Las leoninas privatizaciones del PRD
A raíz de la privatización del INTEL por una transnacional que explota de manera despiadada al pueblo panameño, hicimos un llamado a las fuerzas vivas de la Nación para que no permitiera la privatización del IRHE por representar una explotación más de transnacionales que han llegado a nuestro suelo con el firme propósito de hacer dinero a costa del sudor y de las lágrimas de los panameños más humildes.
La prepotencia y el poco interés en favorecer al pueblo lograron que el gobierno balladarista, también consumara este acto que hoy mantiene a grandes sectores del país preocupados y decididos a defender sus derechos, cueste lo que cueste, frente al alza de las tarifas de la luz, el teléfono, el transporte y el costo de la canasta familiar.
Estas privatizaciones son herencia del régimen perredista que no perdió tiempo en legislar en contra de las grandes mayorías nacionales; de un gobierno que, de manera improvisada y sin consultar la opinión de todos los sectores de la nación, se propuso gobernar para una minoría privilegiada, en tanto el pueblo sufría las consecuencias de leyes neoliberales que han afectado, grandemente, valiosos renglones de la vida nacional.
El criterio político partidista privó en la mayoría de los actos del pasado régimen y, de esa manera, vemos como amigos y allegados se incorporaron a entidades gubernamentales con nombramientos que van más allá del año 2000 y están afectando la marcha de la administración del nuevo gobierno.
Toda este serie de medidas antipopulares han dado lugar a que el actual régimen haya demostrado especial interés en revisar los contratos con estas empresas transnacionales a fin de conseguir mejores tarifas y un mejor servicio en beneficio de un pueblo que se prepara para estar en las calles en la búsqueda de soluciones que alivien el desempleo, el hambre y la miseria que golpean los humildes hogares panameños.
No es justo que en esta jornada en favor de las legítimas aspiraciones de los panameños, surjan intereses partidistas y ambiciones personales y de poder en el seno de la Asamblea Legislativa, como se observa.
Cambios radicales en la ARI, Ente Regulador, CLICAC y revisión de contratos del INTEL y del IRHE son aspiraciones de la comunidad nacional, y debe existir la unidad entre los legisladores a fin de no defraudar a quienes los llevaron a esa curul para que trabajaran en beneficio de las comunidades, pero nunca para el enriquecimiento y el beneficio personal.
La revisión de los contratos con Cable & Wireless, IRHE e igual que la pronta salida de los funcionarios del Ente Regulador, CLICAC y la ARI no debe demorar, porque es el clamor de un país que ya no aguanta más la carga de injusticias sociales heredadas del pasado régimen perredista.
La prepotencia y el poco interés en favorecer al pueblo lograron que el gobierno balladarista, también consumara este acto que hoy mantiene a grandes sectores del país preocupados y decididos a defender sus derechos, cueste lo que cueste, frente al alza de las tarifas de la luz, el teléfono, el transporte y el costo de la canasta familiar.
Estas privatizaciones son herencia del régimen perredista que no perdió tiempo en legislar en contra de las grandes mayorías nacionales; de un gobierno que, de manera improvisada y sin consultar la opinión de todos los sectores de la nación, se propuso gobernar para una minoría privilegiada, en tanto el pueblo sufría las consecuencias de leyes neoliberales que han afectado, grandemente, valiosos renglones de la vida nacional.
El criterio político partidista privó en la mayoría de los actos del pasado régimen y, de esa manera, vemos como amigos y allegados se incorporaron a entidades gubernamentales con nombramientos que van más allá del año 2000 y están afectando la marcha de la administración del nuevo gobierno.
Toda este serie de medidas antipopulares han dado lugar a que el actual régimen haya demostrado especial interés en revisar los contratos con estas empresas transnacionales a fin de conseguir mejores tarifas y un mejor servicio en beneficio de un pueblo que se prepara para estar en las calles en la búsqueda de soluciones que alivien el desempleo, el hambre y la miseria que golpean los humildes hogares panameños.
No es justo que en esta jornada en favor de las legítimas aspiraciones de los panameños, surjan intereses partidistas y ambiciones personales y de poder en el seno de la Asamblea Legislativa, como se observa.
Cambios radicales en la ARI, Ente Regulador, CLICAC y revisión de contratos del INTEL y del IRHE son aspiraciones de la comunidad nacional, y debe existir la unidad entre los legisladores a fin de no defraudar a quienes los llevaron a esa curul para que trabajaran en beneficio de las comunidades, pero nunca para el enriquecimiento y el beneficio personal.
La revisión de los contratos con Cable & Wireless, IRHE e igual que la pronta salida de los funcionarios del Ente Regulador, CLICAC y la ARI no debe demorar, porque es el clamor de un país que ya no aguanta más la carga de injusticias sociales heredadas del pasado régimen perredista.