Las reglas del juego
López Obrador es un mal perdedor. Tal vez sea eso lo que lo hace tan peligroso para el sistema democrático. A lo largo de su carrera política, el derrotado candidato perredista se ha caracterizado por desconocer olímpicamente las normas que se han puesto en su camino. El llamado a sus seguidores a "tomarse las calles" y a protestar, es un grave indicio de la falta de prudencia de la que se le ha acusado antes. Exponer a México a la violencia social de electores frustrados es un acto de gran irresponsabilidad. Su desconocimiento del triunfo del candidato Calderón, aunque todos reconocen que fue por un margen muy estrecho, señalan que sus pasiones y ambiciones personales son puestas por encima del bien común.
Esta conducta debe reafirmarle a los mejicanos que tomaron la decisión correcta al no elegir a López Obrador. Sólo podemos imaginarnos los atropellos que se habrían cometido bajo su presidencia. Es un error confundir "elecciones" con "democracia" grandes tiranos como Hitler o Mussolini y aspirantes a tiranos como Chávez, llegaron al poder por la vía electoral, para posteriormente ir sofocando progresivamente las instituciones democráticas en su proceso de toma total del poder. Las actuaciones previas y posteriores a las elecciones mejicanas ejecutadas por López Obrador, indican que tiene las mismas inclinaciones tiránicas que acabarían con la incipiente democracia mejicana. Sólo podemos desear que en los próximos días se imponga la prudencia y los mejicanos puedan continuar sin sobresaltos su camino democrático hacia el bienestar y la prosperidad.
Esta conducta debe reafirmarle a los mejicanos que tomaron la decisión correcta al no elegir a López Obrador. Sólo podemos imaginarnos los atropellos que se habrían cometido bajo su presidencia. Es un error confundir "elecciones" con "democracia" grandes tiranos como Hitler o Mussolini y aspirantes a tiranos como Chávez, llegaron al poder por la vía electoral, para posteriormente ir sofocando progresivamente las instituciones democráticas en su proceso de toma total del poder. Las actuaciones previas y posteriores a las elecciones mejicanas ejecutadas por López Obrador, indican que tiene las mismas inclinaciones tiránicas que acabarían con la incipiente democracia mejicana. Sólo podemos desear que en los próximos días se imponga la prudencia y los mejicanos puedan continuar sin sobresaltos su camino democrático hacia el bienestar y la prosperidad.