La urgencia del transporte público colectivo
En las principales capitales del mundo desarrollado, el transporte público colectivo es tan eficiente y confortable que la utilización de autos particulares es una anomalía. Los más importantes ejecutivos y dirigentes políticos utilizan el Metro o Subterráneo como cualquier otro ciudadano.
Los autobuses y trenes también son usados como prácticos medios para las actividades diarias y su puntualidad se da por descontada. Es proverbial la puntualidad de los trenes ingleses o los japoneses los cuales parten a la hora exacta: Si el horario dice que el tren parte a las 3:34 p.m. más vale que no trate de abordarlo a las 3:35 porque ya habrá partido. Así mismo sucede con los autobuses los cuales deben pasar a intervalos predecibles en cada parada.
De acuerdo a la ciudad y hora del día el pasajero sabe que cada ocho minutos, por ejemplo, llegará un autobús a la parada y así será. Por otra parte el sistema es muchas veces subsidiado con otros ingresos, sean tributarios o de las actividades comerciales conexas, de manera que el pasaje sea accesible a todos.
Panamá es una moderna Metrópoli frente a las otras capitales de Centroamérica, pero su sistema de transporte público colectivo es tan tercermundista como los pueda haber. Hay varias opciones para hacer en el área metropolitana un sistema moderno, eficiente, cómodo y puntual. El Estado ha recibido ingresos no previstos producto del arreglo con Panamá Ports y que bien podría destinar para las obras de adecuación al nuevo sistema. Hay conciencia hasta en los transportistas de que el status quo es insostenible. Con el aumento imparable del precio de los derivados de petróleo se hace más urgente que nunca el que este proyecto se haga realidad. Ahora es cuando.
Los autobuses y trenes también son usados como prácticos medios para las actividades diarias y su puntualidad se da por descontada. Es proverbial la puntualidad de los trenes ingleses o los japoneses los cuales parten a la hora exacta: Si el horario dice que el tren parte a las 3:34 p.m. más vale que no trate de abordarlo a las 3:35 porque ya habrá partido. Así mismo sucede con los autobuses los cuales deben pasar a intervalos predecibles en cada parada.
De acuerdo a la ciudad y hora del día el pasajero sabe que cada ocho minutos, por ejemplo, llegará un autobús a la parada y así será. Por otra parte el sistema es muchas veces subsidiado con otros ingresos, sean tributarios o de las actividades comerciales conexas, de manera que el pasaje sea accesible a todos.
Panamá es una moderna Metrópoli frente a las otras capitales de Centroamérica, pero su sistema de transporte público colectivo es tan tercermundista como los pueda haber. Hay varias opciones para hacer en el área metropolitana un sistema moderno, eficiente, cómodo y puntual. El Estado ha recibido ingresos no previstos producto del arreglo con Panamá Ports y que bien podría destinar para las obras de adecuación al nuevo sistema. Hay conciencia hasta en los transportistas de que el status quo es insostenible. Con el aumento imparable del precio de los derivados de petróleo se hace más urgente que nunca el que este proyecto se haga realidad. Ahora es cuando.