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Las jubilaciones especiales


El tema de las Jubilaciones Especiales se vuelve a retomar en los momentos en que gremios profesionales demandan un retiro laboral en mejores condiciones, que implica entre otras cosas, una disminución de la edad de jubilación y el retiro con el último salario devengado. Pensamos que los argumentos esgrimidos, tanto por los maestros como las enfermeras, son válidos para aspirar a una jubilación especial, de igual forma otros gremios tienen derecho a plantear sus aspiraciones, pero el asunto de fondo no es discutir si los gremios que con toda justificación reclaman sus jubilaciones especiales tienen derecho a las mismas, lo importante sería discutir si en un régimen general de seguridad social, como el nuestro, existen las posibilidades de financiar jubilaciones especiales.
En países pequeños como los nuestros, lamentablemente es difícil que funcionen regímenes especiales de seguridad social, porque los ingresos de cada gremio, dentro de los parámetros actuales de cotización no podrían financiar las prestaciones sociales y económicas que le correspondiesen a cada grupo, no obstante, debemos reconocer que las contingencias a que esta sometido un trabajador de oficina laborando en un buen ambiente, no son las mismas que un maestro rural, ni las de las enfermeras de un hospital que laboran 24 horas, como tampoco de aquellos que habitualmente trabajan de noche, lo ideal sería entonces que cada grupo tuviese un régimen especial de seguridad social.
En España, por ejemplo, las tripulaciones de los aviones que trabajan en el aire tienen una jubilación especial, porque se considera que en este tipo de trabajo hay un gran desgaste a consecuencia de los cambios de horarios, presiones atmosféricas, horarios nocturnos, entre otros, pero estas prestaciones son autofinanciadas con los aportes de los empleados y las empresas de aviación, de igual forma en otros países hay jubilaciones especiales para los trabajadores nocturnos, porque las bases de cotización de cada grupo así lo permite.
La misión de los gobernantes de turno, es actuar como estadistas en un tema que involucra el ahorro de todos los panameños, pues aspiramos a tener derecho a una jubilación al culminar una jornada laboral, es acceder a jubilaciones especiales sin que existan las condiciones técnico actuariales, podría ser una medida que en estos momentos sería aplaudida, pero que comprometería las jubilaciones de las futuras generaciones e inclusive a los que disfrutan actualmente de jubilaciones. Mejorar las condiciones de jubilaciones, requiere que cada gremio haga propuestas y que se considere a las jubilaciones del Seguro Social como una prestación básica, que debe ser complementada a través de las acciones concertadas que cada gremio se proponga. En virtud de lo expresado, las líneas de acciones deben estar orientadas a que hacer para mejorar las jubilaciones del Seguro Social y que proponen los gremios para sus prestaciones complementarias. En el primer caso se podrían sugerir las siguientes acciones: Mejorar el rendimiento de las reservas del seguro social. Teniendo en la Dirección de la Caja de Seguro Social a un economista del prestigio del Prof. Juan Jované, deben surgir las alternativas para que se propongan las mejores alternativas para incrementar el rendimiento de las reservas del seguro social. Promover y fomentar la creación de empresas formales que coticen a la seguridad social. Se requiere aumentar el número de empresas y empleados que coticen al seguro social y garantizar que todas las empresas que operan actualmente cumplan con sus obligaciones obrero patronales. Es necesario integrar los esfuerzos del gobierno, empresa privada, y la sociedad civil organizada para la generación de nuevas empresas. Mejorar la eficiencia de la administración de la seguridad social. Es necesario que la Caja del Seguro Social inicie un proceso de reingeniería que le permita producir ahorros en el programa de administración, los cuales puedan ser transferidos al programa de pensiones y jubilaciones.
El principio de la progresionalidad, establece que los sistemas de seguridad social deben mejorar sus prestaciones en la medida que la capacidad financiera así lo permita, y para ello es necesario aumentar los ingresos y hacer un uso racional de los recursos existentes. En cuanto a las propuestas de los gremios, podemos sugerir lo siguiente:
Determinar las características de cada colectivo, definir la oferta monetaria que representa sus ingresos y que porcentaje de estos ingresos se pueden dedicar a un programa de prestaciones complementarias.
Hacer los estudios actuariales que permita establecer las prestaciones complementarias a que tendrán derecho los miembros de cada colectivo.
Analizar las propuestas de empresas financieras que se dedican al ahorro y capitalización, para colocar los ahorros en aquellas que mejor respondan a los intereses del gremio.

Si se conjugan las acciones del Seguro Social, lo que proponga los gremios, avalados por el Gobierno, estaremos en la dirección correcta para que cada colectivo se aproxime al tipo de seguridad social que todos nos merecemos.

101 años de Panamá América

 
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