La Zona Libre de Colón y el proyecto San Lorenzo
El 12 de junio se celebró en la ciudad de Colón una licitación para la construcción del aeropuerto de France Field y el parque industrial en la Zona Libre de Colón. Esta licitación se hacía bajo el concepto de la modalidad "llave en mano", es decir que aún presentándose una sola empresa esta licitación se llevaría a cabo, siendo legal su resultado.
A este acto concurrió una sola empresa. El consorcio San Lorenzo compuesto por 3 empresas panameñas y 3 extranjeras ofreció 400 millones de dólares, es decir 100 millones de dólares más sobre el precio oficial base del proyecto. La importancia real de este acto es que la construcción de esta obra será completamente insustituible del Centro Logístico Multimodal de la Américas.
Aún falta la evaluación del mismo para lo cual seis personas de la empresa privada y seis del gobierno analizarán los pliegos de petición de este Consorcio dirigido por el inglés Stefan Jones. Dentro de 10 días se tendrán los resultados y este informe pasará a manos del CENA y posteriormente, al Consejo de Gabinete.
Acto seguido, la Asamblea Legislativa deberá aprobar un contrato-ley para otorgar la concesión por 30 años. La inversión de la etapa inicial será de 180 millones para la construcción de la terminal de pasajeros y de carga y una pista de aterrizaje que tendrá capacidad para recibir aviones 737 y 747. Unos120 millones adicionales comenzarán a invertirse en la construcción del Parque Industrial.
Siguiendo los pasos que la legalidad manda es necesario que los organismos de Estado que faltan para que el consorcio de San Lorenzo inicie esta obra deben acelerar sus gestiones, ya que de eso depende también la creación de miles de empleos que Colón está necesitando desesperadamente.
Un funcionario como Jorge Fernández, gerente general de la Zona Libre de Colón, que se ha venido manejando libre de escándalos, de corruptelas; funcionario arnulfista de amplia simpatía en la provincia atlántica viene empujando con tenacidad incansable el proyecto del Centro Logístico Multimodal de la Américas. Está demostrando capacidad en esta gestión y son logros indiscutibles que se les pueden apuntar a la administración Moscoso.
También tenemos conocimiento que detrás de este empeño está la mano de los Rodín. Martín Rodín parece ser el heredero de Lew Rodín, un ruso emprendedor quien trajera aquí, entre otras empresas, la primera gran importación de los carros LADA de fabricación rusa y no solo hizo ventas de gran volumen en Panamá, sino que constituyó a la Zona Libre de Colón en un centro de distribución de gran vigor de estos vehículos. El viajero a Colón podía observar parques inmensos de estos carros, por miles, que esperaban ser transportados a otros países desde la Zona Libre. También fue Rodín el que diera el primer impulso masivo de puertos marítimos en el área de Coco Solo, constituyéndose este puerto en un Centro de acopio de centenares de contenedores.
Hace apenas un año, Rodín volvió a aparecer en el panorama nacional con otro de sus mega proyectos. La construcción de una ciudad de 70 mil viviendas, con sus parques, supermercados, teatros, escuelas hospitales, prácticamente como una terminal de una autopista para el otro puente sobre el Canal de Panamá. Esto fue ampliamente difundido y no nos explicamos por qué no se entró en negociaciones serias para hacerlo realidad. Lo que se ha conseguido hoy no se equipara en su conjunto a las brillantes de este proyecto.
El hecho de que Martín Rodín sea parte importante de este proyecto garantiza la seriedad del mismo, porque con hechos concretos es como esta gente ha demostrado que saben hacer cosas grandes.
El país y Colón necesitan que esta obra no demore, que se dé urgencia notoria a este proyecto, y que esta inyección económica que necesita la ciudad Atlántica se dé en un término perentorio, porque en Colón estamos llegando al borde de una explosión seria que debemos evitar a toda costa.
A este acto concurrió una sola empresa. El consorcio San Lorenzo compuesto por 3 empresas panameñas y 3 extranjeras ofreció 400 millones de dólares, es decir 100 millones de dólares más sobre el precio oficial base del proyecto. La importancia real de este acto es que la construcción de esta obra será completamente insustituible del Centro Logístico Multimodal de la Américas.
Aún falta la evaluación del mismo para lo cual seis personas de la empresa privada y seis del gobierno analizarán los pliegos de petición de este Consorcio dirigido por el inglés Stefan Jones. Dentro de 10 días se tendrán los resultados y este informe pasará a manos del CENA y posteriormente, al Consejo de Gabinete.
Acto seguido, la Asamblea Legislativa deberá aprobar un contrato-ley para otorgar la concesión por 30 años. La inversión de la etapa inicial será de 180 millones para la construcción de la terminal de pasajeros y de carga y una pista de aterrizaje que tendrá capacidad para recibir aviones 737 y 747. Unos120 millones adicionales comenzarán a invertirse en la construcción del Parque Industrial.
Siguiendo los pasos que la legalidad manda es necesario que los organismos de Estado que faltan para que el consorcio de San Lorenzo inicie esta obra deben acelerar sus gestiones, ya que de eso depende también la creación de miles de empleos que Colón está necesitando desesperadamente.
Un funcionario como Jorge Fernández, gerente general de la Zona Libre de Colón, que se ha venido manejando libre de escándalos, de corruptelas; funcionario arnulfista de amplia simpatía en la provincia atlántica viene empujando con tenacidad incansable el proyecto del Centro Logístico Multimodal de la Américas. Está demostrando capacidad en esta gestión y son logros indiscutibles que se les pueden apuntar a la administración Moscoso.
También tenemos conocimiento que detrás de este empeño está la mano de los Rodín. Martín Rodín parece ser el heredero de Lew Rodín, un ruso emprendedor quien trajera aquí, entre otras empresas, la primera gran importación de los carros LADA de fabricación rusa y no solo hizo ventas de gran volumen en Panamá, sino que constituyó a la Zona Libre de Colón en un centro de distribución de gran vigor de estos vehículos. El viajero a Colón podía observar parques inmensos de estos carros, por miles, que esperaban ser transportados a otros países desde la Zona Libre. También fue Rodín el que diera el primer impulso masivo de puertos marítimos en el área de Coco Solo, constituyéndose este puerto en un Centro de acopio de centenares de contenedores.
Hace apenas un año, Rodín volvió a aparecer en el panorama nacional con otro de sus mega proyectos. La construcción de una ciudad de 70 mil viviendas, con sus parques, supermercados, teatros, escuelas hospitales, prácticamente como una terminal de una autopista para el otro puente sobre el Canal de Panamá. Esto fue ampliamente difundido y no nos explicamos por qué no se entró en negociaciones serias para hacerlo realidad. Lo que se ha conseguido hoy no se equipara en su conjunto a las brillantes de este proyecto.
El hecho de que Martín Rodín sea parte importante de este proyecto garantiza la seriedad del mismo, porque con hechos concretos es como esta gente ha demostrado que saben hacer cosas grandes.
El país y Colón necesitan que esta obra no demore, que se dé urgencia notoria a este proyecto, y que esta inyección económica que necesita la ciudad Atlántica se dé en un término perentorio, porque en Colón estamos llegando al borde de una explosión seria que debemos evitar a toda costa.