Las bases navales
Imposible entender el tema desde un ángulo nacionalista, porque no es sólo un asunto nacional. La realidad regional que hoy presenta América Latina revela una presencia peligrosa del narcotráfico, con recursos poderosos y con una penetración inédita en las estructuras e instituciones mismas del Estado.
No es un asunto peyorativo hablar de Narco Estados. Las cifras del tráfico anual de estupefacientes revelan que el crimen organizado ha llegado a tal nivel que es más poderoso inclusive que algunas naciones. En el caso de Panamá, las costas de los dos océanos se han convertido en paredes porosas por donde se filtran continuos embarques y contra los que las autoridades han tenido que redoblar su lucha.
Así que, contrario a lo que algunos “nacionalistas” plantean, la instalación de las bases navales en la batalla contra el narcotráfico constituye una legítima defensa de la Nación, una sustentación de la defensa de nuestra juventud y un rechazo tajante a quienes persisten en convertir a Panamá en puente de sus ilícitos. Es preferible pensar que el nacionalismo al que algunos acuden para rechazar las bases navales está plagado de ingenuidades e idealismos, porque de lo contrario habría que señalar a esos “nacionalistas” como cómplices del crimen organizado.