Las declaraciones de Fidel Castro
Durante una de sus intervenciones en la X Cumbre de Presidentes Iberoamericanos, el Sr. Fidel Castro dio cifras realmente halagadoras sobre los logros alcanzados por la dictadura cubana en materia de educación, salud, desempleo, en beneficio de la juventud de ese país.
Sin ponerme a argumentar sobre si esas cifras son ciertas o no, ya que no tengo manera de averiguarlo, pero asumiendo que fueran ciertas, le pregunto yo al Sr. Fidel: ¿Y cuál fue el porcentaje de libertad individual y felicidad logrado para la juventud cubana en estos 40 años de dictadura? Porque si para lograr un beneficio material yo tengo que sacrificar mi libertad personal, mejor me quedo sin el beneficio material. Y debe ser duro vivir sin libertad, cuando tantos y tantos cubanos arriesgan su vida para salir de Cuba. Yo no dudo de las buenas intenciones de Castro de querer ayudar a su pueblo, pero desgraciadamente tomó el camino equivocado.
También solicitó Castro que se apresara a un Sr. Posada Carriles, porque éste quería asesinarlo. "Del querer a los hechos hay mucho trecho" decía mi abuela, y si no hubo tal intento, tampoco hubo delito, por consiguiente, el Sr. Carriles no tiene por qué estar preso.
A quien el gobierno panameño debió haber metido preso, fue al propio Fidel, ya que el 25 de abril de 1960, mandó un pelotón de 200 hombres al mando de un capitán de nombre César Vega para tumbar al Gobierno de Panamá, legítimamente constituido. Estos hombres desembarcaron en San Blas, pero a los pocos días se rindieron rápidamente al verse rodeados por la Guardia Nacional que comandaba el Coronel Bolívar Vallarino. Esta invasión a Panamá sí fue un hecho consumado y en ella murió un joven de apellido Morales. Aquí sí hubo delito y se debió haber aprovechado la oportunidad para juzgar al culpable.
Indudablemente que los jóvenes comunistoides que todavía existen en Panamá, no conocían este episodio de nuestra historia, pero ahora que lo conocen que se comporten más como panameños en el futuro. Como dijo alguien cuando le preguntaron de qué país era él, contesto: "Allí donde hay libertad, allí está mi país".
Sin ponerme a argumentar sobre si esas cifras son ciertas o no, ya que no tengo manera de averiguarlo, pero asumiendo que fueran ciertas, le pregunto yo al Sr. Fidel: ¿Y cuál fue el porcentaje de libertad individual y felicidad logrado para la juventud cubana en estos 40 años de dictadura? Porque si para lograr un beneficio material yo tengo que sacrificar mi libertad personal, mejor me quedo sin el beneficio material. Y debe ser duro vivir sin libertad, cuando tantos y tantos cubanos arriesgan su vida para salir de Cuba. Yo no dudo de las buenas intenciones de Castro de querer ayudar a su pueblo, pero desgraciadamente tomó el camino equivocado.
También solicitó Castro que se apresara a un Sr. Posada Carriles, porque éste quería asesinarlo. "Del querer a los hechos hay mucho trecho" decía mi abuela, y si no hubo tal intento, tampoco hubo delito, por consiguiente, el Sr. Carriles no tiene por qué estar preso.
A quien el gobierno panameño debió haber metido preso, fue al propio Fidel, ya que el 25 de abril de 1960, mandó un pelotón de 200 hombres al mando de un capitán de nombre César Vega para tumbar al Gobierno de Panamá, legítimamente constituido. Estos hombres desembarcaron en San Blas, pero a los pocos días se rindieron rápidamente al verse rodeados por la Guardia Nacional que comandaba el Coronel Bolívar Vallarino. Esta invasión a Panamá sí fue un hecho consumado y en ella murió un joven de apellido Morales. Aquí sí hubo delito y se debió haber aprovechado la oportunidad para juzgar al culpable.
Indudablemente que los jóvenes comunistoides que todavía existen en Panamá, no conocían este episodio de nuestra historia, pero ahora que lo conocen que se comporten más como panameños en el futuro. Como dijo alguien cuando le preguntaron de qué país era él, contesto: "Allí donde hay libertad, allí está mi país".