Las piedras del camino
Fechas como ésta son para disfrutar de una comida sobresaliente, compartir y regalar. Para algunos son nostálgicas; se extraña al ser que partió, a quienes ya no están, o simplemente la mente vuela hacia atrás y saltan recuerdos de la infancia.
Cuando repasamos lo que somos nada mal nos caería reforzar nuestra espiritualidad. Se trata de interiorizar que el Todopoderoso está presente en todos lados, al tanto de cada uno de nuestros actos, pensamientos, decepciones, alegrías y tristezas. El todo lo ve, hasta lo que creemos que nadie podrá atestiguar. El Señor nos envía seres de luz que nos guían en nuestros actos para poder completar una misión en la vida. En ocasiones, las pruebas nos parecen imposibles. Deseamos comodidad, somos ambiciosos, odiamos, envidiamos, todo porque no sabemos controlarnos.
Pero como el Todopoderoso es omnipotente, si no superamos la prueba, se encarga de volvernos a poner ante una situación similar a la anterior, pero con mayor dificultad para ver si reaccionamos. Los miedos son un obstáculo, pues al tomar la mejor decisión podemos sentirnos en desventaja y volvemos a caer en lo mismo.
Quien hace caso omiso a este tipo de llamados ignora que el señor le tiene preparada de antemano una escena parecida a la anterior pero con mayor dificultad. Estar en paz con el cielo no significa estar en paz con el prójimo. Nuestros actos son terrenales y espirituales. Por lo que le invito a reflexionar si al tomar una decisión somos capaces de contársela a nuestros propios hijos. Feliz Navidad.