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Las elecciones universitarias


Alejado de la docencia universitaria, pero no de la investigación, no he perdido mi carácter de universitario, permaneciendo fiel al compromiso adquirido aquel lejano verano de 1974 cuando, con todo el nerviosismo del mundo, impartí mi primera clase de Derecho en la Universidad de Panamá. Desde entonces he permanecido atento a las elecciones universitarias, con plena conciencia de su valor para la ciencia, la nación y la democracia. También, desde ese momento, he vivido, como protagonista, algunos acontecimientos universitarios, su proceso de democratización y por la reforma académica.
Hoy día nos enfrentamos a una nueva elección universitaria que resulta de trascendental importancia. Es que empezamos un nuevo siglo con una universidad cuyas estructuras responden a modelos del siglo anterior, en gran medida, obsoletas y paralizantes del desarrollo de la misma, con un déficit en investigación y con una relación cortada con la propia sociedad que la sustenta. Se requiere, por tanto, un proyecto universitario para construir una nueva universidad para lo cual se necesita un nuevo liderazgo; es decir, un nuevo estilo de gobierno y administración universitaria. Es lo que propone el candidato Julio Vallarino Rangel, plasmado en sendos documentos compromisarios.
222...empezamos un nuevo siglo con una universidad cuyas estructuras responden a modelos del siglo anterior, en gran medida obsoletas y paralizantes del desarrollo de la misma...
El primero de los documentos aludidos es un pacto suscrito entre Julio Vallarino y la Unión de Mujeres Universitarias, cuyo objetivo es, entre otros, resaltar la participación de las mujeres universitarias en el gobierno y la administración de la Universidad, resaltar los estudios de géneros e impulsarlos de manera transversal en todos los estudios y planes académicos de la casa de estudio. Se trata de un compromiso público e histórico que inaugura un nuevo tipo de relación entre la autoridad universitaria y los universitarios.
Una similar idea se expresa en el documento de compromiso con los estudiantes. En él se plasman ideas básicas y fundamentales para la nueva Universidad: la necesidad de atacar, frontalmente, la corrupción y terminar con el secretismo del presupuesto universitario.
Es importante resaltar que no existe mejor antídoto contra la corrupción administrativa y el clientelismo político que la construcción, discusión y administración de manera pública del presupuesto. De igual manera, se compromete Julio Vallarino a proponer un nuevo proyecto de ley universitario que cambie la llamada ponderación del voto. Además, en este caso, se trata de un compromiso fundamental que, parcialmente, se ha cumplido. Se han adelantado, por una comisión de universitarios, por lo menos, dos proyectos de ley que merecen discutirse.
Finalmente, se compromete el profesor Vallarino a desarrollar una profunda reforma académica, incorporando la cultura y el deporte a los estudios superiores. Proceso que se ha iniciado a través de mecanismos de cooperación internacional que abrirán puertas de progreso a la Universidad de Panamá.

101 años de Panamá América

 
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