La voz de los jóvenes
Quizás el ejemplo más conocido es la participación de los niños y jóvenes en las escuelas, principalmente, en los Estados Unidos y Canadá.
Aunque nunca tienen una mayoría, los niños y jóvenes participan junto con sus maestros, profesores, padres de familia y personal administrativo de las escuelas en consejos y comités que toman todo tipo de decisiones, desde materias para el curriculum y material didáctico, hasta contratación de personal. En ocasiones, esos mismos estudiantes participan en forma oficial en reuniones con las autoridades estatales y nacionales para discutir temas sumamente complejos.
Las delegaciones en la Organización de Naciones Unidas de al menos 15 países, incluyen jóvenes. Otros países están buscando mecanismos para incluir a éstos en las decisiones importantes. Muchos de ellos participan formalmente en múltiples comités de la ONU que examinan temas con el medio ambiente y derechos humanos.
Además, niños y jóvenes se agitan cada vez más en otras áreas. Recordemos las caras inocentes de las tomas de la plaza Tiananmen en Pekín en 1989. Más recientemente, las manifestaciones en contra de la globalización y la Organización Mundial de Comercio han contado con una participación importante de jóvenes.
En Estados Unidos un joven de 12 años promovió la creación de una organización (Free the Children), dedicada a combatir el trabajo infantil, inspirado principalmente en un reportaje sobre un niño pakistaní que fue asesinado por oponerse públicamente al trabajo infantil.
Los políticos normalmente ven a los niños y jóvenes como oportunidades para fotos o iniciativas retóricas, principalmente porque no votarán sino hasta que cumplan los 18 años. Sin embargo, muchas de las decisiones que toman afectarán a ese grupo de ciudadanos, por lo cual harían bien en mantenerlos informados sobre lo que hacen, y escuchar sus opiniones, las cuales en ocasiones resultarán iluminadoras.
Aunque nunca tienen una mayoría, los niños y jóvenes participan junto con sus maestros, profesores, padres de familia y personal administrativo de las escuelas en consejos y comités que toman todo tipo de decisiones, desde materias para el curriculum y material didáctico, hasta contratación de personal. En ocasiones, esos mismos estudiantes participan en forma oficial en reuniones con las autoridades estatales y nacionales para discutir temas sumamente complejos.
Las delegaciones en la Organización de Naciones Unidas de al menos 15 países, incluyen jóvenes. Otros países están buscando mecanismos para incluir a éstos en las decisiones importantes. Muchos de ellos participan formalmente en múltiples comités de la ONU que examinan temas con el medio ambiente y derechos humanos.
Además, niños y jóvenes se agitan cada vez más en otras áreas. Recordemos las caras inocentes de las tomas de la plaza Tiananmen en Pekín en 1989. Más recientemente, las manifestaciones en contra de la globalización y la Organización Mundial de Comercio han contado con una participación importante de jóvenes.
En Estados Unidos un joven de 12 años promovió la creación de una organización (Free the Children), dedicada a combatir el trabajo infantil, inspirado principalmente en un reportaje sobre un niño pakistaní que fue asesinado por oponerse públicamente al trabajo infantil.
Los políticos normalmente ven a los niños y jóvenes como oportunidades para fotos o iniciativas retóricas, principalmente porque no votarán sino hasta que cumplan los 18 años. Sin embargo, muchas de las decisiones que toman afectarán a ese grupo de ciudadanos, por lo cual harían bien en mantenerlos informados sobre lo que hacen, y escuchar sus opiniones, las cuales en ocasiones resultarán iluminadoras.