Las candidaturas independientes
El próximo año se iniciará una importante etapa en la democracia criolla porque nuestro sistema electoral tendrá la oportunidad de sufrir transformaciones que beneficien a los electores a través de un sistema mucho más equitativo para los aspirantes a puestos de elección popular a lo largo y ancho del territorio nacional.
A inicios del año 2010 se tiene contemplado conformar una Comisión Nacional de Reformas Electorales que estará debidamente integrada por la sociedad civil y los representantes de los partidos políticos legalmente constituidos en la República de Panamá. Entre los temas están las divulgaciones del origen de las donaciones, y el tope para las mismas, entre otros importantes puntos. Todo esto es el resultado de la experiencia vivida en las pasadas elecciones.
Es evidente que con el actual sistema las candidaturas independientes han sido objeto de muchas injusticias al momento en que las autoridades competentes dictaminan un resultado oficial en las urnas. Para ningún (a) candidato (a) independiente resulta sorprendente caer en manos del cociente, medio cociente, y del famoso residuo, que por años han servido de trampolín para algunos candidatos que no gozan de la aceptación de un determinado electorado, y que por fallas intrínsecas del sistema electoral hoy ocupan puestos de elección popular sin merecerlo.
Mi experiencia como candidata independiente estuvo marcada por muchos obstáculos e incluso limitaciones, razón por la cual, esperamos que las próximas reformas electorales tengan la obligación de mejorar las condiciones para las candidaturas independientes a cualquier puesto de elección popular. En Panamá las estadísticas no mienten, los independientes representan la mayoría e irónicamente son muy pocos los independientes que ocupan puestos de elección, sobre todo en mi caso, que soy la única diputada independiente que aún mantiene la Asamblea Nacional.
El fenómeno de las candidaturas independientes cada día se incrementa por el desgaste que refleja nuestra clase política, pero es evidente que poco a poco estamos ganando más terreno en el acontecer nacional, pero aún falta mucho por hacer. Quizás por el panorama político-social que actualmente se percibe, tenemos la certeza que en algunos años los panameños y panameñas tendremos un (a) Presidente (a) de la República proveniente de una candidatura independiente.
Como diputada independiente tendré la misión de velar por los intereses de la población y apoyar todas las iniciativas legislativas, sin importar de qué bandera política provenga, siempre y cuando beneficie a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Finalmente, reitero el compromiso de alzar mi voz a favor de los independientes de este país, porque la verdadera democracia no es excluyente, por el contrario, garantiza a toda costa la participación colectiva sin ningún tipo de distinción. Los independientes somos la mayoría.
* Circuito 8-2 (Capira).