La unidad de los educadores
Es inaplazable que los encargados de la formación y orientación de la niñez y juventud de la república, se constituyan en un solo haz de voluntades y de esfuerzos en momentos en que este importante renglón de la vida nacional atraviesa por una situación de verdadera crisis.
Estamos necesitando, con urgencia, la unidad de todos los educadores para mejorar el proceso enseñanza aprendizaje a través de una adecuada estructuración y guía que haga posible la superación del sistema educativo panameño.
Fuimos informados días atrás de que los educadores del CUM amenazan con una huelga porque el señor Ministro de Educación tomó la decisión de eliminar el Decreto Ejecutivo No. 660, el cual hacía cambios en el calendario escolar de este año 2009 sin consideralos.
Tal situación no justifica la actitud de estos trabajadores de la enseñanza, porque hay tantos retos en el panorama nacional que necesitan de un frente de educadores bien compactos y con plena conciencia de sus responsabilidades.
Lo importante ahora es salvar la educación, llevar a cada rincón del territorio nacional el mensaje de una mejor vida, a través de una educación de calidad; lo importante, ahora son los padres de familia que esperan que sus esfuerzos y sueños de una mejor escuela para sus hijos se realicen.
Lo que esperamos en estos momentos es ver a educadores, autoridades del Ministerio de Educación, sociedad civil buscando, a través del diálogo sincero, soluciones a corto y a largo plazo para la problemática de la educación panameña, porque así lo exige la realidad actual. Ahora es el momento para que los trabajadores de la enseñanza demuestren que en sus luchas no caben las huelgas sin justificación, los intereses partidistas y personales, que siempre los ha movido su vocación y el deseo supremo de servir a la nación, así como los anhelos de lograr un sistema educativo a tono con los cambios que se están operando en la realidad nacional.
La nación confía en que los educadores de la república reflexionen y se dispongan a dialogar y a trabajar con mayor ahínco y responsabilidad para lograr que la educación supere la grave crisis en que se encuentra.
La decisión del Señor Ministro, Salvador Rodríguez, de eliminar el Decreto Número 660, mediante el cual se cambiaban los bimestres a trimestres en el calendario escolar, ha sido acertada dada las condiciones de las escuelas, sobre todo en el medio rural y las enfermedades y miseria en que vive un elevado porcentaje de la niñez indígena y campesina.