La red vs. La línea
La sociedad industrial surge a finales del siglo XVIII y signa al mundo hasta finales del siglo XX. En algunas partes del orbe todavía alcanzar los niveles de la sociedad industrial es una aspiración para salir del atraso de sus sociedades pre-industriales. La producción en serie hizo accesible bienes y servicios que antes eran sólo privilegio de pequeñas élites. Este modelo fue la matriz conceptual de la línea de montaje de Ford y de la burocracia de Bismark, un gran número de personas realizando un gran número de pasos, pero cada uno haciendo la misma cosa una y otra vez. En la línea de ensamblaje y en la burocracia nadie era indispensable - cualquiera podía ser entrenado en 15 minutos para reemplazarlo-, no se promovía la creatividad sino la uniformidad y la predictibilidad. Henry Ford lo dijo en una sola frase: "El cliente puede obtener un modelo T en el color que quiera... con tal que sea negro". Así mismo se forma al burócrata, al educador, al soldado; en fin, a todos los componentes del modelo industrial, masificador y despersonalizador.
Pero el mundo desarrollado se aleja rápidamente de la línea de montaje y se inserta en la red. Con la revolución de las comunicaciones y del transporte, ya las distancias son casi irrelevantes y la información ha adquirido el don de la ubicuidad. Las líneas sólo tienen valor si se conectan con nodos, y éstos se valorizan en la medida que se vinculen con más líneas conectadas a su vez con otros nodos. En esta nueva realidad se pasa de la "Competencia" a la "Coopetencia" -situación en la que se "compite" y se "coopera" con los demás-. En el nuevo modelo cada quien tiene acceso a bienes y servicios cada vez más baratos y también cada vez más "a su medida". Se abren las puertas al triunfo de la persona sobre la masa, de lo especial sobre lo general; pero siempre buscando lo universal, pues se hacen realidad lo que antes eran paradojas.
Hoy leemos sobre bancos que se definen como "Globalmente locales" y sobre producción masiva a la medida. Aquí, en Panamá, vemos el exitoso despegue del INADEH por constituirse en una red de formación y capacitación para el empleo, y el desplome de la Universidad de Panamá por mantenerse como una pesada burocracia para la perpetuación del estatus quo. Vemos el éxito de COPA gracias a su estrategia de hacer de Panamá "El Hub (nodo) de las Américas" y cómo otro tanto logran el Canal y nuestros puertos en el mundo marítimo. El mismo reto se aplica a la burocracia y a las organizaciones sociales, gremiales y empresariales. El país tiene que decidir hacia dónde quiere ir. Si quiere seguir subdesarrollado, deberá seguir repitiendo el modelo obsoleto; pero si desea ingresar al primer mundo deberá reemplazar la línea por la red.