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Las elecciones primarias


Hace alrededor de tres años que escribí un artículo en el cual manifestaba la conveniencia de efectuar elecciones primarias en el país y gracias a Dios nuestra Asamblea Legislativa legisló al respecto y hoy nos vemos abocados por primera vez a este ejercicio democrático.
En las mismas consideraciones mías de entonces, manifestaba que aunque había sido adversario del partido que hoy ocupa el poder, el P.R.D., era menester considerar que aparte de la obcecación de nuestros dirigentes, de exigir la cabeza de la terna presidencial sin negociar con nuestros aliados, su éxito en las elecciones de 1994 fue motivado por el hecho de que el escogimiento de sus candidatos se efectuó mediante elecciones internas y los favorecidos por el voto de sus bases, lograron la mayoría que hoy tienen en la Asamblea Legislativa.
El escogimiento de a dedo que fue la forma en el Partido Arnulfista, ocasionó el fracaso de nuestros candidatos y así vimos que en el Circuito 41, que corresponde a David, el partido gobernante tiene las tres curules de este distrito.
Se puede alegar que los dos legisladores del Circuito de Bugaba son nuestros, que aunque fueron escogidos con el dedo salieron electos, pero hay que recordar que este distrito ha sido todo un bastión panameñista y no hay comparación para ello con ningún otro distrito en el país.
Hoy se presenta la oportunidad de escoger mediante elecciones primarias los candidatos a la presidencia de la República por los distintos partidos y el primero que ha salido al ruedo es mi partido, el Partido Arnulfista.
La forma egoísta y mal intencionada como ha organizado este evento la dirigencia de nuestro partido, nos debe llamar a la reflexión. No querer abrir los libros para que se inscriba quien así lo desee hacer, no es más que temor al grupo y su organización que ha surgido apoyando la candidatura de un meritorio copartidario y a quienes se le ha tildado de traidores, por no estar de acuerdo con la actual cabeza que rige los destinos del mismo.
Si como dicen los seguidores de la candidata Moscoso, las bases y la mayoría de los simpatizantes del Partido Arnulfista están con ella, ¿por qué no someterse al criterio de todos los que profesamos la doctrina panameñista?
Anteriormente lo he mencionado y lo seguiré haciendo. Es vergonzoso que siendo gobierno en 1994, nuestro partido haya sido superado en las elecciones presidenciales de entonces por el partido que ocupa hoy el poder por ciento dieciséis mil votos.
Para que se explique mejor, el candidato del P.R.D. obtuvo esa cantidad de votos para presidente por encima de lo que obtuvo la candidata en nuestro partido.
Analizar la causa de este descalabro es llover sobre mojado. Sin embargo, si no se hacen los correctivos a tiempo, el descalabro será mayor en 1999.
Que se realicen elecciones primarias no sólo para escoger el candidato a la presidencia de la República, sino también para legisladores, alcaldes, representantes de corregimientos y concejales, que es la línea trazada por los que apoyamos al candidato Vallarino. Los que triunfen tendrán más probabilidades de salir electos y el partido se fortalecerá, como ha debido hacerlo hace mucho tiempo.

101 años de Panamá América

 
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