Las condiciones de EU
Es difícil pensar que algún diplomático latinoamericano estaría dispuesto hablar de "coerción", ni mucho menos de "chantaje", cuando comenta las condiciones impuestas por el gobierno de George W. Bush para mantener las relaciones con Estados Unidos (EU) en óptimo estado. Pero preguntados a boca de jarro si hay otra forma de definir una política que insiste en que los gobiernos "amistosos" firmen una ficha que rechaza la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, más de un representante extranjero encoge los hombros y dice: "Puede haber algo de eso".
Por otro lado, la mano dura que caracteriza la política exterior de Bush entra en conflicto con la imagen popular del mandatario, lo que un diplomático, al salir de una entrevista en la Casa Blanca, calificó de "amable inocencia". Además, sus críticos alegan que Bush manipula la sonrisa para imponer una agenda conservadora en el ámbito nacional e internacional. Por algo el mandatario mantiene un alto grado de popularidad entre sus conciudadanos. Aún así no faltan críticos que comparan a algunas tácticas de su gobierno a las utilizadas por la Unión Soviética después de la II Guerra Mundial para presionar a sus vecinos. De hecho, el tono perentorio de algunas declaraciones de Bush recuerda las presiones que Stalin ejerció sobre Finlandia para que el gobierno de Helsinki aceptara firmar pactos de defensa mutua con Moscú. Stalin emplazó al anciano presidente de Finlandia, Juho Kusti Paasikivi, a que entrara en una alianza militar con Moscú, similar a la que el gobierno soviético había concluido con Hungría y Rumania. La respuesta occidental fue encabezada por el primer ministro británico Ernest Bevin.
"En la opinión de Bevin, si las potencias occidentales demostraban su voluntad de resistir y se mantenían unidas, no continuarían ejerciendo presión," recuerda el historiador británico Alan Bullock. Bevin no se equivocó. Si Moscú nunca logró sus objetivos de expansión fue gracias al apoyo del presidente de EU de aquella época de posguerra, Harry S. Truman, y su masivo programa de ayuda económica para la reconstrucción de Europa.
Nadie puede acusar a Bush de aspirar a la expansión territorial de EU, ya sea en Europa o Latinoamérica. Por otro lado, no se puede decir lo mismo cuando se trata de ejercer influencia política para proyectar la influencia estadounidense sobre el resto del mundo. Por el momento, el mandatario, que al inicio de su gobierno insistía en que a diferencia de los gobiernos demócratas no pensaba mantener un bajo perfil en asuntos internacionales, ya intervino en Irak, mantiene fuerzas militares en Afganistán, Bosnia y hoy considera enviar algunas tropas a Liberia. Además, EU gasta 3,900 millones de dólares al mes en la ocupación de Irak, y unos tres mil millones al año para la lucha antidrogas, defensa y seguridad interna de Colombia.
Ese ritmo de gastos destinados básicamente a las operaciones militares, probablemente continuará por largo tiempo. El miércoles, el Comité de Apropiaciones estudiará este proyecto de ley y una vez le dé su visto bueno pasará a la plenaria de la Cámara antes de que finalice el mes. El Senado, por su parte, deberá desarrollar su propia versión y luego conciliar diferencias con la Cámara. Los recursos para Colombia, dentro del proyecto, están subdivididos en cuentas diferentes. El grueso de ellos, US$ 463 millones, se encuentra bajo la Iniciativa Andina Contranarcóticos (IAC) que en total suma 731 millones de dólares, pues prevé también recursos para Ecuador, Perú y Bolivia.
En el caso de Panamá y de otros países latinoamericanos que reciben ayuda para combatir el terrorismo, muy pronto se estableció que esa ayuda está condicionada al hecho de que el recipiente había ya concluido el acuerdo bilateral de inmunidad (o BIA, por sus siglas en inglés) que el gobierno panameño firmó a fines de junio con EU. Son pocos los países latinoamericanos que no hubieran ya firmado el acuerdo que entró en vigor el 1 de julio. Por otro lado, con pésimas perspectivas por ahora para que se concrete el famoso ALCA, los negociadores de comercio de EU, ya de por sí agobiados de tener múltiples negociaciones simultáneas, están encaminados colocar a Panamá en una categoría semejante a la de Singapur y Chile, o sea negociando un tratado de libre comercio por separado, probablemente tras concluir el que se tiene con Centroamérica.
Por cierto, la ayuda a Colombia tiene un importante componente que es la participación de la Unión Europea, que además de contribuir a la lucha contra el terrorismo insiste en un más estricto cumplimiento de la protección de los derechos humanos. No obstante, los europeos la semana pasada dieron otro visto bueno a la ayuda económica. Además del importante "espaldarazo" político que esto significaba, también le dieron un "jalón de orejas" al gobierno colombiano por la crisis humanitaria y la impunidad en el país, subrayando la "urgencia" de que se cumplan las 24 recomendaciones de Naciones Unidas.
En un comunicado emitido al término de 10 horas de reunión a puerta cerrada en la sede del Foreign Office (cancillería británica), los representantes de la Unión Europea (UE), Japón, Canadá, Suiza, Noruega, Argentina, Brasil, Chile, México, Estados Unidos, la Corporación Andina de Fomento, el BID, el FMI, el Banco Mundial, la Comisión Europea y Naciones Unidas manifestaron su "firme y total" respaldo al "Gobierno democráticamente electo de Colombia". Las críticas más fuertes que recibió ese país provinieron de Noruega, una nación que remarcó las desigualdades sociales como punto inequívocamente vinculado a la violencia que se vive en nuestro país. Pero todas las partes coincidieron en resaltar el espíritu de colaboración de los Estados invitados a Londres, siendo los temas de desplazamiento forzado e impunidad, los que más despiertan interés en materia de proyectos de cooperación. Esta situación se produce cuando la gira de Bush al continente africano estimula la percepción de que el interés de Washington se cierne cada vez más hacia Africa, en lo que va del mundo en desarrollo.
Con el presidente tratando de enterarse lo que sucede en Africa, la situación de Irak aún en vilo y la competencia económica entre los europeos y Washington tornándose difícil mientras amenaza una recesión a nivel mundial, los medios informativos prestan su usual escasa atención a Latinoamérica, con excepción de la crisis política de Perú y Venezuela, así como de los retos que enfrenta el presidente de México.
Para la SPIA, ante la existencia de una falla geológica lo más recomendable es alejar la construcción de esta zona, para evitar posteriores daños a la estructura producida por el movimiento de tierras. En otros países las áreas donde existen pequeñas fallas son utilizadas para la construcción de parques y lugares de diversión.
Según el director de la Oficina de Proyectos Especiales del MOP, Marco Julio de Obaldía, la obra está más avanzada de lo programado, pues la empresa lleva un excelente ritmo en la construcción y se espera que se inaugure esta obra el 15 de agosto de 2004.
El contrato de la construcción entró en vigencia el 16 de marzo de 2002. El diseño del puente es atirantado sobre una plataforma de 6 carriles, de mil 52 metros de largo con una luz central de 420 metros entre las torres de 180 metros de altura cada una, y tendrá unos 80 metros sobre el nivel del agua.
Según lo programado, las torres estarán terminadas para enero próximo, mientras que el viaducto este estará concluido en septiembre de 2003 y el oeste en mayo del 2004.
Los trabajos del tablero se iniciarán concluida la primera etapa de las torres en septiembre y acabarán en agosto del 2003. Los cables o tensores que sostendrán las plataformas de las vías se colocarán simultáneamente. Al tiempo que se pretende tener concluida la colocación de los barandales y las superficie de rodaduras. Se prevé que el segundo puente sobre el Canal tenga un periodo de vida de unos cien años.
Por otro lado, la mano dura que caracteriza la política exterior de Bush entra en conflicto con la imagen popular del mandatario, lo que un diplomático, al salir de una entrevista en la Casa Blanca, calificó de "amable inocencia". Además, sus críticos alegan que Bush manipula la sonrisa para imponer una agenda conservadora en el ámbito nacional e internacional. Por algo el mandatario mantiene un alto grado de popularidad entre sus conciudadanos. Aún así no faltan críticos que comparan a algunas tácticas de su gobierno a las utilizadas por la Unión Soviética después de la II Guerra Mundial para presionar a sus vecinos. De hecho, el tono perentorio de algunas declaraciones de Bush recuerda las presiones que Stalin ejerció sobre Finlandia para que el gobierno de Helsinki aceptara firmar pactos de defensa mutua con Moscú. Stalin emplazó al anciano presidente de Finlandia, Juho Kusti Paasikivi, a que entrara en una alianza militar con Moscú, similar a la que el gobierno soviético había concluido con Hungría y Rumania. La respuesta occidental fue encabezada por el primer ministro británico Ernest Bevin.
"En la opinión de Bevin, si las potencias occidentales demostraban su voluntad de resistir y se mantenían unidas, no continuarían ejerciendo presión," recuerda el historiador británico Alan Bullock. Bevin no se equivocó. Si Moscú nunca logró sus objetivos de expansión fue gracias al apoyo del presidente de EU de aquella época de posguerra, Harry S. Truman, y su masivo programa de ayuda económica para la reconstrucción de Europa.
Nadie puede acusar a Bush de aspirar a la expansión territorial de EU, ya sea en Europa o Latinoamérica. Por otro lado, no se puede decir lo mismo cuando se trata de ejercer influencia política para proyectar la influencia estadounidense sobre el resto del mundo. Por el momento, el mandatario, que al inicio de su gobierno insistía en que a diferencia de los gobiernos demócratas no pensaba mantener un bajo perfil en asuntos internacionales, ya intervino en Irak, mantiene fuerzas militares en Afganistán, Bosnia y hoy considera enviar algunas tropas a Liberia. Además, EU gasta 3,900 millones de dólares al mes en la ocupación de Irak, y unos tres mil millones al año para la lucha antidrogas, defensa y seguridad interna de Colombia.
Ese ritmo de gastos destinados básicamente a las operaciones militares, probablemente continuará por largo tiempo. El miércoles, el Comité de Apropiaciones estudiará este proyecto de ley y una vez le dé su visto bueno pasará a la plenaria de la Cámara antes de que finalice el mes. El Senado, por su parte, deberá desarrollar su propia versión y luego conciliar diferencias con la Cámara. Los recursos para Colombia, dentro del proyecto, están subdivididos en cuentas diferentes. El grueso de ellos, US$ 463 millones, se encuentra bajo la Iniciativa Andina Contranarcóticos (IAC) que en total suma 731 millones de dólares, pues prevé también recursos para Ecuador, Perú y Bolivia.
En el caso de Panamá y de otros países latinoamericanos que reciben ayuda para combatir el terrorismo, muy pronto se estableció que esa ayuda está condicionada al hecho de que el recipiente había ya concluido el acuerdo bilateral de inmunidad (o BIA, por sus siglas en inglés) que el gobierno panameño firmó a fines de junio con EU. Son pocos los países latinoamericanos que no hubieran ya firmado el acuerdo que entró en vigor el 1 de julio. Por otro lado, con pésimas perspectivas por ahora para que se concrete el famoso ALCA, los negociadores de comercio de EU, ya de por sí agobiados de tener múltiples negociaciones simultáneas, están encaminados colocar a Panamá en una categoría semejante a la de Singapur y Chile, o sea negociando un tratado de libre comercio por separado, probablemente tras concluir el que se tiene con Centroamérica.
Por cierto, la ayuda a Colombia tiene un importante componente que es la participación de la Unión Europea, que además de contribuir a la lucha contra el terrorismo insiste en un más estricto cumplimiento de la protección de los derechos humanos. No obstante, los europeos la semana pasada dieron otro visto bueno a la ayuda económica. Además del importante "espaldarazo" político que esto significaba, también le dieron un "jalón de orejas" al gobierno colombiano por la crisis humanitaria y la impunidad en el país, subrayando la "urgencia" de que se cumplan las 24 recomendaciones de Naciones Unidas.
En un comunicado emitido al término de 10 horas de reunión a puerta cerrada en la sede del Foreign Office (cancillería británica), los representantes de la Unión Europea (UE), Japón, Canadá, Suiza, Noruega, Argentina, Brasil, Chile, México, Estados Unidos, la Corporación Andina de Fomento, el BID, el FMI, el Banco Mundial, la Comisión Europea y Naciones Unidas manifestaron su "firme y total" respaldo al "Gobierno democráticamente electo de Colombia". Las críticas más fuertes que recibió ese país provinieron de Noruega, una nación que remarcó las desigualdades sociales como punto inequívocamente vinculado a la violencia que se vive en nuestro país. Pero todas las partes coincidieron en resaltar el espíritu de colaboración de los Estados invitados a Londres, siendo los temas de desplazamiento forzado e impunidad, los que más despiertan interés en materia de proyectos de cooperación. Esta situación se produce cuando la gira de Bush al continente africano estimula la percepción de que el interés de Washington se cierne cada vez más hacia Africa, en lo que va del mundo en desarrollo.
Con el presidente tratando de enterarse lo que sucede en Africa, la situación de Irak aún en vilo y la competencia económica entre los europeos y Washington tornándose difícil mientras amenaza una recesión a nivel mundial, los medios informativos prestan su usual escasa atención a Latinoamérica, con excepción de la crisis política de Perú y Venezuela, así como de los retos que enfrenta el presidente de México.
Para la SPIA, ante la existencia de una falla geológica lo más recomendable es alejar la construcción de esta zona, para evitar posteriores daños a la estructura producida por el movimiento de tierras. En otros países las áreas donde existen pequeñas fallas son utilizadas para la construcción de parques y lugares de diversión.
Según el director de la Oficina de Proyectos Especiales del MOP, Marco Julio de Obaldía, la obra está más avanzada de lo programado, pues la empresa lleva un excelente ritmo en la construcción y se espera que se inaugure esta obra el 15 de agosto de 2004.
El contrato de la construcción entró en vigencia el 16 de marzo de 2002. El diseño del puente es atirantado sobre una plataforma de 6 carriles, de mil 52 metros de largo con una luz central de 420 metros entre las torres de 180 metros de altura cada una, y tendrá unos 80 metros sobre el nivel del agua.
Según lo programado, las torres estarán terminadas para enero próximo, mientras que el viaducto este estará concluido en septiembre de 2003 y el oeste en mayo del 2004.
Los trabajos del tablero se iniciarán concluida la primera etapa de las torres en septiembre y acabarán en agosto del 2003. Los cables o tensores que sostendrán las plataformas de las vías se colocarán simultáneamente. Al tiempo que se pretende tener concluida la colocación de los barandales y las superficie de rodaduras. Se prevé que el segundo puente sobre el Canal tenga un periodo de vida de unos cien años.