La tristeza de la "Patria Nueva"
La Patria Nueva que proclamó el Presidente Martín Torrijos Espino durante la campaña eleccionaria del año 2004, lleno de la mejor buena voluntad y animado de un sentimiento patriótico, está muy triste y con arrugas en el rostro, porque en el tiempo transcurrido del gobierno perredista no ha habido la mejor atención a los problemas sociales que agobian al país, sobre todo a las clases más necesitadas. Allí están el hambre, las enfermedades, la pobreza extrema, la crisis educativa, el alto costo de la vida, las tarifas del teléfono y de la energía eléctrica que estrangulan, día a día, a un pueblo que no merece esas condiciones.
Los intentos por mejorar la justicia parecieran dirigirse a un control de todos los poderes para que éste reine en unos pocos, cuando debiera estar en manos de las mayorías nacionales.
Quizás el mandatario necesita de mejores colaboradores para llevar a todo los rincones del país, la respuesta para una vida mejor; quizás no se han utilizado las mejores fórmulas gubernamentales, para que la situación socio-económica del país se encamine por verdaderas sendas de planificación y progreso. Y creemos que todavía es tiempo para que la actual administración alcance mejores logros en beneficio de los panameños; para que los altos niveles económicos que ha alcanzado el tesoro nacional se canalicen hacia la solución de los más urgentes problemas que confronta la nación, porque lo importante es la atención a la crisis que se vive y no aumentar los recursos del Estado para que permanezcan inactivos.
La tragedia del Seguro Social es un ejemplo de que estamos necesitando mejores funcionarios que ayuden, efectivamente, a la realización de los planes de gobierno que anunciara el presidente de la Patria Nueva. El otro hecho lamentable de las 18 personas que perecieron quemadas en el bus, nos habla de quiebras en el Tránsito y de la irresponsabilidad en una Cámara del Transporte que viene, a través de los años, causando gran perjuicio a la comunidad.
No podemos permitir que la nación continúe viviendo esta amarga realidad; es urgente que todas las fuerzas vivas del país: los partidos políticos, la iglesia, las instituciones cívicas, etc., se dispongan a hacer una oposición constructiva a la presente administración llenos de fe y optimismo, y sin intereses partidistas y personales que han sido tan dañinos.
Ahora es cuando más se requiere de un plan de desarrollo nacional, inspirado en los verdaderos problemas de la patria, con funcionarios conscientes de su responsabilidad e interesados en el progreso de las comunidades; con una sociedad civil que comprenda que su participación en la construcción de un nuevo país es indispensable; con partidos políticos que se olviden de sus intereses y cambien de actitud en la lucha por una patria grande y próspera. Ahora es imprescindible que dentro de la cúpula del gobierno actual se encuentren los mejores, aquellos que con visión de pueblo se entreguen al trabajo las 24 horas del día y recorran los valles, riscos y montañas de la República, llevando inquietudes, esperanzas y sobre todo ayuda material que tanto necesitan los hombres y mujeres del campo, para calmar su sed de justicia social.
Ya es tiempo que ocurran cambios en los ministerios y en las entidades autónomas y semi autónomas para dar mayor eficacia y dirección al trabajo gubernativo en beneficio del país.
Salomón Barrios, uno de los consultados por Panamá América , manifestó que muchos conductores se distraen comiendo o conversando con los demás ocupantes del vehículo y las autoridades nos les llaman la atención por eso.
Para Hugo Polo, dirigente transportista, el celular es una necesidad, pero también es un peligro.
Considera que mientras manejas, si éste suena, te distraes.
No obstante, aclaró que si hay un aparato sofisticado como el "hands free", con el puedes recibir la llamada sin ocupar las manos, la medida del Tránsito representaría "un abuso".
Investigaciones indican que conducir un vehículo y al mismo tiempo hablar por celular, aumenta cuatro o cinco veces los riesgos de tener un accidente.
Cifras que maneja la Dirección de Operaciones de Tránsito indican que la distracción causa el 30% de los accidentes, mientras que el exceso de confianza, la imprudencia y el alcohol, el 35%.
Un comunicado de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) indica que la medida de sancionar a los conductores que utilicen el celular mientras manejan, se basa en estudios científicos.
Señala que hablar por teléfono, ya sea con el aparato "manos libres" o sin éste, aumenta el riesgo de sufrir u ocasionar un accidente de tránsito.
Especialistas e investigadores de la Organización Mundial de la Salud informaron que no es sólo marcar un número o responder mensajes, sino la conversación en sí lo que más distrae.
Lo que dicen es que el cerebro sólo puede realizar determinada cantidad de tareas al mismo tiempo.
Según informes publicados sobre el tema a nivel mundial, a partir de los dos minutos de conversación la persona comienza a profundizar en ella y se dejan de lado otras tareas como concentrarse en la vía.
No es lo mismo que hablar con lo pasajeros del vehículo, ya que estos participan de la situación, de lo que está ocurriendo en la vía y la conversación se adapta a las necesidades de cada momento.
Los que manejan y hablan por celular, tiene reacción más lenta al acelerar después de frenar.
Durante los tranques son comunes los accidentes.
Los intentos por mejorar la justicia parecieran dirigirse a un control de todos los poderes para que éste reine en unos pocos, cuando debiera estar en manos de las mayorías nacionales.
Quizás el mandatario necesita de mejores colaboradores para llevar a todo los rincones del país, la respuesta para una vida mejor; quizás no se han utilizado las mejores fórmulas gubernamentales, para que la situación socio-económica del país se encamine por verdaderas sendas de planificación y progreso. Y creemos que todavía es tiempo para que la actual administración alcance mejores logros en beneficio de los panameños; para que los altos niveles económicos que ha alcanzado el tesoro nacional se canalicen hacia la solución de los más urgentes problemas que confronta la nación, porque lo importante es la atención a la crisis que se vive y no aumentar los recursos del Estado para que permanezcan inactivos.
La tragedia del Seguro Social es un ejemplo de que estamos necesitando mejores funcionarios que ayuden, efectivamente, a la realización de los planes de gobierno que anunciara el presidente de la Patria Nueva. El otro hecho lamentable de las 18 personas que perecieron quemadas en el bus, nos habla de quiebras en el Tránsito y de la irresponsabilidad en una Cámara del Transporte que viene, a través de los años, causando gran perjuicio a la comunidad.
No podemos permitir que la nación continúe viviendo esta amarga realidad; es urgente que todas las fuerzas vivas del país: los partidos políticos, la iglesia, las instituciones cívicas, etc., se dispongan a hacer una oposición constructiva a la presente administración llenos de fe y optimismo, y sin intereses partidistas y personales que han sido tan dañinos.
Ahora es cuando más se requiere de un plan de desarrollo nacional, inspirado en los verdaderos problemas de la patria, con funcionarios conscientes de su responsabilidad e interesados en el progreso de las comunidades; con una sociedad civil que comprenda que su participación en la construcción de un nuevo país es indispensable; con partidos políticos que se olviden de sus intereses y cambien de actitud en la lucha por una patria grande y próspera. Ahora es imprescindible que dentro de la cúpula del gobierno actual se encuentren los mejores, aquellos que con visión de pueblo se entreguen al trabajo las 24 horas del día y recorran los valles, riscos y montañas de la República, llevando inquietudes, esperanzas y sobre todo ayuda material que tanto necesitan los hombres y mujeres del campo, para calmar su sed de justicia social.
Ya es tiempo que ocurran cambios en los ministerios y en las entidades autónomas y semi autónomas para dar mayor eficacia y dirección al trabajo gubernativo en beneficio del país.
Salomón Barrios, uno de los consultados por Panamá América , manifestó que muchos conductores se distraen comiendo o conversando con los demás ocupantes del vehículo y las autoridades nos les llaman la atención por eso.
Para Hugo Polo, dirigente transportista, el celular es una necesidad, pero también es un peligro.
Considera que mientras manejas, si éste suena, te distraes.
No obstante, aclaró que si hay un aparato sofisticado como el "hands free", con el puedes recibir la llamada sin ocupar las manos, la medida del Tránsito representaría "un abuso".
Investigaciones indican que conducir un vehículo y al mismo tiempo hablar por celular, aumenta cuatro o cinco veces los riesgos de tener un accidente.
Cifras que maneja la Dirección de Operaciones de Tránsito indican que la distracción causa el 30% de los accidentes, mientras que el exceso de confianza, la imprudencia y el alcohol, el 35%.
Un comunicado de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) indica que la medida de sancionar a los conductores que utilicen el celular mientras manejan, se basa en estudios científicos.
Señala que hablar por teléfono, ya sea con el aparato "manos libres" o sin éste, aumenta el riesgo de sufrir u ocasionar un accidente de tránsito.
Especialistas e investigadores de la Organización Mundial de la Salud informaron que no es sólo marcar un número o responder mensajes, sino la conversación en sí lo que más distrae.
Lo que dicen es que el cerebro sólo puede realizar determinada cantidad de tareas al mismo tiempo.
Según informes publicados sobre el tema a nivel mundial, a partir de los dos minutos de conversación la persona comienza a profundizar en ella y se dejan de lado otras tareas como concentrarse en la vía.
No es lo mismo que hablar con lo pasajeros del vehículo, ya que estos participan de la situación, de lo que está ocurriendo en la vía y la conversación se adapta a las necesidades de cada momento.
Los que manejan y hablan por celular, tiene reacción más lenta al acelerar después de frenar.
Durante los tranques son comunes los accidentes.