Las mil hectáreas de la Joya
Se habla constantemente de hacinamiento, pero muchas personas desconocen que los centros penitenciarios de La Joya y La Joyita, cuentan con un área sin utilizar de casi mil hectáreas de terreno. Esta inmensa área se podría utilizar con el fin de establecer diversos proyectos ganaderos, agrícolas (siembra de arroz, maíz), avícolas (cría de pollos y otros), cría de cerdos, talleres de ebanistería y otros.
Con esta idea se mejoraría el hacinamiento permanente, pues los privados de libertad estarán, durante el día, concentrados en una terapia de trabajo constructivo, en vez de estar ociosos y estresados, confinados en pequeñas e insalubres celdas, pervirtiendo aún más su mente criminal. Además, se lograría la productividad de unas tierras que actualmente no se usan obteniendo algunos ingresos para la manutención o mejoramiento del propio sistema penitenciario.
El objetivo principal se basa en que se le enseñaría al interno un trabajo que podría desarrollar y del que podría vivir, cuando cumpla su condena. Asimismo, se puede obtener una gestión autosostenible del Centro o al menos algunos ingresos para el mejoramiento del sistema penitenciario. Igualmente, el interno, al quedar en libertad, del dinero obtenido se le puede dar un pequeño préstamo para que pueda emprender un negocio propio siempre y cuando se le brinde asesoría técnica. No es necesario pedir más presupuesto al Estado para desarrollar esta idea considerando la cooperación del Estado y la Empresa Privada.
Por ejemplo, para la crianza de aves, las empresas productoras de pollo podrían brindar ayuda técnica para convertir al penal en una granja avícola, en que dichas empresas pondrían las galeras y los pollos pequeños, para que se críen y del precio de la venta se descontaría en plazos, el valor de la galera y de los pollos pequeños, incrementándose, poco a poco, una buena rentabilidad a favor del centro penitenciario.
En el caso de la cría de ganado, fomentar la cooperación y colaboración de la Asociación Nacional de Ganaderos para estimular que los ganaderos con más de 500 reses donen de 1 a 5 novillas preñadas para dar inicio a un programa de crianza de ganado. Y, a través del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) se podría obtener la asistencia técnica en todos los aspectos de la crianza de ganado y se siembre pasto mejorado en las áreas que se reservarían para la ganadería.
Lo mismo sería en el caso de la cría de cerdos, que con el apoyo de los criadores donen cerdos, así como algunos centros educativos del Estado que tienen granjas, hagan lo mismo. Que el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) brinde ayuda técnica para establecer, poco a poco, un programa de crianza de cerdos.
También debe involucrarse a entidades del Estado como el Instituto Nacional de Formación Profesional (INAFORP) para la capacitación de los internos en las labores de ebanistería y en otras actividades profesionales y manuales que podrían desarrollar. La siembra y el cultivo de árboles maderables sería de gran utilidad en el mismo área perimetral del Centro, para luego procesarla de forma manual, para que sea utilizada en la confección de muebles en general, puertas y otros.
Se debe encaminar la política penitenciaria, en este aspecto, a que se conviertan en granjas productivas, que a la vez de servir como terapia ocupacional para los internos, den rentabilidad que permitan auto sostener los propios centros penitenciarios.
Además, urge hacer una clasificación de los internos mediante una adecuada clasificación científica de acuerdo al delito cometido, a los grados de seguridad, a la ubicación de los integrantes de bandas o pandillas, al grado de educación, entre otros aspectos, de acuerdo a los manuales científicos de la Criminología Moderna.
Con respecto a los custodios penitenciarios es necesario realizar una evaluación psicológica completa sobre la persona que va a optar por el cargo de custodio. Esta evaluación debe ir dirigida a detectar los niveles de equilibrio y desequilibrio emocional, determinar si es apto para el manejo de conflictos, si tiene la aptitud y el auto control de sus impulsos; nivel de agresividad o violencia; pasividad y tranquilidad. Aunque el custodio tenga un equilibrio emocional adecuado, debe recibir un adiestramiento psicológico eficaz para aprender a resolver conflictos internos que se le presenten en el momento y debe aprender a resolver conflictos que se den entre el custodio y el interno. Definitivamente evitaría futuras agresiones físicas y psicológicas de parte y parte.
Igualmente, se debe rotar periódicamente al personal custodio brindándoles terapias de apoyo psicológico puesto que ellos pueden convertirse en presa fácil de adoptar las actitudes malsanas de algunos internos. De igual forma, brindarle terapias de sensibilización a los internos como herramienta eficaz para convertir sus actitudes insanas en conductas provechosas.
gemiliani@cableonda.net
Con esta idea se mejoraría el hacinamiento permanente, pues los privados de libertad estarán, durante el día, concentrados en una terapia de trabajo constructivo, en vez de estar ociosos y estresados, confinados en pequeñas e insalubres celdas, pervirtiendo aún más su mente criminal. Además, se lograría la productividad de unas tierras que actualmente no se usan obteniendo algunos ingresos para la manutención o mejoramiento del propio sistema penitenciario.
El objetivo principal se basa en que se le enseñaría al interno un trabajo que podría desarrollar y del que podría vivir, cuando cumpla su condena. Asimismo, se puede obtener una gestión autosostenible del Centro o al menos algunos ingresos para el mejoramiento del sistema penitenciario. Igualmente, el interno, al quedar en libertad, del dinero obtenido se le puede dar un pequeño préstamo para que pueda emprender un negocio propio siempre y cuando se le brinde asesoría técnica. No es necesario pedir más presupuesto al Estado para desarrollar esta idea considerando la cooperación del Estado y la Empresa Privada.
Por ejemplo, para la crianza de aves, las empresas productoras de pollo podrían brindar ayuda técnica para convertir al penal en una granja avícola, en que dichas empresas pondrían las galeras y los pollos pequeños, para que se críen y del precio de la venta se descontaría en plazos, el valor de la galera y de los pollos pequeños, incrementándose, poco a poco, una buena rentabilidad a favor del centro penitenciario.
En el caso de la cría de ganado, fomentar la cooperación y colaboración de la Asociación Nacional de Ganaderos para estimular que los ganaderos con más de 500 reses donen de 1 a 5 novillas preñadas para dar inicio a un programa de crianza de ganado. Y, a través del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) se podría obtener la asistencia técnica en todos los aspectos de la crianza de ganado y se siembre pasto mejorado en las áreas que se reservarían para la ganadería.
Lo mismo sería en el caso de la cría de cerdos, que con el apoyo de los criadores donen cerdos, así como algunos centros educativos del Estado que tienen granjas, hagan lo mismo. Que el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) brinde ayuda técnica para establecer, poco a poco, un programa de crianza de cerdos.
También debe involucrarse a entidades del Estado como el Instituto Nacional de Formación Profesional (INAFORP) para la capacitación de los internos en las labores de ebanistería y en otras actividades profesionales y manuales que podrían desarrollar. La siembra y el cultivo de árboles maderables sería de gran utilidad en el mismo área perimetral del Centro, para luego procesarla de forma manual, para que sea utilizada en la confección de muebles en general, puertas y otros.
Se debe encaminar la política penitenciaria, en este aspecto, a que se conviertan en granjas productivas, que a la vez de servir como terapia ocupacional para los internos, den rentabilidad que permitan auto sostener los propios centros penitenciarios.
Además, urge hacer una clasificación de los internos mediante una adecuada clasificación científica de acuerdo al delito cometido, a los grados de seguridad, a la ubicación de los integrantes de bandas o pandillas, al grado de educación, entre otros aspectos, de acuerdo a los manuales científicos de la Criminología Moderna.
Con respecto a los custodios penitenciarios es necesario realizar una evaluación psicológica completa sobre la persona que va a optar por el cargo de custodio. Esta evaluación debe ir dirigida a detectar los niveles de equilibrio y desequilibrio emocional, determinar si es apto para el manejo de conflictos, si tiene la aptitud y el auto control de sus impulsos; nivel de agresividad o violencia; pasividad y tranquilidad. Aunque el custodio tenga un equilibrio emocional adecuado, debe recibir un adiestramiento psicológico eficaz para aprender a resolver conflictos internos que se le presenten en el momento y debe aprender a resolver conflictos que se den entre el custodio y el interno. Definitivamente evitaría futuras agresiones físicas y psicológicas de parte y parte.
Igualmente, se debe rotar periódicamente al personal custodio brindándoles terapias de apoyo psicológico puesto que ellos pueden convertirse en presa fácil de adoptar las actitudes malsanas de algunos internos. De igual forma, brindarle terapias de sensibilización a los internos como herramienta eficaz para convertir sus actitudes insanas en conductas provechosas.
gemiliani@cableonda.net