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Las finanzas de la CSS


El informe financiero es satisfactorio en líneas generales, si consideramos que la CSS tiene depósitos a plazo fijo en el Banco Nacional que suman 2,063.54 millones con tasas promedio de rendimiento del 6.89% y también tiene 126.20 millones en la Caja de Ahorros. A estos plazos fijos hay que agregarles los 792.22 millones invertidos en compra de Valores del Estado (bonos y letras del tesoro), bonos de la Caja de Ahorros y préstamos al Banco Hipotecario, por cerca de 100 millones más.
Ahora bien: ¿cómo se explica que el director de la CSS Juan Jované, con movimientos financieros que se aproximan a 2,500 millones, haya planteado la necesidad de subsidios del Estado para asistencia médica? La respuesta está en problemas administrativos que el informe financiero no menciona, pero que Jované sí ha aludido en declaraciones de prensa. Como consecuencia del desempleo incubado por la crisis económica, numerosas empresas están en morosidad temporal o no aportan por cierre de operaciones definitivo, de la misma manera que no cotizan los desempleados. Por esta razón se ha reducido fuertemente la proporción de trabajadores aportantes, aunque los desempleados y sus familiares siguen asistiéndose en los establecimientos de la CSS. Si se acentúa la disminución de los aportes, el ahorro en plazos fijos y valores podría debilitarse, sometiendo a riesgo una bonanza financiera estrictamente coyuntural. A ello se debe que Jované se adelante a solicitar subsidios al Estado como una fórmula que le permita equilibrar sus menores ingresos con sus mayores egresos en atención social.
Es paradójico que la CSS, que ha comprado bonos y letras del tesoro para equilibrar las agujereadas fuentes de ingresos presupuestales, lance un SOS al gobierno, ya que éste le debe 74 millones por cuota patronal. A mal árbol se arrima Jované. El gobierno tiene la mano extendida para pedir dinero, no para entregarlo. Tiene pesados compromisos de deuda pública que lo obligan a recurrir a nuevos empréstitos internacionales. Peor aún, el presupuesto de 2002 se financiará con más préstamos. Pedir subsidios bajo estas circunstancias es como exigirle transfusiones de sangre a un enfermo de anemia.
La CSS se va enfrentar a pruebas difíciles si se prolonga la crisis y siguen bajando los aportes de empresas y asegurados por esa causa. La capacidad administrativa de sus directivos recién se va a poner a prueba.


101 años de Panamá América

 
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