La seguridad del país
He aquí una nueva y modesta opinión, que de ser bien analizada y, por ende, puesta en práctica, puede que contribuya a dar un primer paso en dirección hacia la solución del grave problema de inseguridad que agobia a todo el país, en especial, a sus principales ciudades. La primera razón para la proliferación tan notable de crímenes y demás hechos delictivos que van en aumento diariamente lo constituye la gran cantidad de armas de fuego que poseen ciudadanos, y muchas sin el debido permiso y en manos de los delincuentes. Para solucionar esto hay varias fórmulas, pero al no dar inicio con alguna de ellas es obvio que no habrá solución alguna, y, por el contrario, cada día la situación será peor y más difícil.
En ocasiones se ha recogido una modesta cantidad de armas a cambio de sacos de comida, pero es lógico que una oferta de dinero en efectivo es mucho más atractiva. Lo mejor sería ofrecer al ciudadano que entregue su arma de fuego, sin necesidad de identificación, una suma de dinero cuyo monto sea tan atractivo; ello permitirá sacar de las calles la mayor cantidad de armas posible, y sería un paso positivo para contrarrestar la delincuencia.
Una oferta atractiva sería, por ejemplo, que: Todas las pistolas 9 Milímetros, 980, etc., B/ 1000.00. Los revólveres 22-38-45-etc., B/ 1,000.00. Los rifles y escopetas 22-12-20 etc., se daría B/ 600.00. Armas de guerra como rifles AK-47 y ametralladoras B/ 1,500.00. Las municiones y artefactos como granadas, etc., se pueden empezar con B/ 50.00, dependiendo de su cantidad. Como la Policía Nacional cuenta con expertos en la material, éstos serían los indicados para la recepción del armamento, y así garantizar la transparencia en este proceso.
Además, la logística de esta operación sería muy fácil, y el gobierno, en sus diferentes entidades, dispone de personal capacitado para todos estos menesteres, incluyendo el manejo de grandes cantidades de dinero. Tan buena idea además del fin principal que persigue, podría cambiar el objetivo de algunas personas que poseen en sus hogares armas legalmente obtenidas, pero que en algún momento de estrechéz económica, les sería más útil deshacerse de éstas en la misma forma legal en que la obtuvieron, pues verán que es preferible poder hacerle frente a una urgencia con ese dinero, en vez de tener en una gaveta archivada una pistola que tal vez nunca necesitarán y que podría comprometerlas con un dolor de cabeza que, aún involuntariamente, se podrían fácilmente encontrar. Esa idea, indudablemente, es un paso positivo en esa dirección, pues un buen porcentaje del cúmulo de armas que existen en malas manos, desaparecerá. Todo problema tiene solución, siempre que se tenga la voluntad para encontrarla y dar, al menos, el primer paso para ello.