Las campañas negativas en Panamá
Las campañas negativas siempre han generado una polémica sobre su utilización y efectividad. Los que censuran su uso, esgrimen argumentos éticos, mientras sus defensores alegan el derecho de la ciudadanía a conocer la verdad irrefutable sobre los defectos y debilidades de un candidato. De este punto surge la diferencia entre campañas negativas y campañas sucias, siendo estas últimas, ataques basados en falsedades y especulaciones. Pero ¿Cómo determinar cuando un ataque está sustentando en la verdad?
Ante la situación planteada, las autoridades electorales a nivel mundial, tienden a prohibir las campañas negativas, independientemente de que se alegue basarse en hechos ciertos, pues el criterio es establecer límites a este tipo de mensajes, para no convertir las elecciones en bochornosas campañas de insultos y calumnias.
Pese a lo anterior, sería imperdonable dejar en el terreno ético ??" legal, el análisis de las campañas negativas o sucias, pues aunque un candidato no utilice este tipo de mensajes, igual puede ser objeto de ataques y debe conocer cuál es la estrategia que se debe seguir. Por ejemplo, se discute si son eficaces las campañas negativas. Inclusive, la cuestión se extiende a la pregunta: ¿Ante un ataque, se debe responder?
Lo anterior nos invita a repasar las campañas del patio. Desde nuestra perspectiva, nos ha parecido muy asertiva la respuesta de la campaña de Martinelli a los ataques personales. Pero consideramos errado en su forma, el mensaje en el que se ataca a Varela, comparándolo con Mireya Moscoso y con Martín Torrijos ¿Esa era la forma adecuada de hacer la comparación con los políticos tradicionales? ¿Habrán medido el efecto de ese spot? Para mi olfato político, ese mismo ataque hubiera tenido mejor resultado si se hubiera realizado en forma seria y formal; no en forma sarcástica y burlona, pues la percepción que deja ese mensaje, es el mal gusto por la realización de un "spot" chabacano.
Y que hay sobre el ataque de Navarro hacia Herrera sobre su falta de palabra. ¿Calibrará su campaña la extensión de este argumento? Supongamos que le concedemos la razón a Navarro. Significa que la selección del candidato PRD a la Presidencia, debe darse por un acuerdo previo entre miembros de la cúpula del partido. Acaso este argumento no atenta contra la democracia interna y la decisión de las bases vía primarias.
Concluyo este escrito con los resultados, casi invariables, de los "focus groups" que se han realizado sobre el tema de las campañas negativas en nuestro país: Los panameños no gustamos de los ataques, produciéndose un efecto "boomerang" en perjuicio de la campaña que ataca. Una excepción a esta tendencia, fue la campaña contra la reelección de Balladares en 1998.