La violencia política en Colombia
Hace 34 años los campesinos de la región colombiana de Marquetalia vivían en una espcie de "comuna". Se dedicaban a trabajar en forma cooperativa por su propio bienestar, por el mejoramiento de las condiciones de vida y abastecían a los pueblos más cercanos como Gaitania, Planadas y Neiva. Algunos pertenecían a juntas de mejoras públicas; otros trabajan en juntas pro construcción de casas parroquiales. Si solicitaban algo al Gobierno era ayuda material para el progreso de la región, créditos para beneficio de toda la comunidad y garantías contra la acción de la Fuerza Pública y sus "pájaros" (paramilitares), pues se habían emprendido una serie de agresiones contra los habitantes de esta región que se vieron obligados a organizarse bajo el sistema de "autodefensas campesinas". Por todo esto, Marquetalia y los marquetalianos eran mal vistos por los militares y militaristas empotrados en el gobierno, pues se les consideraba "comunistas".
Fue así como en 1964 bajo el mando del coronel Hernando Currea Cubides, comandante de la sexta brigada del Ejército de Colombia, se puso en práctica el llamado Plan LASSO (Latin American Segurity Operation). Dicho plan era parte de la ejecución concreta de los programas de ayuda militar para América Latina enmarcados en la nueva estrategia militar de los Estados Unidos en los años sesenta, conocida como "Doctrina de la Seguridad Nacional", e irradiados desde la Escuela de las Américas, con sede en nuestro país (Panamá).
La llamada "Operación Marquetalia", que consistía en la ocupación y cercamiento militar de la región, fue repudiada por amplios sectores de la sociedad colombiana. Poco antes de iniciarse ese conflicto bélico, el sacerdote Camilo Torres se ofreció como mediador para una solución pacífica, pero los mandos castrenses y las jerarquías de la Iglesia Católica se opusieron a ello, dando así el vistobueno para la sangrienta acción militar. (Camilo Torres se uniría después a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, ELN, que comenzó sus operaciones para esa misma época en la región de San Vicente de Chucurí en momentos en que las transnacionales petroleras le estaban robando las tierras a los campesinos. El sacerdote Torres cayó en combate en Patio Cemento, en 1966).
La ocupación de Marquetalia se inició con la participación de 16,000 soldados armados y equipados por los Estados Unidos con todas las armas e instrumentos de guerra modernos de esa época. El cerco se comenzó en los alrededores de la región, en los departamentos de Huila, Valle del Cauca y el Sur del Tolima. El objetivo era ir estrechando a la gente hasta lograr la aniquilación del núcleo campesino.
Campesinos de otras regiones de Colombia se movilizaron en pro de una salida distinta a la militar; incluso, más allá de las fronteras colombianas, intelectuales franceses encabezados por Jean Paul Sastre, Jacques Duclos y Simone de Beauvior, dirigieron al gobierno colombiano una carta solidarizándose con los campesinos agredidos, pero todo fue inútil. El gobierno resolvió declarar la guerra oficialmente. Autorizó a los altos mandos militares para que ocuparan la región de Marquetalia, Riochiquito, El Pato y eliminara a todos los habitantes que no compartieran la política oficial. Fue así como en la localidad de El Dorado fueron fusilados cientos de campesinos acusados de "bandoleros".
Los campesinos se vieron obligados a preparar una respuesta armada y evacuando hacia la selva a las niñas, niños, ancianas y ancianos, con 48 personas entre hombres y mujeres jóvenes permanecieron en la región organizándose en "guerrillas móviles". En los combates desiguales contra el Ejército, se destacó el entonces joven campesino, Manuel Marulanda Vélez, conocido hoy día como "Tiro Fijo", quien desde entonces liderizó entre otros el naciente grupo guerrillero denominado Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), grupo que tuvo desde un comienzo el apoyo de sectores intelectuales de izquierda, especialmente, del Partido Comunista de Colombia (PCC) que envió al lugar de los hechos a Jacobo Arenas, miembro del Comité Ejecutivo del PCC, como "comisario político", convirtiéndose en poco tiempo en uno de los máximos dirigentes de las FARC.
El 20 de julio de 1964 los combatientes de Marquetalia reunidos en Asamblea, trazaron las primeras líneas tácticas y estratégicas de las guerrillas móviles en su lucha contra la oligarquía colombiana y aprobaron el Programa Agrario que aún tiene vigencia en el Plan de Gobierno de las FARC. De esta manera, la operación militar calculada para tres semanas según el Ejército se tornó en una guerra interminable que ahora cumple 34 años.
Fue así como en 1964 bajo el mando del coronel Hernando Currea Cubides, comandante de la sexta brigada del Ejército de Colombia, se puso en práctica el llamado Plan LASSO (Latin American Segurity Operation). Dicho plan era parte de la ejecución concreta de los programas de ayuda militar para América Latina enmarcados en la nueva estrategia militar de los Estados Unidos en los años sesenta, conocida como "Doctrina de la Seguridad Nacional", e irradiados desde la Escuela de las Américas, con sede en nuestro país (Panamá).
La llamada "Operación Marquetalia", que consistía en la ocupación y cercamiento militar de la región, fue repudiada por amplios sectores de la sociedad colombiana. Poco antes de iniciarse ese conflicto bélico, el sacerdote Camilo Torres se ofreció como mediador para una solución pacífica, pero los mandos castrenses y las jerarquías de la Iglesia Católica se opusieron a ello, dando así el vistobueno para la sangrienta acción militar. (Camilo Torres se uniría después a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional, ELN, que comenzó sus operaciones para esa misma época en la región de San Vicente de Chucurí en momentos en que las transnacionales petroleras le estaban robando las tierras a los campesinos. El sacerdote Torres cayó en combate en Patio Cemento, en 1966).
La ocupación de Marquetalia se inició con la participación de 16,000 soldados armados y equipados por los Estados Unidos con todas las armas e instrumentos de guerra modernos de esa época. El cerco se comenzó en los alrededores de la región, en los departamentos de Huila, Valle del Cauca y el Sur del Tolima. El objetivo era ir estrechando a la gente hasta lograr la aniquilación del núcleo campesino.
Campesinos de otras regiones de Colombia se movilizaron en pro de una salida distinta a la militar; incluso, más allá de las fronteras colombianas, intelectuales franceses encabezados por Jean Paul Sastre, Jacques Duclos y Simone de Beauvior, dirigieron al gobierno colombiano una carta solidarizándose con los campesinos agredidos, pero todo fue inútil. El gobierno resolvió declarar la guerra oficialmente. Autorizó a los altos mandos militares para que ocuparan la región de Marquetalia, Riochiquito, El Pato y eliminara a todos los habitantes que no compartieran la política oficial. Fue así como en la localidad de El Dorado fueron fusilados cientos de campesinos acusados de "bandoleros".
Los campesinos se vieron obligados a preparar una respuesta armada y evacuando hacia la selva a las niñas, niños, ancianas y ancianos, con 48 personas entre hombres y mujeres jóvenes permanecieron en la región organizándose en "guerrillas móviles". En los combates desiguales contra el Ejército, se destacó el entonces joven campesino, Manuel Marulanda Vélez, conocido hoy día como "Tiro Fijo", quien desde entonces liderizó entre otros el naciente grupo guerrillero denominado Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), grupo que tuvo desde un comienzo el apoyo de sectores intelectuales de izquierda, especialmente, del Partido Comunista de Colombia (PCC) que envió al lugar de los hechos a Jacobo Arenas, miembro del Comité Ejecutivo del PCC, como "comisario político", convirtiéndose en poco tiempo en uno de los máximos dirigentes de las FARC.
El 20 de julio de 1964 los combatientes de Marquetalia reunidos en Asamblea, trazaron las primeras líneas tácticas y estratégicas de las guerrillas móviles en su lucha contra la oligarquía colombiana y aprobaron el Programa Agrario que aún tiene vigencia en el Plan de Gobierno de las FARC. De esta manera, la operación militar calculada para tres semanas según el Ejército se tornó en una guerra interminable que ahora cumple 34 años.