La tragedia de un carnaval
Desde que el Gobierno Nacional anunciara que había separado tres millones de dolares para financiar el carnaval de la ciudad de Panamá , en su versión 2007, todos los panameños o la mayoría, por decir lo menos, estamos en ascuas. Cómo es posible tanta insolencia, tanta ignominia; cómo es posible tanto derroche de dinero cuando para otras cosas no se puede.
Tres millones de dolares es una cantidad exorbitante, una cantidad tan grande de dinero que muy bien podría usarse para pagar las indemnizaciones a los familiares de los que murieron quemados en el bus 06 frente a la Comunidad Misionera Hosanna. Ese dinero podría también emplearse para pagar indemnizaciones a los familiares de los pacientes de la Caja de Seguro Social que fallecieron por tomar la sustancia asesina dietilenglicol.
Esa cantidad de dinero podría ser asignada también para subirle el salario a los empleados públicos que ni siquiera ganan B/. 200.00 y que viven mendigando por el aumento merecido. Ellos no ganan ni el salario mínimo.
Pero, ¿por qué se entrega este dinero a la Junta del Carnaval de la ciudad de Panamá? De todos es conocido, que los mejores carnavales del país se celebran en la provincia de Los Santos, específicamente en la ciudad de Las Tablas. Conocemos también que estos verdaderos carnavales no son subsidiados por el Estado, por cuanto que cada tuna en Las Tablas tiene un comité que se la pasa haciendo actividades durante el año para financiar el esplendor y derroche de lujo que cada reina lucirá los cuatro días de fiesta. Los empresarios tableños aportan al financiamiento del carnaval por que su inversión se verá retribuida con creces. Por supuesto que por ser tan lucidos, atraen turistas de todas partes del mundo, ayudando así al desarrollo económico de la región.
Lo que no entendemos, entonces, es porqué se entregan tres millones de dolares a el comité del carnaval capitalino y no a los de las tunas tableñas de Calle Arriba y de Calle Abajo. ¿En qué beneficia el carnaval a los panameños para que el Estado tenga que financiarlo? Yo, sí les puedo decir en qué nos perjudica enormemente:
Durante los cuatro días de carnaval se pierde la noción de todo lo bueno y honesto, los adolescentes pierden la honra, muchos matrimonios se deshacen, las estadísticas de muertos por accidentes de tránsito aumentan, sin mencionar las personas que quedan lisiadas por causa del desenfreno. El uso y consumo de estupefacientes permitirá la locura colectiva en muchos de los lugares en donde se celebra el carnaval. Cientos de niños nacerán sin un padre que los reconozca, y que luego formarán parte de pandillas de delincuentes que sólo trerán muerte y desolación a los hogares panameños.
La biblia dice que "un reino no puede estar dividido contra sí mismo". Significa esto que un mal no puede causar bien. Es decir, lo que comienza mal termina mal.
Todo eso es lo que sí causa la tragedia de un carnaval, y el gobierno de Martín Torrijos lo ha financiado con tres millones de dolares. Sí se pudo. ¿Por qué hay dinero para financiar un carnaval que sólo traerá tantos problemas y no hay para otras cosas que benefician al pueblo? ¿Por qué tres millones? ¿A qué bolsillos irán a parar? Que Dios nos ampare y nos guarde de todo mal.
El municipio es el encargado de cobrar y entregar las placas vehiculares, mientras que la ATTT se encarga del diseño de éstas.
Al año se entregan más de 450 mil placas vehiculares.
La mayoría de los conductores entrevistados por Panamá América indicaron que prefieren las placas de este año, pues son más sencillas y reflejan el amor por la Patria.
Para José Alexander, el color que tenían las placas del 2006, no resaltaba los números impresos, durante las horas de la noche.
Otro de los que dio su opinión fue Carlos Gaviria, quien señaló que las autoridades deben continuar entregando placas que no tengan colores llamativos y en las que en realidad se pueda apreciar el número del vehículo.
Para Laura González, colocar colres claros en el fondo, le permite a las autoridades, en caso de registrarse un atropello y fuga, identificar con claridad el número de placa del auto.
Pero, no todos están de acuerdo con el cambio.
Enrique Valdés manifestó que el color de la placa está bien, mas no el diseño del mapa de Panamá, al que calificó de "infantil".
A su juicio, deben "diseñar algo más original, que resalte y que además sirva para mejorar la imagen de los vehículos."
Según información de la ATTT, en la República de Panamá circulan más de 600 mil vehículos, entre particulares y públicos.
La mayoría consideró sana esta medida.
Tres millones de dolares es una cantidad exorbitante, una cantidad tan grande de dinero que muy bien podría usarse para pagar las indemnizaciones a los familiares de los que murieron quemados en el bus 06 frente a la Comunidad Misionera Hosanna. Ese dinero podría también emplearse para pagar indemnizaciones a los familiares de los pacientes de la Caja de Seguro Social que fallecieron por tomar la sustancia asesina dietilenglicol.
Esa cantidad de dinero podría ser asignada también para subirle el salario a los empleados públicos que ni siquiera ganan B/. 200.00 y que viven mendigando por el aumento merecido. Ellos no ganan ni el salario mínimo.
Pero, ¿por qué se entrega este dinero a la Junta del Carnaval de la ciudad de Panamá? De todos es conocido, que los mejores carnavales del país se celebran en la provincia de Los Santos, específicamente en la ciudad de Las Tablas. Conocemos también que estos verdaderos carnavales no son subsidiados por el Estado, por cuanto que cada tuna en Las Tablas tiene un comité que se la pasa haciendo actividades durante el año para financiar el esplendor y derroche de lujo que cada reina lucirá los cuatro días de fiesta. Los empresarios tableños aportan al financiamiento del carnaval por que su inversión se verá retribuida con creces. Por supuesto que por ser tan lucidos, atraen turistas de todas partes del mundo, ayudando así al desarrollo económico de la región.
Lo que no entendemos, entonces, es porqué se entregan tres millones de dolares a el comité del carnaval capitalino y no a los de las tunas tableñas de Calle Arriba y de Calle Abajo. ¿En qué beneficia el carnaval a los panameños para que el Estado tenga que financiarlo? Yo, sí les puedo decir en qué nos perjudica enormemente:
Durante los cuatro días de carnaval se pierde la noción de todo lo bueno y honesto, los adolescentes pierden la honra, muchos matrimonios se deshacen, las estadísticas de muertos por accidentes de tránsito aumentan, sin mencionar las personas que quedan lisiadas por causa del desenfreno. El uso y consumo de estupefacientes permitirá la locura colectiva en muchos de los lugares en donde se celebra el carnaval. Cientos de niños nacerán sin un padre que los reconozca, y que luego formarán parte de pandillas de delincuentes que sólo trerán muerte y desolación a los hogares panameños.
La biblia dice que "un reino no puede estar dividido contra sí mismo". Significa esto que un mal no puede causar bien. Es decir, lo que comienza mal termina mal.
Todo eso es lo que sí causa la tragedia de un carnaval, y el gobierno de Martín Torrijos lo ha financiado con tres millones de dolares. Sí se pudo. ¿Por qué hay dinero para financiar un carnaval que sólo traerá tantos problemas y no hay para otras cosas que benefician al pueblo? ¿Por qué tres millones? ¿A qué bolsillos irán a parar? Que Dios nos ampare y nos guarde de todo mal.
El municipio es el encargado de cobrar y entregar las placas vehiculares, mientras que la ATTT se encarga del diseño de éstas.
Al año se entregan más de 450 mil placas vehiculares.
La mayoría de los conductores entrevistados por Panamá América indicaron que prefieren las placas de este año, pues son más sencillas y reflejan el amor por la Patria.
Para José Alexander, el color que tenían las placas del 2006, no resaltaba los números impresos, durante las horas de la noche.
Otro de los que dio su opinión fue Carlos Gaviria, quien señaló que las autoridades deben continuar entregando placas que no tengan colores llamativos y en las que en realidad se pueda apreciar el número del vehículo.
Para Laura González, colocar colres claros en el fondo, le permite a las autoridades, en caso de registrarse un atropello y fuga, identificar con claridad el número de placa del auto.
Pero, no todos están de acuerdo con el cambio.
Enrique Valdés manifestó que el color de la placa está bien, mas no el diseño del mapa de Panamá, al que calificó de "infantil".
A su juicio, deben "diseñar algo más original, que resalte y que además sirva para mejorar la imagen de los vehículos."
Según información de la ATTT, en la República de Panamá circulan más de 600 mil vehículos, entre particulares y públicos.
La mayoría consideró sana esta medida.