La televisión educadora
Es evidente el enorme valor de la televisión, la radio y el periódico como agentes de influencia sobre la opinión pública. En lo político, crean opinión masiva de decisiva influencia, pero es en lo económico que permanentemente se les utiliza como agentes de mercadeo y consumismo.
Las agencias publicitarias han elaborado una tecnología con estrategias de campañas y objetivos utilitarios. Sus resultados, en términos generales, son favorables, pero no en todas las situaciones y, dependiendo de las características del servicio o producto que se va ha promocionar, serán los efectos. Sin embargo, es en el plano noticioso donde se observan algunas distorsiones, en que dejándose llevar por el mercantilismo para supuestamente mejorar la sintonía, se llega al inadecuado manejo psico-social de los sucesos, pretendiendo llamar la atención con el sensacionalismo, el escándalo, la violencia y la pornografía.
Por otra parte, a la orientación cultural , científica , artística y educativa se le considera que no tiene atracción para los televidentes, y no se le da la debida atención o se tergiversan con imágenes pseudo-culturales o de bajo nivel, cuando en el país existen elevados elementos para proporcionar eventos de estas características.
Las encuestas evaluadoras no siempre revelan las mejores opciones para el público y los más evolucionados aspectos que superen la cultura popular. Los empresarios, naturalmente, desean vender más sus artículos y servicios y con esa intención los creativos publicitarios, a veces desorientados por experiencias internacionales, usan recursos y metodologías que si bien conducen al consumismo, deterioran los valores humanos y cívicos, así como las conductas y hábitos de los televidentes. Pero nos preguntamos, ¿con la capacidad de los técnicos y directivos publicitarios y de los dueños y gerentes de los canales de televisión, no pudieran crearse imágenes que logren el fin de vender y ofrecer a la respetable clientela algunos elementos que superen su calidad de vida?
Es cierto que los enlatados importados influyen en la apreciación local y que imponen modas y modos de hacer las cosas, pero su adaptación a las necesidades e idiosincrasia del medio local podrían alcanzar mayores éxitos comerciales y de orientadores. Por otra parte, con la autoestima de los panameños, no todo lo importado es mejor y generalmente obedece a las características del país de origen y no por eso es lo mejor para los nacionales, ya que inclusive obedece a políticas agresivas de los gobiernos de esos países preparando a sus comunidades para acciones bélicas o de otro orden.
Los programas infantiles determinan algunas características de concentración y atención en los niños, o violentistas con personajes fantasmagóricos, hecho ya destacado en las publicaciones científicas pediátricas. En los jóvenes, la distorsión de la personalidad puede ser mucho más importante, con modelos violentos, irreales, vulgares que los desvinculan de valores y ejemplos reales en la sociedad. Actos artísticos, ambientalistas y recomendaciones científicas deberían tener un protagonismo aún mayor en las pantallas y que siempre son bien recibidos por los televidentes .
La responsabilidad social empresarial que debe impulsar al Centro Empresarial de Inversión Sociales, es un buen vehículo para ejecutar un programa de educación comunitaria a través de los programas y cuñas de la televisión comercial, y junto a la promoción de productos, se eduque a los clientes como un servicio social, dando instrucciones a las publicitarias o creando incentivos y premios para las propagandas educativas.
La participación ciudadana cada vez más propuesta y aceptada podría actuar, ya que son los usuarios los que deben determinar qué tipo de televisión desean tener y qué calidad de publicidad desean recibir . Tal vez el acuerdo de autorregulación de los canales de TV debería ampliarse democráticamente a una social regulación con participantes de la sociedad. Así se obtendría una evaluación más real y objetiva de las características del público televidente y se cumpliría con el desarrollo socio-cultural, la solidaridad humana, la integración familiar, y con inculcar valores cívico como indica la Ley.
Las agencias publicitarias han elaborado una tecnología con estrategias de campañas y objetivos utilitarios. Sus resultados, en términos generales, son favorables, pero no en todas las situaciones y, dependiendo de las características del servicio o producto que se va ha promocionar, serán los efectos. Sin embargo, es en el plano noticioso donde se observan algunas distorsiones, en que dejándose llevar por el mercantilismo para supuestamente mejorar la sintonía, se llega al inadecuado manejo psico-social de los sucesos, pretendiendo llamar la atención con el sensacionalismo, el escándalo, la violencia y la pornografía.
Por otra parte, a la orientación cultural , científica , artística y educativa se le considera que no tiene atracción para los televidentes, y no se le da la debida atención o se tergiversan con imágenes pseudo-culturales o de bajo nivel, cuando en el país existen elevados elementos para proporcionar eventos de estas características.
Las encuestas evaluadoras no siempre revelan las mejores opciones para el público y los más evolucionados aspectos que superen la cultura popular. Los empresarios, naturalmente, desean vender más sus artículos y servicios y con esa intención los creativos publicitarios, a veces desorientados por experiencias internacionales, usan recursos y metodologías que si bien conducen al consumismo, deterioran los valores humanos y cívicos, así como las conductas y hábitos de los televidentes. Pero nos preguntamos, ¿con la capacidad de los técnicos y directivos publicitarios y de los dueños y gerentes de los canales de televisión, no pudieran crearse imágenes que logren el fin de vender y ofrecer a la respetable clientela algunos elementos que superen su calidad de vida?
Es cierto que los enlatados importados influyen en la apreciación local y que imponen modas y modos de hacer las cosas, pero su adaptación a las necesidades e idiosincrasia del medio local podrían alcanzar mayores éxitos comerciales y de orientadores. Por otra parte, con la autoestima de los panameños, no todo lo importado es mejor y generalmente obedece a las características del país de origen y no por eso es lo mejor para los nacionales, ya que inclusive obedece a políticas agresivas de los gobiernos de esos países preparando a sus comunidades para acciones bélicas o de otro orden.
Los programas infantiles determinan algunas características de concentración y atención en los niños, o violentistas con personajes fantasmagóricos, hecho ya destacado en las publicaciones científicas pediátricas. En los jóvenes, la distorsión de la personalidad puede ser mucho más importante, con modelos violentos, irreales, vulgares que los desvinculan de valores y ejemplos reales en la sociedad. Actos artísticos, ambientalistas y recomendaciones científicas deberían tener un protagonismo aún mayor en las pantallas y que siempre son bien recibidos por los televidentes .
La responsabilidad social empresarial que debe impulsar al Centro Empresarial de Inversión Sociales, es un buen vehículo para ejecutar un programa de educación comunitaria a través de los programas y cuñas de la televisión comercial, y junto a la promoción de productos, se eduque a los clientes como un servicio social, dando instrucciones a las publicitarias o creando incentivos y premios para las propagandas educativas.
La participación ciudadana cada vez más propuesta y aceptada podría actuar, ya que son los usuarios los que deben determinar qué tipo de televisión desean tener y qué calidad de publicidad desean recibir . Tal vez el acuerdo de autorregulación de los canales de TV debería ampliarse democráticamente a una social regulación con participantes de la sociedad. Así se obtendría una evaluación más real y objetiva de las características del público televidente y se cumpliría con el desarrollo socio-cultural, la solidaridad humana, la integración familiar, y con inculcar valores cívico como indica la Ley.