Las reformas del sistema de pensiones
En los últimos días se ha publicado en los medios de comunicación escritos, artículos relacionados con la maduración del sistema de pensiones panameño y la propuesta de introducir esquemas de financiamiento individual plenamente fundadas, mediante la gestión privada de fondos de jubilación. Esta discusión ha estado en la palestra pública de distintos países latinoamericanos por más de dos décadas, en las que factores de índole político, ideológico y económico han configurado el debate sesgándolo, en algunos casos, al convencimiento de que sólo los cambios estructurales hacia un sistema de cuentas individuales será capaz de prevenir la futura quiebra de los regímenes de pensiones, originada en el desmejoramiento de las condiciones económicas, laborales y los cambios demográficos que se experimentarán en el futuro. Es oportuna la ocasión para compartir algunas ideas y elementos técnicos que permitan esclarecer la connotación que tiene para los sistemas de seguridad social, en especial el panameño, el trasladar los sistemas de capitalización parcial colectiva por uno de cuentas individuales.
El Costo Fiscal que produce un abandono del sistema de capitalización parcial colectivo es proporcional a los derechos adquiridos por los actuales pensionados y las personas que hayan contribuido al sistema hasta la fecha. Esto se produce ante la necesidad de trasladarles a los agentes privados que administrarían los fondos de las pensiones, un dinero equivalente a las cuentas de los afiliados al sistema. En el caso panameño, los derechos adquiridos por los actuales pensionados superan los 4,000 millones de balboas, mientras que los derechos por contribuciones al régimen de los afiliados al programa alcanzan los 5,100 millones de balboas. Esta suma supera los nueve mil millones de balboas, lo cual implica un esfuerzo equivalente a duplicar la deuda pública nacional.
Las cuentas individuales, a diferencia de la capitalización colectiva, se contabilizan en unidades de ahorro, ya que el valor de cada balboa cotizado se traduce inmediatamente al valor monetario del activo financiero adquirido con el mismo. Esto impone riesgos adicionales al sistema de cuentas individuales por los posibles resultados negativos y altamente especulativos de las financieras. Estas circunstancias hacen necesario un esfuerzo para la regulación y la protección del afiliado. Aunque el fondo sea administrado adecuadamente, se corre el riesgo que los resultados de las inversiones no estén a la altura de las expectativas, o que las fluctuaciones del mercado hagan variar los niveles de prestaciones. Es por ello que se define al sistema de cuentas individuales, un sistema con prestaciones indefinidas, a pesar de contar con contribuciones definidas. En otras palabras, se sabe cuánto se aporta, pero no se sabe cuánto va a recibir.
El sistema de cuentas individuales no elimina los retos del envejecimiento de la población, en cuanto a que si un número importante de personas pasa a edad de retiro, la realización en el mercado de los activos financieros en los cuales están depositados sus cotizaciones, puede superar la adquisición de activos financieros, por parte de la generación más joven, generando una desvalorización de estos ahorros, y por lo tanto, una pensión por debajo de lo esperado. Si los ahorros consisten en depósitos bancarios, la realización de gastos por la generación pensionada eleva la liquidez, y por consiguiente, genera jubilaciones más bajas en términos reales. Este sistema de cuentas individuales, no ha podido resolver los desafíos del aumento a la cobertura de los regímenes de seguridad social, no alcanza mayores niveles de equidad y limita el principio de solidaridad.
222La sociedad está obligada a definir el futuro de su sistema de pensiones mediante el respeto y tolerancia a las opiniones sobre la seguridad social.
La experiencia en diversos países ha demostrado que los costos de administración de los sistemas de cuentas individuales son importantes, con un elevado gasto en publicidad y obsequios promocionales para la atracción de clientes.
Los costos de la administración privada alcanzan entre un 18 a 25 por ciento de cada dólar aportado al sistema en los países que han adoptado el sistema de cuentas individuales.
En definitiva, existen varios argumentos que develan las implicaciones del traslado de un sistema de pensiones hacia cuentas individuales. La sociedad panameña está obligada a definir el futuro de su sistema de pensiones mediante el respeto y tolerancia a las distintas opiniones sobre la organización de la seguridad social.
Es necesario asumir el reto de perfeccionar la seguridad social panameña, con el concurso de todos los actores sociales, que conduzca a la sociedad hacia un régimen solidarios en la económico, viable en lo financiero, eficiente en lo administrativo y autónomo en su plena dimensión.
Los convenios también son mecanismos que generan ingresos, todo bajo la lupa de la Contraloría General de la República. Se creó además una Asociación de Egresados.
Para el ex rector, es necesario que la Tecnológica no sólo transmita conocimientos, sino que los adapte y los genere.
Para lograrlo, se ha invertido en la capacitación doctoral del personal. "Cuando nosotros llegamos aquí había tres doctores en el campo de la ingeniería, ahora hay 27 doctores, más otros que se están preparando", informó. Con esto se fortalece la capacidad de generar conocimientos, precisó.
Para él, la definición de la Universidad es formar un recurso humano integral, que genere, transforme y transfiera ciencia y tecnología, a fin de promover el desarrollo económico, social, cultural y tecnológico del país como misión institucional.
Montemayor informó que la universidad creció tanto, que a inicio de los 90 se dictaban 50 carreras, entre técnicas, de licenciatura, postgrados y maestrías. Hoy se imparten 87 en niveles técnico, licenciatura, postgrados y maestrías.
Próximamente se ofrecerá un doctorado en Tecnología para la Industria, producto de un acuerdo con la Universidad Politécnica de Madrid.
Con el Tecnológico de Florida se está ofertando la carrera de aviación, como carrera regional, que se ofrecerá a Centroamérica, el Caribe y parte de Sur América.
Unos 150 estudiantes de América Latina estudian en la Tecnológica, dado que ésta se encuentra en una etapa de internacionalización de la universidad, informó Montemayor.
En ese marco, esta casa de estudios superiores participa con otras universidades en el desarrollo conjunto de programas, entre ellas de Francia, Arizona, Japón y España.
Montemayor rechaza que haya habido injerencia de política partidista en la Tecnológica. A eso se debe su eficacia, según su juicio, porque allí la labor de investigación y la carga académica da poco tiempo para "otros quehaceres políticos" más beligerantes.
"El tipo de formación de nuestros estudiantes y profesores facilita el análisis, la lógica, por lo que cuando existe un problema, sólo hay que sentarse a analizar sus causas. Si la persona se sienta a analizar, ya tiene ganada la mitad de la batalla", puntualizó el ex rector. Esto no ocurre en otras universidades porque su formación es más dogmática.
Con los grupos estudiantiles que suelen enquistarse en el poder y apoyando la figura de su rector, Montemayor enfatizó que en la Tecnológica sólo hay un centro estudiantil que una vez al año se somete a elección anual. El grupo que resulte favorecido administra el centro de estudiantes. No hay un número plural de centros, lo que facilita el trabajo conjunto.
Manejan, no obstante, fondos orientados a proyectos de modernización de la universidad.
"Mi mayor éxito ha sido lograr un equipo humano de muy buena calidad para la Universidad Tecnológica. Preparar a la gente para que enfrente los retos y desafíos de la educación superior". Ese también fue su mayor desafío.
También tuvo sus tragos amargos, según manifestó a este medio. No pudo negar que ha enfrentado problemas por "haber tocado el bolsillo de la gente".
Así, reconoció que una de sus mayores dificultades durante los 12 años como rector la enfrentó cuando logró, hace ocho años, la aprobación en el estatuto universitario de que para promocionarse como profesor titular cada cinco años, el aspirante tenía que hacer ejecutorias en investigación. Un punto por año, para ser más específico.
"Eso para mí era, es y seguirá siendo algo fundamental para el desarrollo de una universidad tecnológica", enfatizó.
Se aprobó. Sin embargo, cuando el tiempo pasó afectó a algunos docentes que no pudieron reclasificar porque no desarrollaron los puntos de investigación. En consecuencia, se produjo un movimiento de tal magnitud que pudo haber causado una desestabilización de la universidad y fue necesario replantear el asunto.
Lamentó que la propia dirigencia estudiantil estuvo de acuerdo en que se derogara ese punto del estatuto universitario. "La verdad es que me dolió mucho... mucho", recalcó, al tiempo que insistió sonriente en que "aprendí que cuando a la gente se le toca el bolsillo...".
Otro punto de lo que se considera orgulloso se relaciona con el patrimonio universitario, toda vez que cuando asumió el cargo la universidad contaba con un patrimonio de B/.7 millones, que se incrementó a más de 80.
"Tenemos ahora mismo una universidad con bases sólidas para proyectar, con una infraestructura básica y una buena actitud del personal", resaltó visiblemente emocionado este académico.
Ponderó algunos de los programas de la Tecnológica, como el de la universidad virtual, mediante el cual estudiantes de diversas provincias o incluso del exterior, pueden acceder, simultáneamente, a una materia dictada por un profesor que esté en otra provincia a través de la computadora. Todos pueden incluso, interactuar.
La estrategia del presente y del futuro ya no será aquélla en que la gente asiste adonde está el conocimiento, sino que el conocimiento va a donde está la gente, manifestó. Hacia eso se encamina esta universidad, que ya tiene unos 40 profesores entrenados para este fin.
Siguiendo esa línea, ya es posible que cualquier interesado en matricularse en la Universidad Tecnológica, lo haga con sólo acceder a su página web. También el curso de capacitación está en línea.
Héctor Montemayor informó a este medio que después del 3 de febrero, cuando tomó posesión el nuevo rector, continuará trabajando en la Tecnológica, específicamente en el área de las vinculaciones internacionales que faciliten el intercambio de conocimientos. También se dedicará a su empresa de consultoría, la que ha estado cerrada durante estos 12 años.
Rechazó de plano una futura reelección. "No me veo de nuevo en estos avatares", aseguró.
El Costo Fiscal que produce un abandono del sistema de capitalización parcial colectivo es proporcional a los derechos adquiridos por los actuales pensionados y las personas que hayan contribuido al sistema hasta la fecha. Esto se produce ante la necesidad de trasladarles a los agentes privados que administrarían los fondos de las pensiones, un dinero equivalente a las cuentas de los afiliados al sistema. En el caso panameño, los derechos adquiridos por los actuales pensionados superan los 4,000 millones de balboas, mientras que los derechos por contribuciones al régimen de los afiliados al programa alcanzan los 5,100 millones de balboas. Esta suma supera los nueve mil millones de balboas, lo cual implica un esfuerzo equivalente a duplicar la deuda pública nacional.
Las cuentas individuales, a diferencia de la capitalización colectiva, se contabilizan en unidades de ahorro, ya que el valor de cada balboa cotizado se traduce inmediatamente al valor monetario del activo financiero adquirido con el mismo. Esto impone riesgos adicionales al sistema de cuentas individuales por los posibles resultados negativos y altamente especulativos de las financieras. Estas circunstancias hacen necesario un esfuerzo para la regulación y la protección del afiliado. Aunque el fondo sea administrado adecuadamente, se corre el riesgo que los resultados de las inversiones no estén a la altura de las expectativas, o que las fluctuaciones del mercado hagan variar los niveles de prestaciones. Es por ello que se define al sistema de cuentas individuales, un sistema con prestaciones indefinidas, a pesar de contar con contribuciones definidas. En otras palabras, se sabe cuánto se aporta, pero no se sabe cuánto va a recibir.
El sistema de cuentas individuales no elimina los retos del envejecimiento de la población, en cuanto a que si un número importante de personas pasa a edad de retiro, la realización en el mercado de los activos financieros en los cuales están depositados sus cotizaciones, puede superar la adquisición de activos financieros, por parte de la generación más joven, generando una desvalorización de estos ahorros, y por lo tanto, una pensión por debajo de lo esperado. Si los ahorros consisten en depósitos bancarios, la realización de gastos por la generación pensionada eleva la liquidez, y por consiguiente, genera jubilaciones más bajas en términos reales. Este sistema de cuentas individuales, no ha podido resolver los desafíos del aumento a la cobertura de los regímenes de seguridad social, no alcanza mayores niveles de equidad y limita el principio de solidaridad.
222La sociedad está obligada a definir el futuro de su sistema de pensiones mediante el respeto y tolerancia a las opiniones sobre la seguridad social.
La experiencia en diversos países ha demostrado que los costos de administración de los sistemas de cuentas individuales son importantes, con un elevado gasto en publicidad y obsequios promocionales para la atracción de clientes.
Los costos de la administración privada alcanzan entre un 18 a 25 por ciento de cada dólar aportado al sistema en los países que han adoptado el sistema de cuentas individuales.
En definitiva, existen varios argumentos que develan las implicaciones del traslado de un sistema de pensiones hacia cuentas individuales. La sociedad panameña está obligada a definir el futuro de su sistema de pensiones mediante el respeto y tolerancia a las distintas opiniones sobre la organización de la seguridad social.
Es necesario asumir el reto de perfeccionar la seguridad social panameña, con el concurso de todos los actores sociales, que conduzca a la sociedad hacia un régimen solidarios en la económico, viable en lo financiero, eficiente en lo administrativo y autónomo en su plena dimensión.
Los convenios también son mecanismos que generan ingresos, todo bajo la lupa de la Contraloría General de la República. Se creó además una Asociación de Egresados.
Para el ex rector, es necesario que la Tecnológica no sólo transmita conocimientos, sino que los adapte y los genere.
Para lograrlo, se ha invertido en la capacitación doctoral del personal. "Cuando nosotros llegamos aquí había tres doctores en el campo de la ingeniería, ahora hay 27 doctores, más otros que se están preparando", informó. Con esto se fortalece la capacidad de generar conocimientos, precisó.
Para él, la definición de la Universidad es formar un recurso humano integral, que genere, transforme y transfiera ciencia y tecnología, a fin de promover el desarrollo económico, social, cultural y tecnológico del país como misión institucional.
Montemayor informó que la universidad creció tanto, que a inicio de los 90 se dictaban 50 carreras, entre técnicas, de licenciatura, postgrados y maestrías. Hoy se imparten 87 en niveles técnico, licenciatura, postgrados y maestrías.
Próximamente se ofrecerá un doctorado en Tecnología para la Industria, producto de un acuerdo con la Universidad Politécnica de Madrid.
Con el Tecnológico de Florida se está ofertando la carrera de aviación, como carrera regional, que se ofrecerá a Centroamérica, el Caribe y parte de Sur América.
Unos 150 estudiantes de América Latina estudian en la Tecnológica, dado que ésta se encuentra en una etapa de internacionalización de la universidad, informó Montemayor.
En ese marco, esta casa de estudios superiores participa con otras universidades en el desarrollo conjunto de programas, entre ellas de Francia, Arizona, Japón y España.
Montemayor rechaza que haya habido injerencia de política partidista en la Tecnológica. A eso se debe su eficacia, según su juicio, porque allí la labor de investigación y la carga académica da poco tiempo para "otros quehaceres políticos" más beligerantes.
"El tipo de formación de nuestros estudiantes y profesores facilita el análisis, la lógica, por lo que cuando existe un problema, sólo hay que sentarse a analizar sus causas. Si la persona se sienta a analizar, ya tiene ganada la mitad de la batalla", puntualizó el ex rector. Esto no ocurre en otras universidades porque su formación es más dogmática.
Con los grupos estudiantiles que suelen enquistarse en el poder y apoyando la figura de su rector, Montemayor enfatizó que en la Tecnológica sólo hay un centro estudiantil que una vez al año se somete a elección anual. El grupo que resulte favorecido administra el centro de estudiantes. No hay un número plural de centros, lo que facilita el trabajo conjunto.
Manejan, no obstante, fondos orientados a proyectos de modernización de la universidad.
"Mi mayor éxito ha sido lograr un equipo humano de muy buena calidad para la Universidad Tecnológica. Preparar a la gente para que enfrente los retos y desafíos de la educación superior". Ese también fue su mayor desafío.
También tuvo sus tragos amargos, según manifestó a este medio. No pudo negar que ha enfrentado problemas por "haber tocado el bolsillo de la gente".
Así, reconoció que una de sus mayores dificultades durante los 12 años como rector la enfrentó cuando logró, hace ocho años, la aprobación en el estatuto universitario de que para promocionarse como profesor titular cada cinco años, el aspirante tenía que hacer ejecutorias en investigación. Un punto por año, para ser más específico.
"Eso para mí era, es y seguirá siendo algo fundamental para el desarrollo de una universidad tecnológica", enfatizó.
Se aprobó. Sin embargo, cuando el tiempo pasó afectó a algunos docentes que no pudieron reclasificar porque no desarrollaron los puntos de investigación. En consecuencia, se produjo un movimiento de tal magnitud que pudo haber causado una desestabilización de la universidad y fue necesario replantear el asunto.
Lamentó que la propia dirigencia estudiantil estuvo de acuerdo en que se derogara ese punto del estatuto universitario. "La verdad es que me dolió mucho... mucho", recalcó, al tiempo que insistió sonriente en que "aprendí que cuando a la gente se le toca el bolsillo...".
Otro punto de lo que se considera orgulloso se relaciona con el patrimonio universitario, toda vez que cuando asumió el cargo la universidad contaba con un patrimonio de B/.7 millones, que se incrementó a más de 80.
"Tenemos ahora mismo una universidad con bases sólidas para proyectar, con una infraestructura básica y una buena actitud del personal", resaltó visiblemente emocionado este académico.
Ponderó algunos de los programas de la Tecnológica, como el de la universidad virtual, mediante el cual estudiantes de diversas provincias o incluso del exterior, pueden acceder, simultáneamente, a una materia dictada por un profesor que esté en otra provincia a través de la computadora. Todos pueden incluso, interactuar.
La estrategia del presente y del futuro ya no será aquélla en que la gente asiste adonde está el conocimiento, sino que el conocimiento va a donde está la gente, manifestó. Hacia eso se encamina esta universidad, que ya tiene unos 40 profesores entrenados para este fin.
Siguiendo esa línea, ya es posible que cualquier interesado en matricularse en la Universidad Tecnológica, lo haga con sólo acceder a su página web. También el curso de capacitación está en línea.
Héctor Montemayor informó a este medio que después del 3 de febrero, cuando tomó posesión el nuevo rector, continuará trabajando en la Tecnológica, específicamente en el área de las vinculaciones internacionales que faciliten el intercambio de conocimientos. También se dedicará a su empresa de consultoría, la que ha estado cerrada durante estos 12 años.
Rechazó de plano una futura reelección. "No me veo de nuevo en estos avatares", aseguró.