default

La violencia: un problema de todos


Nadie espera que las medidas contra la violencia social ocurran de la noche a la mañana, pero tampoco que se apliquen con el dilatado balance de aquellos que sostienen que esta es resultado de una descomposición estructural. Si así serán los enfoques y las acciones, para cuando se apliquen las fórmulas salvadoras una buena parte de la población habrá sido asaltada, violada o asesinada; la inversión extranjera ya se habrá ido, y los que creen en el futuro del país, en lugar de empresarios serán mártires.

Imposible negar el esfuerzo que desde la Policía Nacional se han hecho en los dos últimos meses, pero por lo mismo es evidente que por sí sola, la actuación de esa institución y de los cuerpos de seguridad no resuelve el problema, si no se involucra a la sociedad.

Esta última no puede ser, únicamente, portadora de la queja y de las víctimas. La posibilidad de que pase a jugar un papel efectivo debe producirse bajo la coordinación de las propias autoridades. Por ejemplo ¿Qué papel juegan los padres de familia en la lucha contra las pandillas de menores? ¿O es que esos muchachos no tienen padre ni madre? ¿Qué papel desempeñan los colegios en las áreas respectivas, las corregidurías o las llamadas juntas comunales? La violencia que vivimos es un problema de todos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América