Las partidas circuitales
El acuerdo legislativo denominado Mejoramiento y Transformación de la Asamblea (META) entre otrora opositores partidos políticos, Partido Revolucionario Democrático (PRD) y Partido Demócrata Cristiano (PDC), obligará al gobierno a utilizar todos sus recursos políticos para lograr la aprobación de cualesquiera de sus iniciativas legislativas. Se espera que la primera instancia en que se enfrentarán estas fuerzas serán las famosas partidas circuitales.
Como se recordará, las partidas circuitales son las asignaciones que hasta la fecha la Junta Directiva de la Asamblea hacen a los legisladores para ser utilizadas según éstos consideren apropiado. Al ser asignadas, son los legisladores los que deciden cómo se gastan y mientras que algunos las utilizaban exclusivamente dentro de su circuito para obras sociales de salud y educación, otros las dirigían a proyectos dudosos, incluso fuera de su circuito.
Hasta ahora, dichas asignaciones se han hecho basados en criterios meramente políticos, según quién controle la Junta Directiva del "rgano Legislativo. Mientras que los legisladores que gozaban del apoyo de la dirigencia legislativa recibían hasta un millón de balboas, los opositores recibían hasta menos de una quinta parte. Una vez asignada, es casi inexistente el control de la Contraloría General de la República.
Pues META ha propuesto reglamentar las partidas circuitales, pero el gobierno, a través del legislador arnulfista José Blandón Figueroa respondió proponiendo eliminarlas. Será difícil, sin embargo, que tenga éxito el gobierno, porque los propios legisladores son los más interesados en mantenerlas vigentes. Como bien apuntó Samuel Lewis Galindo en un escrito publicado recientemente en este diario, "Se buscan "soluciones"; se habla de "reglamentar", de "equidad", de "controles", etc., pero todo llega a lo mismo: disminuirles a unos y aumentarles a otros para que haya paridad y todos estén muy contentos y nadie se queje. La "reglamentación" no es ni más ni menos que "una cortina de engaño" para disfrazar algo que no está bien, ni nunca lo estuvo. Los legisladores están para "legislar y fiscalizar el Ejecutivo" no para ejercer funciones administrativas."
Reconociendo lo anterior, insistimos lo que, en reiteradas ocasiones, hemos recomendado: las partidas circuitales deben ser eliminadas porque, entre otros, no son una actividad propia del "rgano Legislativo, generan corrupción, y favorecen injustamente a los legisladores cuando buscan reelegirse.
Como se recordará, las partidas circuitales son las asignaciones que hasta la fecha la Junta Directiva de la Asamblea hacen a los legisladores para ser utilizadas según éstos consideren apropiado. Al ser asignadas, son los legisladores los que deciden cómo se gastan y mientras que algunos las utilizaban exclusivamente dentro de su circuito para obras sociales de salud y educación, otros las dirigían a proyectos dudosos, incluso fuera de su circuito.
Hasta ahora, dichas asignaciones se han hecho basados en criterios meramente políticos, según quién controle la Junta Directiva del "rgano Legislativo. Mientras que los legisladores que gozaban del apoyo de la dirigencia legislativa recibían hasta un millón de balboas, los opositores recibían hasta menos de una quinta parte. Una vez asignada, es casi inexistente el control de la Contraloría General de la República.
Pues META ha propuesto reglamentar las partidas circuitales, pero el gobierno, a través del legislador arnulfista José Blandón Figueroa respondió proponiendo eliminarlas. Será difícil, sin embargo, que tenga éxito el gobierno, porque los propios legisladores son los más interesados en mantenerlas vigentes. Como bien apuntó Samuel Lewis Galindo en un escrito publicado recientemente en este diario, "Se buscan "soluciones"; se habla de "reglamentar", de "equidad", de "controles", etc., pero todo llega a lo mismo: disminuirles a unos y aumentarles a otros para que haya paridad y todos estén muy contentos y nadie se queje. La "reglamentación" no es ni más ni menos que "una cortina de engaño" para disfrazar algo que no está bien, ni nunca lo estuvo. Los legisladores están para "legislar y fiscalizar el Ejecutivo" no para ejercer funciones administrativas."
Reconociendo lo anterior, insistimos lo que, en reiteradas ocasiones, hemos recomendado: las partidas circuitales deben ser eliminadas porque, entre otros, no son una actividad propia del "rgano Legislativo, generan corrupción, y favorecen injustamente a los legisladores cuando buscan reelegirse.