La Universidad de Panamá frente al milenio
Uno de los retos que tendrá que afrontar la Universidad de Panamá, frente al nuevo milenio está, entre otros, mejorar la excelencia profesional; de aquello que a través de sus claustros, aspiran a una carrera y a un nivel intelectual que les permita desenvolverse eficientemente en su vida social y laboral. Para este hay que crear un nuevo modelo acorde a las nuevas expectativas que nos traerá el próximo milenio, un modelo que haga reestructuración en el proceso enseñanza aprendizaje, que permita, una universidad vinculada al desarrollo social y humano, que sea un cuerpo consultivo en el debate de la problemática nacional, en fin que sus egresados no sean simples espectadores o estériles teorizantes; sino objetos y sujetos conocedores profundos del drama nacional.
Ante los inminentes cambios y adelantos de la informática, la tecnología y la ciencia, hay que estar preparado; hay que estar permanentemente actualizado ante los fenómenos de la ciencia que se aproximan y esto lo deben hacer tanto profesores como estudiantes.
La educación de las nuevas generaciones debe estar dirigida a impulsar la formación pragmática, esto da motivo a que el futuro profesional conozca teórica y prácticamente el mundo laboral donde se desempeñará, esta situación redunda en beneficio del desarrollo del país.
El nuevo milenio viene cargado de muchas sorpresas, expectativas y cambios en todas las disciplinas del conocimiento humano, el espacio y el tiempo se harán más corto a través de los grandes adelantos de la informática, lo que fue ayer, no será igual a lo que es hoy, y lo que es hoy, no será igual a lo que será en el futuro.
Una nueva imagen con un nuevo modelo de universidad, tal como lo concibieron hombres ilustres de la talla de Octavio M. Pereira, Harmodio Arias, José D. Moscote, Eusebio A. Morales y otros que coadyuvaron a forjar nuestra nacionalidad, debe empezarse a implementar en los próximos años.
Necesitamos de nuestra más alta casa de estudio, profesionales comprometidos con los problemas humanos, culturales, sociales y políticos; una universidad donde se practique el pluralismo ideológico; el libre juego de las ideas; el diálogo constante y productivo; y no el anarquismo, la incertidumbre y la violencia.
Ha llegado el periodo de escoger a un nuevo rector dentro de pocos meses, son varios los candidatos que han presentado su propuesta. Dentro de estos candidatos tuve la oportunidad de escuchar la propuesta del prof. Julio Vallarino, ante una concurrencia de profesores y estudiantes, que se dio en un acto llevado a cabo en un hotel de esta ciudad. Decía en esa ocasión el Prof. Vallarino emulando al Maestro: "Somos parte de un ciclo permanente de cambios y transformación; crecimos bajo el influjo del verbo claro y la mirada adusta del Dr. Octavio Méndez Pereira, su ejemplo fue nuestro legado, pero como en el brindis de Gorgias, hemos dedicado ingentes esfuerzos a emular al maestro. Ello honra su memoria y estamos seguros halagaría su espíritu, porque toda su herencia, lo dijo una vez, era mirar hacia la luz, hacia el mañana. Además allí, en ese mundo de búsqueda insaciable, nace y muere nuestra condición de universitarios".
Inspirado en los ideales del maestro, esperamos que el profesor Vallarino retome la herencia que nos legaron esos ilustres hombres y de llegar a la rectoría de nuestra más alta casa de estudio, asuma el reto ante el nuevo milenio y que la universidad sea como se ha dicho, la conciencia crítica de la nación panameña.
Ante los inminentes cambios y adelantos de la informática, la tecnología y la ciencia, hay que estar preparado; hay que estar permanentemente actualizado ante los fenómenos de la ciencia que se aproximan y esto lo deben hacer tanto profesores como estudiantes.
La educación de las nuevas generaciones debe estar dirigida a impulsar la formación pragmática, esto da motivo a que el futuro profesional conozca teórica y prácticamente el mundo laboral donde se desempeñará, esta situación redunda en beneficio del desarrollo del país.
El nuevo milenio viene cargado de muchas sorpresas, expectativas y cambios en todas las disciplinas del conocimiento humano, el espacio y el tiempo se harán más corto a través de los grandes adelantos de la informática, lo que fue ayer, no será igual a lo que es hoy, y lo que es hoy, no será igual a lo que será en el futuro.
Una nueva imagen con un nuevo modelo de universidad, tal como lo concibieron hombres ilustres de la talla de Octavio M. Pereira, Harmodio Arias, José D. Moscote, Eusebio A. Morales y otros que coadyuvaron a forjar nuestra nacionalidad, debe empezarse a implementar en los próximos años.
Necesitamos de nuestra más alta casa de estudio, profesionales comprometidos con los problemas humanos, culturales, sociales y políticos; una universidad donde se practique el pluralismo ideológico; el libre juego de las ideas; el diálogo constante y productivo; y no el anarquismo, la incertidumbre y la violencia.
Ha llegado el periodo de escoger a un nuevo rector dentro de pocos meses, son varios los candidatos que han presentado su propuesta. Dentro de estos candidatos tuve la oportunidad de escuchar la propuesta del prof. Julio Vallarino, ante una concurrencia de profesores y estudiantes, que se dio en un acto llevado a cabo en un hotel de esta ciudad. Decía en esa ocasión el Prof. Vallarino emulando al Maestro: "Somos parte de un ciclo permanente de cambios y transformación; crecimos bajo el influjo del verbo claro y la mirada adusta del Dr. Octavio Méndez Pereira, su ejemplo fue nuestro legado, pero como en el brindis de Gorgias, hemos dedicado ingentes esfuerzos a emular al maestro. Ello honra su memoria y estamos seguros halagaría su espíritu, porque toda su herencia, lo dijo una vez, era mirar hacia la luz, hacia el mañana. Además allí, en ese mundo de búsqueda insaciable, nace y muere nuestra condición de universitarios".
Inspirado en los ideales del maestro, esperamos que el profesor Vallarino retome la herencia que nos legaron esos ilustres hombres y de llegar a la rectoría de nuestra más alta casa de estudio, asuma el reto ante el nuevo milenio y que la universidad sea como se ha dicho, la conciencia crítica de la nación panameña.