La quinta papeleta
Hace diez años, en 1983, como resultado de un pacto de la cúpula de los partidos políticos tradicionales, en abierto contubernio con la cúpula del Estado Mayor de los militares comandados, entonces, por Rubén D. Paredes, Manuel Noriega y Roberto Díaz Herrera, recurrieron a un referéndum para aprobar sus reformas pre-elaboradas a la Constitución militarista de 1972. Las cúpulas partidistas, más que la democracia, tenían en mente las elecciones de 1984.
En noviembre de 1992, las mismas cúpulas partidistas recurren también a un referéndum para aprobar otras reformas a la Constitución militarista de 1972. Las cúpulas partidistas, más que la democracia, tenían en mente las elecciones de 1994. El estrepitoso fracaso de su propuesta los condujo a reformar la constitución militarista a través de los legisladores en la Asamblea Legislativa. En agosto de 1998, el electorado panameño fue convocado a otro referéndum para reformar la Constitución militarista de 1972 pero, en esta ocasión, la motivación principal era la reelección inmediata del Presidente de la República. Las cúpulas partidistas, en su gran mayoría, se inclinaron a favor de la propuesta; pero las mayorías nacionales dijeron un NO rotundo y contundente a las reformas y -por ende-a la propuesta principal.
Los referéndums de 1983, 1992 y 1998 han buscado evadir la posibilidad de permitirle al Poder Constituyente Originario expresarse. Como ya ha sido dicho: "Dada la circunstancia que el ciudadano no puede formular objeciones que vayan a ser atendidas, el plebiscito o referéndum sólo es democrático cuando se utiliza para formular consulta sobre un punto específico y sencillo, pero no lo es cuando con él se pretende sondear la opinión pública sobre una materia tan vasta y técnica como es un texto constitucional o un tratado."
Cualquier nuevo referéndum de reformas a la Constitución militarista de 1972, como pretenden plantear algunos, sólo busca impedir una verdadera participación y una real discusión porque, al igual que en 1983, 1992 ó 1998, lo que pensemos u opinemos sobre las reformas a la Constitución no va a influir en nada en el contenido o en la redacción del texto. Es el tómalo o déjalo; en el fondo es el todo o nada.
Al no permitirle a la población ejercer de manera plena su derecho a expresar si quiere o no una nueva Constitución para remplazar a la actual, nos obligarían a decirle SI o NO a unas reformas que son una prolongación de una Constitución antidemocrática que cada vez menos gente quiere.
Dentro de un año se celebrarán en Panamá las elecciones para escoger a presidente, legisladores, alcaldes y representantes de Corregimiento. Es de conocimiento público que la partidocracia monopoliza absolutamente el torneo electoral. Ante la creciente necesidad de una nueva Constitución, por qué no incluir una "quinta papeleta" y brindarle a la ciudadanía la oportunidad de poder expresar su opinión sobre una nueva Constitución, pregúntadole a los ciudadanos: "¿Desea usted que la República de Panamá se dote de una nueva Constitución que reemplace la Constitución de 1972, SI o NO?.
¿Qué puede hacerse para que se incluya la "quinta papeleta" a favor de una nueva Constitución? Para que se incluya la "quinta papeleta" es necesario agotar todas las vías legales y pacíficas que estén a nuestro alcance; sobre la base de que la inclusión de una "quinta papeleta" permitiría que el pueblo panameño, fuente originaria de poder, exprese a través de su opción su voluntad de cambiar o no la Constitución y mandatar así al gobierno que resulte electo para que convoque la Constituyente.
Los ciudadanos independientes o afiliados a partidos políticos que creemos en la necesidad de una nueva Constitución, que abogamos por un proceso constituyente, debemos pedir a todas las organizaciones o gremios cívicos, profesionales, culturales, etc. y a todos los candidatos de todos los partidos políticos, que aboguen por la inclusión de una "quinta papeleta", como demostración de una voluntad real de democratización y de oportunidad efectiva de expresión de los ciudadanos en general.
Si se incluye en las elecciones del 2 de mayo de 2004 la "quinta papeleta", ello significaría que: a)Los que desean una nueva Constitución pueden votar en la "quinta papeleta" donde diga SI. b) Los que no desean una nueva Constitución, y están de acuerdo con la constitución militarista de 1972 y las Reformas que se le hicieron en 1978, 1983 y en 1994, pueden votar en la "quinta papeleta" donde diga NO.
La "quinta papeleta" sería una manera democrática de preguntarle al pueblo panameño si quiere o no una nueva Constitución. Pregunta básica y elemental que se debe formular antes de cualquier propuesta de más parches al contenido de la actual Constitución militarista o de redacción, por quien quiera que sea, de una nueva Constitución.
(mabernal@sinfo.net)
En noviembre de 1992, las mismas cúpulas partidistas recurren también a un referéndum para aprobar otras reformas a la Constitución militarista de 1972. Las cúpulas partidistas, más que la democracia, tenían en mente las elecciones de 1994. El estrepitoso fracaso de su propuesta los condujo a reformar la constitución militarista a través de los legisladores en la Asamblea Legislativa. En agosto de 1998, el electorado panameño fue convocado a otro referéndum para reformar la Constitución militarista de 1972 pero, en esta ocasión, la motivación principal era la reelección inmediata del Presidente de la República. Las cúpulas partidistas, en su gran mayoría, se inclinaron a favor de la propuesta; pero las mayorías nacionales dijeron un NO rotundo y contundente a las reformas y -por ende-a la propuesta principal.
Los referéndums de 1983, 1992 y 1998 han buscado evadir la posibilidad de permitirle al Poder Constituyente Originario expresarse. Como ya ha sido dicho: "Dada la circunstancia que el ciudadano no puede formular objeciones que vayan a ser atendidas, el plebiscito o referéndum sólo es democrático cuando se utiliza para formular consulta sobre un punto específico y sencillo, pero no lo es cuando con él se pretende sondear la opinión pública sobre una materia tan vasta y técnica como es un texto constitucional o un tratado."
Cualquier nuevo referéndum de reformas a la Constitución militarista de 1972, como pretenden plantear algunos, sólo busca impedir una verdadera participación y una real discusión porque, al igual que en 1983, 1992 ó 1998, lo que pensemos u opinemos sobre las reformas a la Constitución no va a influir en nada en el contenido o en la redacción del texto. Es el tómalo o déjalo; en el fondo es el todo o nada.
Al no permitirle a la población ejercer de manera plena su derecho a expresar si quiere o no una nueva Constitución para remplazar a la actual, nos obligarían a decirle SI o NO a unas reformas que son una prolongación de una Constitución antidemocrática que cada vez menos gente quiere.
Dentro de un año se celebrarán en Panamá las elecciones para escoger a presidente, legisladores, alcaldes y representantes de Corregimiento. Es de conocimiento público que la partidocracia monopoliza absolutamente el torneo electoral. Ante la creciente necesidad de una nueva Constitución, por qué no incluir una "quinta papeleta" y brindarle a la ciudadanía la oportunidad de poder expresar su opinión sobre una nueva Constitución, pregúntadole a los ciudadanos: "¿Desea usted que la República de Panamá se dote de una nueva Constitución que reemplace la Constitución de 1972, SI o NO?.
¿Qué puede hacerse para que se incluya la "quinta papeleta" a favor de una nueva Constitución? Para que se incluya la "quinta papeleta" es necesario agotar todas las vías legales y pacíficas que estén a nuestro alcance; sobre la base de que la inclusión de una "quinta papeleta" permitiría que el pueblo panameño, fuente originaria de poder, exprese a través de su opción su voluntad de cambiar o no la Constitución y mandatar así al gobierno que resulte electo para que convoque la Constituyente.
Los ciudadanos independientes o afiliados a partidos políticos que creemos en la necesidad de una nueva Constitución, que abogamos por un proceso constituyente, debemos pedir a todas las organizaciones o gremios cívicos, profesionales, culturales, etc. y a todos los candidatos de todos los partidos políticos, que aboguen por la inclusión de una "quinta papeleta", como demostración de una voluntad real de democratización y de oportunidad efectiva de expresión de los ciudadanos en general.
Si se incluye en las elecciones del 2 de mayo de 2004 la "quinta papeleta", ello significaría que: a)Los que desean una nueva Constitución pueden votar en la "quinta papeleta" donde diga SI. b) Los que no desean una nueva Constitución, y están de acuerdo con la constitución militarista de 1972 y las Reformas que se le hicieron en 1978, 1983 y en 1994, pueden votar en la "quinta papeleta" donde diga NO.
La "quinta papeleta" sería una manera democrática de preguntarle al pueblo panameño si quiere o no una nueva Constitución. Pregunta básica y elemental que se debe formular antes de cualquier propuesta de más parches al contenido de la actual Constitución militarista o de redacción, por quien quiera que sea, de una nueva Constitución.
(mabernal@sinfo.net)