La salud de Castro y la prensa de EU
Lo curioso para los diplomáticos latinoamericanos en esta capital es cómo Fidel Castro continúa fascinando a un buen sector de la prensa de Estados Unidos (EU) que por lo general descuida la información proveniente de América Latina. Ahora que ha vuelto a su antiguo estilo de echarse discursos de seis a ocho horas, las noticias enfocan más a su resistencia física que al contenido de sus palabras.
Asimismo, lo más notable de las noticias más recientes de la capital cubana es la difusión que se dio a rumores de que el líder cubano lucía enfermo y envejecido. En realidad es un tema que, durante las más de cuatro décadas que Castro ha logrado mantenerse en el poder, se ha convertido en repetitivo, que para muchos observadores independientes tiende a reflejar más un deseo de quienes impulsan el rumor que una noticia digna de credibilidad.
"Algun día, quizás, esos prognósticos de una enfermedad incurable pueden llegar a tener validez, pero a mí me recuerdan a esos buenos deseos de los refugiados españoles en México y Buenos Aires que no se cansaban en proclamar "este año muere Franco". Franco duró 37 años en el poder, de 1938 hasta su muerte en 1975; mientras que el régimen de Castro está por cumplir los 45 años.
Este corresponsal, que oyó a Castro en La Habana hace unos meses en una mesa redonda durante la cual anunció la ejecución de tres disidentes y el encarcelamiento de 75 otros críticos del régimen, lo encontró abatido y difuso en su retórica. Sin embargo, tuvo que reconocer a los pocos días que el líder cubano parecía haber recobrado su viejo estilo animado cuando durante una reciente visita a Buenos Aires se dirigió a los estudiantes de la Facultad de Derecho en esa ciudad. "Este difunto todavía puede hablar. El difunto puede hacer planes, no está muerto", afirmó el presidente cubano al rebatir las versiones emitidas de Miami de que se hallaba enfermo.
El estado de salud del líder cubano, que en agosto cumplirá 78 años, fue objeto de numerosas especulaciones. Pero Castro, en tono jocoso, precisó que lleva una vida "muy disciplinada" y que su "pulso y su presión son óptimos", para alejar cualquier especulación sobre su estado que pudiera precipitar la caída de su gobierno. En tanto, Castro criticó a la comisión anunciada en Washington para coordinar la transición en la isla cuando él muera y acusó a George W. Bush de haberse comprometido con los disidentes el régimen en Miami para "asesinarlo". Señaló, además, que moriría combatiendo "con un arma en la mano" si Estados Unidos decidiera invadir la isla para derrocar a su gobierno.
"No me importa la forma en que muera, pero con seguridad, si nos invaden, moriré combatiendo", dijo el líder, en su discurso de clausura del III Encuentro Hemisférico de Lucha contra el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Fidel Castro, que fue objetivo de numerosos planes de asesinato por parte de la CIA después del triunfo de su revolución, en 1959, pidió a la administración Bush que explicara al mundo cuál era su política de asesinar líderes extranjeros. "Sabemos que el señor Bush se había comprometido con la mafia de la Fundación Cubano Americana para asesinarme. Lo digo y lo acuso", dijo Castro. En Miami, Roger Noriega, secretario adjunto de Estado para América Latina, dijo, respondiendo a Castro: "Es una declaración absurda como siempre; según Fidel Castro, él va a morir luchando, probablemente él va a morir hablando", afirmó Noriega, que coordina la labor de una comisión sobre una Cuba pos-Castro. Esta se encargará de "acelerar un proceso de transición" en la isla y de dar apoyo a la disidencia interna.
8. El fallo de la Corte de Apelaciones de la Argentina del 10 de enero de 2001, en un Recurso de Amparo en que se señala "que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar le confiere al país ribereño amplias potestades para prevenir contingencias que tengan aptitud de producir un daño ecológico irreversible en el hábitat de nuestro mar territorial y Zona Económica Exclusiva". Como corolario la alta corporación judicial argentina resolvió ordenar al Poder Ejecutivo Nacional que con intervención de los Órganos competentes y mediante los procedimientos que corresponda, se prohíba el ingreso a territorio nacional y aguas jurisdiccionales del buque "Pacific Swan".
9. La proclamación de los cancilleres del Grupo de Río hecha, con la participación del Canciller de Panamá, en Santiago de Chile, el 27 de marzo de 2001, en la cual se hace constar a la Comunidad Internacional "la preocupación por el tránsito de material radiactivo por rutas cercanas a las costas, o por vías navegables de los países miembros dados los riesgos de daños que ello trae aparejado con efectos nocivos para la salud de las poblaciones ribereñas y para los ecosistemas del medio marino antártico".
10. El Parlamento Centroamericano (PARLACEN) el 8 de junio de 2001 adoptó una Resolución histórica demandando "el cese del tránsito de desechos radioactivos por el Mar Caribe, así como por el Canal de Panamá, que pone en peligro la seguridad de 200 millones de personas que habitan en la región caribeña".
Como lo he dicho otras veces, es de suponer que otra vez tendremos la oportunidad de percibir que la Autoridad del Canal tiene sobre este tema una actitud conservadora, que insistirán en que semejante cargamento no representa riesgos ni para la población ni para el Canal ni para el medio ambiente. Tal actitud es inconsecuente después de lo ocurrido el 11 de Septiembre.
Cuando empecé a escribir hace más de dos año sobre el peligro que entraña el transporte de desechos radioactivos en barcos que cruzan el Canal, no estaba escribiendo una historia incongruente. Por el contrario, después de lo ocurrido en Nueva York y Washington el 11 de Septiembre, sabemos que ninguna medida de seguridad, que ningún riesgo es controlable y que ningún sistema de defensa es infalible frente al terrorismo, esto es, frente a quienes están dispuestos a afrontar la muerte o a suicidarse para cumplir sus fines, por inhumanos que éstos sean.
No son admisibles las actitudes pasivas. En el caso específico del transporte marítimo de desechos nucleares radiactivos, una actitud vigilante se viene desarrollando no sólo en Europa y en América del Norte. Australia, Nueva Zelandia, América del Sur, Centroamérica y el Caribe.
Después del 11 de Septiembre, todo el mundo sabe que cualquiera sea la filiación que reclamen los terroristas, ya sea política, religiosa, ideológica o demencial, en los tiempos que corren, los medios a los que el terrorismo recurre son pavorosamente técnicos y con frecuencia altamente sofisticados. Los pueblos no quieren ser víctimas del silencio de los responsables ni de su falta de previsión.
Asimismo, lo más notable de las noticias más recientes de la capital cubana es la difusión que se dio a rumores de que el líder cubano lucía enfermo y envejecido. En realidad es un tema que, durante las más de cuatro décadas que Castro ha logrado mantenerse en el poder, se ha convertido en repetitivo, que para muchos observadores independientes tiende a reflejar más un deseo de quienes impulsan el rumor que una noticia digna de credibilidad.
"Algun día, quizás, esos prognósticos de una enfermedad incurable pueden llegar a tener validez, pero a mí me recuerdan a esos buenos deseos de los refugiados españoles en México y Buenos Aires que no se cansaban en proclamar "este año muere Franco". Franco duró 37 años en el poder, de 1938 hasta su muerte en 1975; mientras que el régimen de Castro está por cumplir los 45 años.
Este corresponsal, que oyó a Castro en La Habana hace unos meses en una mesa redonda durante la cual anunció la ejecución de tres disidentes y el encarcelamiento de 75 otros críticos del régimen, lo encontró abatido y difuso en su retórica. Sin embargo, tuvo que reconocer a los pocos días que el líder cubano parecía haber recobrado su viejo estilo animado cuando durante una reciente visita a Buenos Aires se dirigió a los estudiantes de la Facultad de Derecho en esa ciudad. "Este difunto todavía puede hablar. El difunto puede hacer planes, no está muerto", afirmó el presidente cubano al rebatir las versiones emitidas de Miami de que se hallaba enfermo.
El estado de salud del líder cubano, que en agosto cumplirá 78 años, fue objeto de numerosas especulaciones. Pero Castro, en tono jocoso, precisó que lleva una vida "muy disciplinada" y que su "pulso y su presión son óptimos", para alejar cualquier especulación sobre su estado que pudiera precipitar la caída de su gobierno. En tanto, Castro criticó a la comisión anunciada en Washington para coordinar la transición en la isla cuando él muera y acusó a George W. Bush de haberse comprometido con los disidentes el régimen en Miami para "asesinarlo". Señaló, además, que moriría combatiendo "con un arma en la mano" si Estados Unidos decidiera invadir la isla para derrocar a su gobierno.
"No me importa la forma en que muera, pero con seguridad, si nos invaden, moriré combatiendo", dijo el líder, en su discurso de clausura del III Encuentro Hemisférico de Lucha contra el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Fidel Castro, que fue objetivo de numerosos planes de asesinato por parte de la CIA después del triunfo de su revolución, en 1959, pidió a la administración Bush que explicara al mundo cuál era su política de asesinar líderes extranjeros. "Sabemos que el señor Bush se había comprometido con la mafia de la Fundación Cubano Americana para asesinarme. Lo digo y lo acuso", dijo Castro. En Miami, Roger Noriega, secretario adjunto de Estado para América Latina, dijo, respondiendo a Castro: "Es una declaración absurda como siempre; según Fidel Castro, él va a morir luchando, probablemente él va a morir hablando", afirmó Noriega, que coordina la labor de una comisión sobre una Cuba pos-Castro. Esta se encargará de "acelerar un proceso de transición" en la isla y de dar apoyo a la disidencia interna.
8. El fallo de la Corte de Apelaciones de la Argentina del 10 de enero de 2001, en un Recurso de Amparo en que se señala "que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar le confiere al país ribereño amplias potestades para prevenir contingencias que tengan aptitud de producir un daño ecológico irreversible en el hábitat de nuestro mar territorial y Zona Económica Exclusiva". Como corolario la alta corporación judicial argentina resolvió ordenar al Poder Ejecutivo Nacional que con intervención de los Órganos competentes y mediante los procedimientos que corresponda, se prohíba el ingreso a territorio nacional y aguas jurisdiccionales del buque "Pacific Swan".
9. La proclamación de los cancilleres del Grupo de Río hecha, con la participación del Canciller de Panamá, en Santiago de Chile, el 27 de marzo de 2001, en la cual se hace constar a la Comunidad Internacional "la preocupación por el tránsito de material radiactivo por rutas cercanas a las costas, o por vías navegables de los países miembros dados los riesgos de daños que ello trae aparejado con efectos nocivos para la salud de las poblaciones ribereñas y para los ecosistemas del medio marino antártico".
10. El Parlamento Centroamericano (PARLACEN) el 8 de junio de 2001 adoptó una Resolución histórica demandando "el cese del tránsito de desechos radioactivos por el Mar Caribe, así como por el Canal de Panamá, que pone en peligro la seguridad de 200 millones de personas que habitan en la región caribeña".
Como lo he dicho otras veces, es de suponer que otra vez tendremos la oportunidad de percibir que la Autoridad del Canal tiene sobre este tema una actitud conservadora, que insistirán en que semejante cargamento no representa riesgos ni para la población ni para el Canal ni para el medio ambiente. Tal actitud es inconsecuente después de lo ocurrido el 11 de Septiembre.
Cuando empecé a escribir hace más de dos año sobre el peligro que entraña el transporte de desechos radioactivos en barcos que cruzan el Canal, no estaba escribiendo una historia incongruente. Por el contrario, después de lo ocurrido en Nueva York y Washington el 11 de Septiembre, sabemos que ninguna medida de seguridad, que ningún riesgo es controlable y que ningún sistema de defensa es infalible frente al terrorismo, esto es, frente a quienes están dispuestos a afrontar la muerte o a suicidarse para cumplir sus fines, por inhumanos que éstos sean.
No son admisibles las actitudes pasivas. En el caso específico del transporte marítimo de desechos nucleares radiactivos, una actitud vigilante se viene desarrollando no sólo en Europa y en América del Norte. Australia, Nueva Zelandia, América del Sur, Centroamérica y el Caribe.
Después del 11 de Septiembre, todo el mundo sabe que cualquiera sea la filiación que reclamen los terroristas, ya sea política, religiosa, ideológica o demencial, en los tiempos que corren, los medios a los que el terrorismo recurre son pavorosamente técnicos y con frecuencia altamente sofisticados. Los pueblos no quieren ser víctimas del silencio de los responsables ni de su falta de previsión.