Las “retóricas” de la violencia
La promoción de la violencia es una destacada sala de exhibiciones en el museo universal de la infamia. El que responde con violencia a una agresión violenta sólo perpetúa el ciclo de violencia. Alternativamente, puede lograr que éste se convierta en espiral, siempre creciente.
No existe la razón de la violencia, ni la justicia de la violencia. La violencia es ausencia de razón y de justicia. Por eso, a la par que criticamos, sin miramientos, el exceso de agentes policiales en el uso de la fuerza, también lamentamos que haya organizaciones obreras y sociales ??"y de cualquier tipo- que buscan justificar de antemano sus propias acciones violentas recurriendo a una especie de derecho divino de las víctimas de la violencia. No se pueden tolerar las ambigüedades en este respecto.
Del Ministerio Público se espera que persiga el delito allí donde este ocurre, independientemente si el señalado porta uniforme, o agita una pancarta de reivindicación social. La ciudadanía quiere ver cómo las acciones de la justicia se desarrollan con total imparcialidad. Cualquier desequilibrio de los actores institucionales en el manejo de estas sensitivas investigaciones, puede dar al traste con la paz social y resquebrajar más la agrietada imagen de la justicia. Es deseable que los medios y los comunicadores sociales entiendan que no se puede jugar con las retóricas de la violencia, pues cada lado en el conflicto tiene la suya.