizados en su capacidad se tornan apáticos y pierden pronto la motivación. Por tal razón, se ha dado incluso el caso de que un niño superdotado sea evaluado por sus padres y maestros como un niño con trastornos de desarrollo y, por consiguiente, enviado a una escuela especial para niños con trastornos de desarrollo. Tales errores de apreciación del talento infantil pueden tener consecuencias fatales para el desarrollo.
Tanto más importante es, por ende, que los padres observen detenidamente a sus hijos desde la edad preescolar, que conozcan los parámetros aplicados para reconocer un posible supertalento y puedan someterlos a un test correspondiente. Pues sólo así tienen la posibilidad de apoyar a su hijo o hija en centros adecuados o mediante programas especiales de promoción de superdotados, evitándoles con ello frustraciones a causa de una permanente subutilización.
En un prontuario para padres y maestros, el Ministerio Federal de Educación y Ciencia de Alemania, publicó en 1996 un Catálogo de Rasgos de Superdotados que debía servir como una primera orientación. En este catálogo se establecen tres categorías de talento: aprender y pensar, actitud ante el trabajo e interés y conducta social. Según el documento, los niños superdotados poseen, entre otras cosas, un vocabulario inusualmente amplio, analizan rápidamente los hechos, captan al vuelo las relaciones de causa y efecto, leen mucho, se aburren con las tareas rutinarias, se destacan por su afán de perfección, son autocríticos, examinan las opiniones de las autoridades antes de aceptarlas, asumen responsabilidades y suelen preferir compañeros de juego mayores que ellos.
La Asociación para la Promoción de Superdotados, que fue fundada en 1994 y actualmente apoya a 750 niños de nivel preescolar en 18 ciudades alemanas, advierte que, si no se promueve a tiempo a estas personas superdotadas, tales facultades pueden transformarse en lo contrario. "La subutilización intelectual por la mañana en la escuela puede provocar por la tarde considerables tensiones en la casa. La frustración intelectual matutina no se compensa con el juego y el tiempo libre durante la tarde. La paz familiar corre un peligro extremo. Es preciso que padres, educadores y maestros estén conscientes de la existencia de niños superdotados. Habría que crear programas escolares especiales que liberen a los niños superdotados de la desalentadora repetición de la materia ya aprendida. Su capacidad de pensamiento necesita estímulos para su desarrollo", concluye la Asociación para la promoción de Superdotados.
Según nuestra intuición (ya no existe estudio alguno del Ministerio de Educación sobre estadísticas de datos posibles de niños y jóvenes superdotados en Panamá), un considerable número de niños y niñas de superdotados panameños presentan grandes problemas sociales y emocionales, debido a que muy pocos padres y maestros están en condiciones de descubrir y promover adecuadamente un supertalento. ¿Cuántos talentos perdemos por falta de cultivo o de una adecuada formación en Panamá?