La riqueza no llega
E xiste una cantidad de factores que influyen en que la riqueza se embotelle a cierto nivel y no llegue a los más necesitados. El Gobierno canta diariamente el exceso de dinero que entra al gobierno; con tantos impuestos que han subido y nuevos, cómo no. Lo malo es que aún hay familias que no saben lo que es dormir en una cama y que si comen no tienen para los útiles de la escuela de sus hijos. Esto sucede, porque el gobierno no tiene política definida que movilice esa riqueza con la creación de empleos, con oportunidades para que todo panameño tenga acceso al poder económico y reparte lo que hay entre pocos.
Mientras no tengamos educación adecuada y completa, no saldrán de la pobreza los más, ya que si no se educan, no surgen. La educación pública es deficiente, no cumple su cometido; veinte mil alumnos fracasaron este año; la Universidad no debe disminuir la calidad de los exámenes de admisión. Pero esto viene desde la dictadura que, para evitar oposición, disminuyó la calidad de la educación. Nunca hizo y ahora tampoco, transformaciones educativas serias tan necesarias para avanzar. Llevamos 50 años de atraso y nadie se preocupa por ello. Los pocos que gritamos, caemos en saco vacío.
No avanzamos en cultura, en educación, en urbanidad, gracias a la desidia de los gobiernos.
Los graduados universitarios padecen del mal deficitario y algunos son profesionales mediocres porque la enseñanza lo es también. Ser los mejores no entra en nuestra cultura; las materias no las estudian para aprenderlas sino para pasarlas. ¿Dónde está el mal, en los estudiantes o en los docentes? Interesante.
Quien no se educa no accede a poderes social, económico ni político que terminan perteneciendo a una elite quienes, a la larga se fosilizan y son incapaces de avanzar, de modernizar los sectores que tienen bajo su responsabilidad.
Cuando, finalmente, el pueblo se educa y se moderniza, esa elite los aplasta y viene la tristeza de no surgir; la frustración de no ser alguien y aparece el odio de clases en los que nos involucran a todos. Es responsabilidad de los gobiernos dar buena educación; pero las escuelas privadas también se las traen y cometen grandes errores que no deben llorar más adelante.
Abramos los ojos para no imitar otros países. Miren cómo nos tienen y no votes más PRD; propicia un cambio inteligente.