Las mujeres y el tercer pacto
Mañana en la tarde se producirá el tercero de esos compromisos, y el camino recorrido señala luces y sombras. Pero, ¿cuáles son los compromisos de este tercer pacto? En resumen son:
Incorporar el Plan de Igualdad de Oportunidades II al Programa de Trabajo de Gobierno, y en las estrategias de desarrollo nacional del quinquenio 2004-2009.
Elevar la jerarquía política del mecanismo nacional de la mujer que le permitan actuar autónomamente y tener recursos para ejecutar la Ley 4.
Incorporar a la Junta Directiva del FIS a la Vicepresidenta del Consejo Nacional de la Mujer, en representación del movimiento de mujeres.
Impulsar la aprobación de la ley que crea la Defensoría de la Mujer adjunta al Defensor del Pueblo.
Impulsar un Plan Nacional para la erradicación del trabajo infantil y la eliminación de sus peores formas, adecuando la legislación a los compromisos internacionales adquiridos por Panamá.
Nombrar el mayor número posible de mujeres con comprobada trayectoria profesional y social como parte del Consejo de Gabinete.
Impulsar la reglamentación y la ejecución del artículo 196 del Código Electoral, relativa al 30% de participación de las mujeres en cargos y puestos de elección.
Promover la elaboración y aprobación de una ley de Participación Ciudadana que impulse el ejercicio activo de la sociedad civil.
Aprobar y ejecutar un Programa Nacional contra la pobreza de mujeres en riesgo social y madres adolescentes, con énfasis en mujeres indígenas y campesinas.
Proporcionar los recursos financieros y humanos para continuar la ejecución y divulgación del Plan Nacional de Salud Sexual y Reproductiva.
Aprobación y Ejecución de la Ley de Maternidad Segura y la asignación para la aplicación de la Ley No.39 sobre Paternidad Responsable, así como la Ley No.38.
Reconocer el trabajo doméstico como un aporte de las mujeres a las cuentas nacionales y garantizar el respeto de su derecho a una jubilación.
No a la privatización de la Caja de Seguro Social y no al alza de la edad de jubilación de las mujeres.
El compromiso no es exclusivo de los candidatos presidenciales, sino de todo el conglomerado político nacional (legisladores, alcaldes, representantes) y de la sociedad civil, pues apoyar las reivindicaciones de las mujeres es un paso importante hacia un desarrollo integral y una democracia más participativa. No debe ser únicamente un acto de campaña para sólo ganar votos, sino un compromiso con un sector social determinante. ¡Los que firmen que honren su palabra!
(raulleis@ hotmail.com)