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La recuperación de la memoria histórica


Ironías francesas es que el hombre que no peleó en la invasión, que abandono a la tropa a su suerte, que por salvar el pellejo se vistió de monja y se refugió en la Nunciatura, ahora es reconocido por Francia como prisionero de guerra. Un paso importante en esta batalla legal que irónicamente, el pueblo panameño no sabe de dónde sale el dinero para pagar baterías de abogados en Panamá, los Estados Unidos y Francia.

Mientras, en Panamá hay quienes todavía prefieren creer en las maravillas del “proceso”. Eso sí, pretenden desligarse de Noriega cuando la interpretación correcta del “Día de la Lealtad”, es que no puede haber torrijismo sin Noriega.

Así fabricaron ellos su mito, contradictorio, pero hay quienes aun están dispuestos a creer en su propia mentira del 33 %. Jamás han pasado de esa cifra, hay que aceptar que lograron engañar al 33% de la población. Nunca han podido ganarle al resto del 66% cuando va unido en un solo haz de voluntades. Ese era el gran terror a la fórmula ganadora Martinelli-Varela.

Basta con decir que el proceso revolucionario lo idearon tres genios de la etnia negra: Rómulo Escobar Bethancourt, Epaminondas Adolfo Ahumada y Juan Materno Vásquez, salidos de la fila de una izquierda genuflexa al querer de los militares. A ellos el PRD debiera erigirles mínimo una estatua, jamás les han agradecido por su contribución ideológica a este triunfo indubitable de la propaganda que hasta el mismo Goebbels envidiaría.

El mito enuncia que al llegar el general Torrijos de facto al poder comienza a saldarse la deuda histórica con los obreros, campesinos, etc. A conveniencia y sin pedir perdón pretenden que hay que voltear la página, porque “no se puede vivir de reclamos pasados y rencores”, o como si con las llamadas "conquistas sociales" se justificasen los muertos, las atrocidades cometidas, el asalto al erario público y la astronómica deuda externa.

Recordar la verdad que por muchos años se han esforzado en ocultar, los defensores de esta vergüenza nacional le llaman rencor. La dictadura militar inicio el 11 de octubre de 1968 y terminó el 20 de diciembre de 1989, dejando una estela de asesinatos, desaparecidos y mucho sufrimiento, se hace necesario la recuperación de la memoria histórica, y que se pida perdón de cara a la ciudadanía por tan horrendo periodo de nuestra historia.

No se puede sentir orgullo por la desaparición del padre Héctor Gallego, Rita Wald o por los asesinatos de Jorge Camacho, Floyd Britton, Heliodoro Portugal, Belisario Gantes, Dorita Moreno Jaén, por mencionar solo algunos.

De allí que se hace urgente y necesario develar la memoria histórica, recuperarla para que esa falsedad ideológica, aquel mito llamado torrijismo que tanto daño le hizo a la conciencia nacional, se muestre tal y como es, tan embaucador y asesino como el franquismo o el pinochetismo.

101 años de Panamá América

 
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