default

La Venezuela de Chávez, un ejemplo de democracia de baja intensidad


Carlos Taiboz, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, a quien tuve el honor de conocer accidentalmente hace ya un par de años, define una democracia de baja intensidad como aquella en donde despuntan por doquier espasmos de autoritarismos. En su último libro hace referencia de dicho término para referirse a la Rusia de Putin y concluir con que estamos frente a un "dictador democrático". Me valgo de sus conclusiones para hacer un parangón con lo que se está viviendo en la actual democracia venezolana, en donde el presidente Chávez está acabando con las libertades ciudadanas.
Los rasgos políticos de Hugo Chávez son similares con los de Putín. El ha acabado -sin prisas, pero sin pausas- con la otrora envidiable libertad de expresión venezolana, atacando implacablemente a cualquiera que ose oponérsele; él no entiende el significado de la separación de los poderes en un régimen democrático manteniéndolos a su merced y control, y promoviendo un bolivarismo trasnochado con el propósito de ser el nuevo líder de una América Latina unida en contra del imperialismo yanqui.
Chávez, muy a pesar de lo que digan sus defensores oficiosos, ha demostrado ser incapaz de resolver los problemas internos de la sociedad venezolana y su perfil internacional se ha visto seriamente debilitado con su derrota humillante en las elecciones para un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Sin el petróleo, habría de preguntarse si el presidente Chávez no sería más que un "gigante con pies de barros", sin fuerza alguna dentro del escenario internacional y con problemas internos sin resolver por la falta de ingresos suficientes frente a su mediocridad en la gestión pública.
Chávez, como Putin, ha tratado de venderse como el contrapunto de una etapa democrática confusa y desordenada, en la que él se atribuye el mérito de haber puesto orden al caos, mejorando el nivel de vida de los venezolanos y marcando la senda de una nueva Venezuela. Sin embargo, en ese camino ha omitido mencionar los excesos y arbitrariedades que ha cometido y que el profesor Taiboz, en el caso ruso, denomina "autoritarismo liberticida".
Es innegable que el presidente Chávez goza de un 60% de apoyo popular que le haría ser consciente que requiere de más tiempo para su proyecto de revolución venezolana de lo que la Constitución actual le permite gobernar, lo que lo llevaría a hacer unas nuevas reformas constitucionales a su medida bajo la complacencia de un congreso a su disposición.
Las similitudes de los hechos políticos en Rusia y Venezuela no parecieran ser distantes y sus claves parecieran ser las mismas. Por ello, me he atrevido a hacer los señalamientos arribas expuestos con la fe de que los venezolanos logren superar estos momentos y vuelvan por el sendero que los encamine a la democracia plena.
Por años, Erika anheló conseguir su casa propia, sin embargo, por los precios elevados, se le hacía distante esta posibilidad.
Según Erika, cuando escuchó que el MIVI iba a realizar la feria de vivienda en su corregimiento, fue una de las primeras que estuvo presente, pues estaba esperanzada en vivir en otro lugar, lejos de la violencia.
Contó Erika que tenía dos años de estar intentando adquirir su vivienda propia, pero uno de los impedimentos era su edad, pues con 49 años, las letras quincenales y el abono inicial exigido por la inmobiliarias era demasiado para el sueldo que ella devengaba.
Para suerte de Erika, en la feria de vivienda realizada por el MIVI en su barrio, existían varias opciones.
Una de las facilidades ofrecidas por la institución era brindar el subsidio del Programa de Vivienda Solidaria (PROVISOL), que consiste en una contribución a familias de bajos recursos que no pueden solventar los pagos de una hipoteca con un abono hasta B/. 1, 500 por familia.
Aunque los programas de vivienda ayudan a reducir el déficit habitacional, el MIVI explicó que es imposible atacarlo de raíz, ya que todos los años se tiene un estimado de formación de nuevos hogares que es de 20 a 22 viviendas.
Con el presupuesto 2006, el MIVI brindó 5 mil 329 soluciones de vivienda, que han contribuido a mejorar el nivel de vida de 37 mil 200 panameños.
Este año se tiene previsto crear 8 mil 368 socuciones.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América