La quiebra del Imperio
Dicen que cuando los jerarcas de la "Revolución Reaganiana" discutían en los albores del gobierno de Ronald Reagan, qué hacer con la Unión Soviética, la respuesta fue: "Los vamos a llevar a la quiebra". Según esta versión, el proyecto del "Escudo Antimisiles" -también conocido como "Star Wars"- buscaba forzar a los soviéticos a sobre extenderse en la competencia armamentista hasta el punto del colapso. Y eso, junto a otros factores ancilares, produjo el objetivo buscado un año después del fin del mandato de Reagan.
Todo indica que la administración de George Bush Jr. pasará a la historia como la que llevó a la quiebra a la gran potencia estadounidense. La guerra de Irak, que no halló "Armas de Destrucción Masiva"; el irresponsable manejo de la economía -que sembró "Armas Financieras de Destrucción Masiva"- y la arrogancia con la que se condujo el Imperio para con sus aliados tradicionales -que casi logra destruir la institucionalidad multilateral- han dejado a Estados Unidos (EE.UU.) a punto del colapso. Una gran nación que ha agotado su capital moral, político y económico no está en condiciones de liderar nada. El gran sueño neoconservador de imponer un esquema unipolar tras el triunfo en la confrontación bipolar, se ha estrellado en las arenas de Irak y en las ciénagas de Wall Street. Mientras tiranías desgastadas como la de Corea del Norte juegan al chantaje nuclear, viejos enemigos como Irán se vuelven mortales y ex nuevos amigos como Rusia extienden un asfixiante abrazo de oso. En una situación mucho menos grave un presidente argentino tuvo que acelerar el traspaso del poder a su sucesor. Claro, algunos dirán que EE.UU. no es Argentina, pero en ciertas cosas se está pareciendo.