La salud no tiene bandera política
Con preocupación vemos la decisión del Ministerio de Salud de querer romper con el programa Operación Milagro, establecido por parte de nuestro país y la hermana República de Cuba, consideramos que los beneficiados son panameños de estratos humilde que no pueden pagar un oftalmólogo privado, que practican estas cirugías a precios prohibitivos para el panameño común y corriente. Hoy podemos decir que más de 49,727 cirugías completamente gratis se realizaron durante las dos etapas de este convenio. Cinco mil doscientas doce (5,212) en la primera etapa en la isla de Cuba y más de cuarenta y cuatro mil quinientas quince (44,515) cumplidas en el centro oftalmológico ubicado en la provincia de Veraguas.
La atención a más de 74,961 pacientes con complicaciones por cirugía, que se comportó en 0.82% como promedio en las diferentes etapas, significa esto un beneficio entre costo, atención y garantía de vida para los panameños que se atendieron bajo este convenio humanitario desde todas las evaluaciones técnicas establecidas por los organismos regionales y mundiales de Salud. En medio de esta decisión, cabe preguntarnos cuántos oftalmólogos en nuestro país están autorizados para realizar cirugías; si contrastamos el costo comercial promedio por cirugía que se estima en más de B/ 2,000 por persona, podríamos concluir que los 74,961 panameños no hubieran tenido la oportunidad de poder ni atenderse con estos especialistas. Los beneficiarios son gente de pueblo que hoy puede dar garantía de mejores días. Si hacemos un análisis de estos panameños, es probable que muchos de ellos no compartan la ideología política del Gobierno cubano, pero eso no fue óbice para optar por la oportunidad de tener mejores días.
La salud no tiene precio ni mucho menos bandera política, y es por eso que le hacemos un llamado a las autoridades de Salud para que mantengan este convenio, porque faltan aproximadamente más de 40,000 panameños para ser atendidos.
El compromiso es darle respuesta a un pueblo, máxime cuando se trata de la salud, por lo que aconsejable es que dejemos de lado cualquier sesgo basado en intereses personales, políticos o ideológicos, porque lo importante es la verdadera transformación del Sistema de Atención de Salud para beneficio de nuestro pueblo.