La verdad que divulgamos
Sobre aquel artículo en mención, debemos reiterar lo que hemos divulgado por mucho tiempo y con ahínco desde inicio de este año: el IDAAN anda mal, y no vemos a corto plazo cómo el gobierno va a solucionar una crisis que provocó desde la campaña electoral, al no internalizar la posibilidad de privatizar el suministro de agua potable.
Resulta entendible que luego de la incertidumbre vivida durante la administración anterior, en torno al proceso de privatización de los servicios públicos, el mecanismo para la toma de decisión de las autoridades actuales haya quedado relegado a no hacer nada. Pero de allí a querer pellizcar cientos de millones de dólares para ejecutar de manera improvisada una obra de magna envergadura, la comunidad exige a las autoridades mayor seriedad.
Ni la situación de emergencia económica ni la perplejidad respecto al futuro del IDAAN, justifica que se haya esperado hasta última hora, cuando ya la crisis los ahoga, para proponer una serie de gastos que no atienden integralmente los problemas de esa institución.
El Panamá América ha venido recogiendo desde hace tiempo, la apreciación por parte de los expertos que señalan que la disponibilidad de agua potable para los próximos años, es uno de los principales problemas que enfrentamos los panameños.
Podemos asegurar que esa predicción apocalíptica ya es una realidad, porque existen áreas en la ciudad capital que no reciben el preciado líquido desde hace meses. Algo parecido ocurre en muchas comunidades del interior de la República, en donde con el cuento de que "el cambio va", aún están esperando que lleguen mejores tiempos.
Además hemos divulgado notas de carácter científico e informativo donde se muestra el riesgo que asumen las autoridades, al tratar de imprimir una mayor eficacia en la acción de gobierno usando banderías políticas, más allá del ordenamiento de la economía y las señales de confianza que puedan empezar a generarse, al margen de la desatención frente a aspectos fundamentales de la vida humana, como es la producción, procesamiento, distribución y almacenamiento del agua potable. Sin agua potable, las enfermedades se transformarán en epidemia, muerte y miseria. Simplemente, sin agua no hay vida. Y eso lo hemos reiterado hasta la saciedad.
Por todo lo anterior nos parece interesante que las autoridades hayan utilizado la infografía de El Panamá América, hecho que nos agrada. No obstante, lamentamos que hayan esperado dos años para ilustrarse sobre la realidad que desde hace tiempo, este medio viene publicando y es una realidad diaria e inevitable para cientos de panameños.
El uso de nuestra infografía pone en evidencia sus improvisaciones. ¿Cómo puede ser que periodista e infografistas de este diario hayan logrado un mejor entendimiento de un proceso extremadamente técnico, para el cual el IDAAN supuestamente cuenta con personal especialmente capacitado? ¿Si no cuentan con los recursos humanos para esa sencilla labor, cómo pretenden ganar la confianza para gastarse los ahorros del pueblo?. Así la confianza nunca se restablecerá, seguirá dando tumbos y cientos de miles de panameños permanecerán sin el vital líquido.
Resulta entendible que luego de la incertidumbre vivida durante la administración anterior, en torno al proceso de privatización de los servicios públicos, el mecanismo para la toma de decisión de las autoridades actuales haya quedado relegado a no hacer nada. Pero de allí a querer pellizcar cientos de millones de dólares para ejecutar de manera improvisada una obra de magna envergadura, la comunidad exige a las autoridades mayor seriedad.
Ni la situación de emergencia económica ni la perplejidad respecto al futuro del IDAAN, justifica que se haya esperado hasta última hora, cuando ya la crisis los ahoga, para proponer una serie de gastos que no atienden integralmente los problemas de esa institución.
El Panamá América ha venido recogiendo desde hace tiempo, la apreciación por parte de los expertos que señalan que la disponibilidad de agua potable para los próximos años, es uno de los principales problemas que enfrentamos los panameños.
Podemos asegurar que esa predicción apocalíptica ya es una realidad, porque existen áreas en la ciudad capital que no reciben el preciado líquido desde hace meses. Algo parecido ocurre en muchas comunidades del interior de la República, en donde con el cuento de que "el cambio va", aún están esperando que lleguen mejores tiempos.
Además hemos divulgado notas de carácter científico e informativo donde se muestra el riesgo que asumen las autoridades, al tratar de imprimir una mayor eficacia en la acción de gobierno usando banderías políticas, más allá del ordenamiento de la economía y las señales de confianza que puedan empezar a generarse, al margen de la desatención frente a aspectos fundamentales de la vida humana, como es la producción, procesamiento, distribución y almacenamiento del agua potable. Sin agua potable, las enfermedades se transformarán en epidemia, muerte y miseria. Simplemente, sin agua no hay vida. Y eso lo hemos reiterado hasta la saciedad.
Por todo lo anterior nos parece interesante que las autoridades hayan utilizado la infografía de El Panamá América, hecho que nos agrada. No obstante, lamentamos que hayan esperado dos años para ilustrarse sobre la realidad que desde hace tiempo, este medio viene publicando y es una realidad diaria e inevitable para cientos de panameños.
El uso de nuestra infografía pone en evidencia sus improvisaciones. ¿Cómo puede ser que periodista e infografistas de este diario hayan logrado un mejor entendimiento de un proceso extremadamente técnico, para el cual el IDAAN supuestamente cuenta con personal especialmente capacitado? ¿Si no cuentan con los recursos humanos para esa sencilla labor, cómo pretenden ganar la confianza para gastarse los ahorros del pueblo?. Así la confianza nunca se restablecerá, seguirá dando tumbos y cientos de miles de panameños permanecerán sin el vital líquido.