Las nuevas inversiones
El recién estrenado Ministro de Comercio e Industrias, Alejandro Ferrer, ha propuesto introducir cambios sustanciales en la política orientada hacia la atracción de inversiones, así como al desarrollo de las existentes. Su nueva visión responde al viejo interés por generar empleo y dinamizar la economía que ha figurado en la agenda de los gobiernos anteriores sin lograr hasta ahora avances sustanciales.
De acuerdo al Ministro, los grandes inversionistas interesados en Panamá como un destino para establecer sus empresas ya no necesitarán de amigos influyentes en las esferas del gobierno, contratar abogados vinculados a las nuevas autoridades, o disponer de un abultado maletín para los llamados "gastos imprevistos".
Con la nueva administración no habrá comisiones de intermediarios que distorsionen el mensaje de bienvenida, ni se inventarán obstáculos cuya única finalidad era satisfacer intereses personales de los comisionados o funcionarios de turno. Desde ahora, el propio Ministro se ha comprometido a dar seguimiento personal a esta relación con los empresarios garantizando una absoluta transparencia en la información solicitada y en el manejo de los trámites requeridos para montar una empresa en Panamá, sin que intervengan motivaciones de política partidista o personal.
Así mismo ha prometido descubrir y reducir los interminables trámites que desalientan y alejan las inversiones que el país necesita para generar empleo y riqueza.
A pesar de que la reducción en el número de pasos para crear una empresa en Panamá ha sido un tema discutido en todos los foros sobre competitividad de nuestro país y que repetidamente se han anunciado simplificaciones en los trámites, todavía el tiempo necesario para cumplir con todos los requisitos en la fundación de una empresa toma más de un mes y representa un obstáculo importante para la atracción de inversiones, si se compara con países del mundo desarrollado como Canadá y Australia donde solamente toma de dos a tres días.
La política anunciada no solamente está orientada a la captación de inversiones extranjeras sino también a la de inversionistas locales que en este momento están prefiriendo buscar en otros mercados condiciones más favorables para colocar su capital. Resulta difícil convencer al extranjero para que invierta en nuestro país cuando el nacional no lo hace.
Confiamos en que las nuevas medidas eviten el triste espectáculo de ver cómo perdemos grandes oportunidades de mejorar las condiciones de empleo y bienestar en nuestro país por indiferencia mezquina.
Sobran los ejemplos que demuestran la necesidad de un cambio en la política de atracción de inversiones.
De acuerdo al Ministro, los grandes inversionistas interesados en Panamá como un destino para establecer sus empresas ya no necesitarán de amigos influyentes en las esferas del gobierno, contratar abogados vinculados a las nuevas autoridades, o disponer de un abultado maletín para los llamados "gastos imprevistos".
Con la nueva administración no habrá comisiones de intermediarios que distorsionen el mensaje de bienvenida, ni se inventarán obstáculos cuya única finalidad era satisfacer intereses personales de los comisionados o funcionarios de turno. Desde ahora, el propio Ministro se ha comprometido a dar seguimiento personal a esta relación con los empresarios garantizando una absoluta transparencia en la información solicitada y en el manejo de los trámites requeridos para montar una empresa en Panamá, sin que intervengan motivaciones de política partidista o personal.
Así mismo ha prometido descubrir y reducir los interminables trámites que desalientan y alejan las inversiones que el país necesita para generar empleo y riqueza.
A pesar de que la reducción en el número de pasos para crear una empresa en Panamá ha sido un tema discutido en todos los foros sobre competitividad de nuestro país y que repetidamente se han anunciado simplificaciones en los trámites, todavía el tiempo necesario para cumplir con todos los requisitos en la fundación de una empresa toma más de un mes y representa un obstáculo importante para la atracción de inversiones, si se compara con países del mundo desarrollado como Canadá y Australia donde solamente toma de dos a tres días.
La política anunciada no solamente está orientada a la captación de inversiones extranjeras sino también a la de inversionistas locales que en este momento están prefiriendo buscar en otros mercados condiciones más favorables para colocar su capital. Resulta difícil convencer al extranjero para que invierta en nuestro país cuando el nacional no lo hace.
Confiamos en que las nuevas medidas eviten el triste espectáculo de ver cómo perdemos grandes oportunidades de mejorar las condiciones de empleo y bienestar en nuestro país por indiferencia mezquina.
Sobran los ejemplos que demuestran la necesidad de un cambio en la política de atracción de inversiones.